Barriga hinchada o inflamación abdominal: causas y soluciones

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Inflamación abdominal: causas y solucionesEdward Berthelot - Getty Images

Lo que coloquialmente conocemos como barriga hinchada en realidad se denomina distensión abdominal. Hablamos de esa molesta hinchazón que no solo nos hace sentir peor en términos estéticos y anímicos, sino que también resulta incomodísima y, en ocasiones, difícil de lidiar. Esta, tal y como nos cuenta Francisco Javier Real del Valle (Graduado en Nutrición Humana y Dietética), puede presentarse de forma aguda o incluso dilatarse en el tiempo, llegando a ser crónica.

Si te has sentido identificada, quédate porque el experto va a resolverte muchas dudas.

Distensión abdominal: efectos y soluciones

Tal y como asegura el experto, una de las principales causas deriva directamente de la alimentación: "desde posible ingestas de alimentos infectados por microorganismos patógenos y/o productos químicos usados en los diferentes tratamientos de los mismos, como por las malas prácticas culinarias y los comportamientos en la propia ingesta", asegura.

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Veronique Beranger - Getty Images

Causas de la "barriga hinchada": malas prácticas cocinando y comiendo

Por otra parte, y algo de lo que no todo el mundo es consciente, también la buena higiene personal y de los utensilios usados en la cinca puede ser una causa. Es por ello que Francisco destaca la importancia de "cuidar las condiciones de conservación, a la vez que conocer los alimentos que deben ser sometidos a los diferentes tratamientos culinarios con el fin de eliminar posibles antinutrientes" (lavado de verduras, hortalizas y frutas, remojo de legumbres, los diferentes tratamientos térmicos...).

El experto apunta a una estrecha relación entre el comportamiento en la ingesta y la posible distensión abdominal, así que esto es algo que no te puedes permitir pasar por alto. Un aspecto muy importante en este sentido es la forma en que masticamos la comida. Y es que, tal y como señala el nutricionista, "los alimentos deben ser bien masticados y mezclados con las secreciones salivares con el fin de preparar perfectamente el bolo alimenticio y que este llegue al estómago en las mejores condiciones", comenta.

¿Cuáles son los síntomas de una distensión abdominal?

En este sentido, y si alguna vez te ha pasado, sabrás que los síntomas más comunes son "flatulencias excesivas, sensaciones de nauseas e, incluso, diarreas", explica el experto. Todo ello deriva en un malestar con posible presencia de dolor agudo, "llegando a producir indigestión e, incluso, episodios febriles si la causa es por infección", advierte.

¿Y si mi hinchazón abdominal es persistente y/o crónica?

Ante ello, Francisco Javier recomienda acudir a un profesional que pueda determinar la causa y, por lo tanto, un diagnóstico adecuado. Tal y como él mismo ha experimentado en su profesión, "recibo en consulta a muchas personas con estas sintomatologías, que acuden por iniciativa propia debido al malestar general que produce", comenta.

En cuanto a las causas más frecuentes, hablamos de:

  1. Estreñimiento

  2. Deglución de aire

  3. Acumulación de líquidos en el abdomen

  4. Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO)

  5. Sobrecrecimiento de arqueas como la Methanobrevibacter smithii (IMO)

  6. Sobrecrecimiento también de hongos como la Candida Albicans (SIFO)

  7. Intolerancias y alergias a los alimentos

  8. Trastornos en el ciclo hormonal de la mujer durante su vida fértil

  9. Síndrome del intestino irritable

  10. Intolerancia a la lactosa

  11. Quistes ováricos

  12. Oclusión intestinal

  13. Embarazo

  14. Aumento de peso

Determinar las causas es clave para dar con los efectos que estas pueden provocar en el organismo y, tal y como señala el nutricionista, "en el deterioro de la calidad de vida al dilatarse en el tiempo, pudiendo llegar a comorbilidad grave", comenta. La cormobilidad es un término acuñado por A.R.Fenstein y se refiere a la presencia de uno o más trastornos además de la enfermedad. "El paciente afectado puede dejar de ingerir alimentos o mantener el proceso diarreico en el tiempo, pudiendo así comprometer su composición corporal derivando a comorbilidades e, incluso, en desnutrición", advierte Francisco Javier.

En el peor de los casos, el experto se refiere a diferentes patologías en las que puede derivar una distensión abdominal, como son el cáncer de cabeza y cuello, afecciones en la musculatura del esófago y del estómago, gastritis crónicas, la enfermedad del Crohn...

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VICUSCHKA - Getty Images

Cómo combatir la "barriga hinchada"

Una buena idea es a partir de la alimentación. Como sabes, hay alimentos identificados como antiinflamatorios que contribuyen a que los efectos disminuyan o desaparezcan. Desde Physiorelax hablan de alimentos "ricos en antioxidantes, en ácidos grasos omega 3 y fibra". Más concretamente:

  • Verdura: las hojas verdes, por ejemplo, cuentan con un elevado contenido de vitamina E, cuya función es precisamente "proteger al organismo de los compuestos que provocan inflamación", apuntan desde Physiorelax. En el caso de los pimientos, también muy recomendados, hablamos de una alta cantidad de vitaminas antioxidantes.

  • Frutos rojos (grosellas, moras, cerezas, arándanos...). Estos tienen propiedades antiinflamatorias debido a las antocianinas.

  • Otras frutas como la piña, que contiene bromelina, una enzima "que tiene una acción antiinflamatoria, antitumoraly que ayuda a la digestión".

  • Pescado graso (caballa, atún, anchoas...), pues son ricos en ácidos grasos omega-3 ("los denominados EPA y DHA, los cuales ayudan a reducir la infalamación).

  • Especias como jengibre o cúrcuma. Esta última, "actúa en el organismo ayudando a inhibir una proteína que regula el sistema inmune y desencadena el proceso de inflamación", comentan desde Physiorelax.

  • Cereales integrales: ha sido demostrado que su consumo reduce los niveles de la proteína C reactiva, indicadora de la inflamación en sangre.

  • Frutos secos. De esta categoría, los expertos destacan las almendras, pues no solo son una fuente de fibra, sino también de calcio y, de nuevo, de vitamina E.

  • Legumbres como la soja

  • Aceite de oliva virgen extra

Pero cuidado, porque igual que existen alimentos que juegan a tu favor, hay otros que hacen todo lo contrario. Y, aunque, seguro que te lo puedes imaginar, te lo recordamos: alimentos con grasas trans y omega-6, pan blanco y harinas refinadas, cualquier tipo de bollería, arroz instantáneo, alimentos con gluten, colorantes, aromas y edulcorantes, ambos del tipo artificial.

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Maren Caruso - Getty Images

"En cualquier diagnóstico descrito y en sus diferentes estadios patológicos es fundamental la intervención nutricional personalizada, tanto con fin curativo como paliativo", apunta Francisco Javier. "Por ello reitero de la importancia de un trabajo multidisciplinar". Con esto el experto quiere decir que no solo es importante la alimentación, sino también los hábitos de vida como la actividad física, el consumo de alcohol y tabaco y el estado emocional.