Barbara Spotakova se retira a los 41 años como la mejor jabalinista del siglo

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Photo credit: Alexander Hassenstein - Getty Images
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Barbara Spotakova clava para siempre la jabalina. A los 41 años, y tras una larga carrera de más de dos décadas en la época, se retira la lanzadora que marcó la prueba en el siglo XXI. La mejor en este milenio, acaso en la historia, y ahí está su palmarés para demostrarlo: dos oros olímpicos en Pekín y Londres, tres oros mundiales en Osaka, Daegu y Londres, diez años de diferencia entre el primero y el último, un título europeo en Zúrich 2014 y cuatro diamantes.

Los oros hacen palidecer el resto de su acopio, el bronce olímpico de Río, la plata mundial en Berlín 2009 y otras tres medallas europeas (en 2006 compartiendo podio con la jerezana Mercedes Chilla), ninguna tan especial como la última, conseguida hace unas semanas en el Olympiastadion de Múnich, donde ya compitió sin demasiada fortuna en el campeonato continental de veinte años atrás. Era la abuela de la competición y no estaba llamada a grandes gestas.

Sus mejores marcas quedaban muy lejos y hacía dos años que no alcanzaba los 65 metros, pero aprovechó una final muy abierta y con un lanzamiento de 60,68m le sirvió para subir al tercer cajón de un podio que compartió con la griega Elina Tzengko, una pipiola de 19 años que se convirtió en la campeona europea más joven de la historia y sigue los pasos de su compatriota Mirela Manjani.

"Todo cuento de hadas tiene un final, y el mío tuvo un hermoso final feliz con la medalla de bronce de Múnich. Mi cuerpo me dejó muy claro que era la hora de dejarlo", ha recordado este viernes, en un comunicado difundido por la federación checa. Su última competición llegó el jueves en la final de la Liga de Diamante de Zúrich, en la que terminó 5ª con 59,08 metros. "Fue triste, sentí dolor en el tobillo. Me sentía cansada y no quería competir más. Quizá sea mi última gran competición", valoró entonces. Horas después, su decisión era firme.

Un récord mundial que perdura

Spotakova, nacida en la pequeña ciudad checa de Jablonec nad Nisou en 1981, entró en la historia un 13 de septiembre de 2008 en Stuttgart, cuando mandó la jabalina a 72,28 metros, un récord mundial que nadie ha superado en casi 16 años. El año pasado, la polaca Maria Andrejczyk se acercó como nadie con 71,40 metros, pero lo cierto es que solo seis mujeres en la historia se han ido más allá de los 70 metros desde que a finales de los 90 se cambió la estructura del artefacto para que los hombres no lo sacaran del estadio.

La lanzadora checa le quitó la plusmarca a la cubana Osleidys Menéndez, campeona olímpica en Atenas y dos veces campeona mundial, una de las pocas que se acercan a su palmarés, como la alemana Ruth Fuchs, dos veces oro olímpico en 1972 y 1976.

Spotakova empezó siendo en sus primeros años una combinera que no llegó nunca a los 6.000 puntos pero probaba en tipo de pruebas, de los 100 metros (12,99s) a los 800m (2:18.29), el salto de altura (1,78m) o el lanzamiento de peso (14,53m). Cuando se centró en la jabalina, escribió una página en la historia.