El Bakkali rinde a todos en los obstáculos

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Photo credit: Andy Lyons - Getty Images
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En la meta es primero Soufiane El Bakkali, segundo Lamecha Girma y tercero Conseslus Kipruto, y nadie que hubiera apostado ese podio se habría hecho rico en un Mundial previsible (en la cuarta jornada en Eugene repitieron los cinco campeones olímpicos, también Faith Kipyegon, y Yulimar Rojas, Mutaz Barshim y Nafi Thiam), pues era el más obvio, pero su composición pareció un milagro. "A esos ritmos, al final todos corren", se suele decir, pero en Hayward Field corrieron los de siempre, conjurando una sorpresa que pareció inevitable en la final más lenta de la historia del campeonato en los 3.000m obstáculos, terminada en 8:25.13 por el marroquí.

La final es una ratonera. En la primera vuelta, un cámara despistado en la calle 1 obliga a los atletas a esquivarle por los dos lados. Y desde ahí en adelante, todo es tensión. "Había mucho nerviosismo, saltos a contrapié, empujones, idas y venidas, a falta de dos vueltas un etíope me ha pisado el tobillo, me ha hecho un tajo en la zapatilla y eso me ha desconcentrado", lamenta Sebas Martos, que después de que Kipruto amague, se coloca en cabeza pero controla, no acelera, y Girma amaga con darle el relevo en un kilómetro lentísimo, a 2:58 minutos.

Photo credit: Andy Lyons - Getty Images
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Y Martos cae hasta el 12º puesto, y los etíopes aparecen y desaparecen adelante, El Bakkali se desentiende de todo a mitad de grupo, esta no parece su guerra, y Martos vuelve a llegar a la altura de Kipruto, que lleva la antorcha pero tampoco corre, un segundo kilómetro en 2:54, tan parsimonioso que Martos pronto es engullido y encerrado por la masa de codazos y tropezones que van salvando obstáculos pegados unos a otros. "He sabido gestionar la carrera hasta el primer 1.500m sin hacer muchos cambios, pero el segundo lo he hecho muy mal. Quiero valorar haber llegado a la final, pero puedo hacerlo mejor", dice autocrítico Martos en declaraciones recogidas por la RFEA.

El acelerón a 500 metros

A falta de 500 metros, por fin se decide a cambiar el ritmo tras sus gafas de sol el eritreo Yemane Haileselassie, y con él se filtra la carrera, y no anda lejos Dani Arce, también en su primera final mundial, que después de avanzar escondido atrás, al contrario que Martos, ha maniobrado por fuera una vuelta antes. Cuando quedan 200 metros, se ve sexto, a la espalda del eritreo, se escapan a toda velocidad Getnet Wale, Kipruto, El Bakkali, Girma, que llega mal colocado al momento decisivo.

El Bakkali planea sobre la última ría y mete la sexta marcha, se frena antes del último obstáculo y vuelve a cambiar. Es el más rápido y por eso vuelve ganar a Girma, que está cogiendo fama de Poulidor, siempre segundo, como en Doha y Tokio, como en la Liga de Diamante de Doha y Rabat este año ante el marroquí, que le tiene tomada la medida, de nada sirve que en diez días bajara hasta tres veces de los ocho minutos, y también a Kipruto, el vigente campeón, para invertir el podio de hace tres años.

El espigado obstaculista rompe también una estadística: desde que en Roma 1987 ganara Francesco Panetta, todos los campeones del mundo de la prueba han nacido en Kenia, pero ya lo hizo en Tokio y nadie esperaba a los kenianos ganando en Eugene. Y tampoco a los españoles, claro, aunque Arce por momentos se ve cerca de los gigantes africanos y sonríe.

Photo credit: JEWEL SAMAD - Getty Images
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"Me he visto ahí y es una sensación espectacular, se me han puesto los pelos de punta, qué pena que en ese último obstáculo he perdido unas centésimas y se me han ido, pero hemos entrado en nada y estoy muy orgulloso", dice el burgalés, que paga con ese fallo la posibilidad de ser finalista. Llega 9º en 8:30.05. Martos, 14º, en 8:36.66. Son el primero y cuarto de Europa, y en el Europeo de Múnich de agosto tienen en realidad puestas sus miras. "He demostrado que a dos carreras soy el más fuerte", presume Arce. "Hay que luchar por todo, tengo que demostrar lo que puedo valer", promete Martos, y en el viejo continente nadie parece tan insuperable como en Hayward Field.

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