Por qué un baño en la piscina puede ser perjudicial para tus uñas y cómo evitarlo

·2 min de lectura
Photo credit: Thomas Concordia
Photo credit: Thomas Concordia

Durante las calurosas jornadas veraniegas estamos deseando poder refrescarnos en la playa o piscina más cercana. Las tardes de calor se hacen más soportables a remojo y, aunque estamos muy concienciadas de la importancia de protegernos del sol de forma correcta, quizás pasamos por alto otros aspectos que se dan especialmente en verano y tienen consecuencias para nuestro cuerpo.

En estos meses no solo se incrementa la exposición solar, sino que el cuerpo, incluyendo el cabello y las uñas, está más en contacto con el agua y con las sustancias que esta contiene para mantener las condiciones de salud aptas para el baño. Es sabido que el cloro afecta al pelo, dando lugar a algunos errores que no debemos cometer, pero se ha puesto menos el foco sobre los efectos que este tiene en las uñas.

Photo credit: Thomas Concordia - Getty Images
Photo credit: Thomas Concordia - Getty Images

Las placas que cubren el final de nuestros dedos son partes porosas del cuerpo, por lo que cuando están bajo el agua, la absorben, lo que contribuye al debilitamiento de los enlaces en estas, con el paso del tiempo. De esta forma, se vuelven débiles y quebradizas. Y esto ocurre porque cuando el agua entra en las uñas, la placa se expande y cuando salimos esta se contrae haciéndolas más propensas a la rotura.

Si a esto le sumamos que normalmente las aguas de las piscinas suelen contener cloro u otros agentes limpiadores, probablemente el resultado será la deshidratación. El cloro también empapa la superficie de la placa y despoja a la uña de sus aceites naturales que mantienen las cutículas hidratadas. Sin esta protección, esta piel se puede infectar y dar lugar a otras afecciones y a un crecimiento anormal de la uña. Estos daños los podrás identificar si con el paso de las semanas notas que tus uñas están más blandas de lo normal.

Photo credit: Matteo Scarpellini
Photo credit: Matteo Scarpellini

Podrías estar pensando que la solución a esto es aplicar un esmalte semipermanente, pero desafortunadamente, no es una coraza válida. El esmalte semipermanente también es una fórmula porosa, por lo que no impide que el agua, y con ella el cloro, pasen al tejido de la uña. Y no solo eso, si has optado por tonos pastel para tu manicura, puede que con el paso de los días de baños continuados aparezcan manchas amarillentas sobre el color del esmalte. Por tanto la mejor opción, si te decantas por este tipo de esmaltado, son los colores intensos, igual de veraniegos, pero más resistentes al efecto del cloro.

Photo credit: Alberto E. Rodriguez - Getty Images
Photo credit: Alberto E. Rodriguez - Getty Images

Ahora que ya lo sabes, también es importante conocer la forma de prevenirlo. Si tienes las uñas delicadas, atención a estos aliados. Los expertos recomiendan usar una base de uñas formulada con extractos naturales como aloe vera, agua de coco, glicerina, ácido hialurónico y aceites nutritivos como el de coco o ricino. Como último paso de tu manicura aplica un top coat que ayudará a endurecerlas y bloqueará hasta cierto punto la penetración del agua en la placa de la uña.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente