Cómo superar la adicción al azúcar sin tanto sacrificio

Javier Sánchez
·4 min de lectura

La mejor forma de aparcar hábitos poco saludables es que no implique mucho sacrificio. Por eso para mantener a raya el azúcar hemos hablado con Álvaro Sánchez, nutricionista de la clínica Medicadiet, que nos propone algunos tips para no caer en las garras del veneno blanco.

Homemade granola with coconut, raisins and almonds for breakfast in a jar and a bowl
La granola, un salvavidas en tiempo de confinamiento. Foto: Getty Creative

La casa puede ser una aliada. Podríamos pensar que estar entre cuatro paredes equivale a estar sometido a la tentación dulce, pero Sánchez nos da una primera alegría: “Disminuye lo que llamamos el ambiente obesogénico, que son ese conjunto de situaciones y momentos que nos facilitan el comer dulces. Al alterarse nuestra vida normal, desaparecen las prisas, el acceso a pastelerías o máquinas de vending con bollería, la exposición a mensajes publicitarios... En ese sentido, algo hay ganado”. Eso sí, hay que marcarse unas rutinas diarias: “Hay una parte en superar una adicción al azúcar que es pura y duramente psicológica. Es una buena idea marcarse un horario en el que tengan cabida las tareas de limpieza diarias, la práctica de hobbies... todo aquello que mantenga la mente ocupada. Está claro que siempre hay momentos en los que apetece más comer, como viendo la televisión, así que si nos pasamos 10 horas tragándonos series y películas al día será mucho más complicado no caer en la tentación”.

Cuando salgas a la compra, sal saciado y organizado. Para evitar pasar por el pasilllo de los dulces, Sánchez recomienda salir al supermercado pocas veces a la semana, “con la lista de la compra hecha” y “sin hambre”. Después de desayunar o de comer son buenos momentos “porque evitaremos mejor las tentaciones. Y si al final compramos algo, vamos a procurar que sea chocolate negro con poco azúcar. Cuanto menos y mayor porcentaje de cacao, mejor. Además, hay que partirlo en onzas para evitar comernos una tableta entera”, explica. Sánchez recomienda “comprar frutas deshidratadas, como pasas y dátiles, con los que te puedes preparar un muesli con avena que te ayude a quitarte el antojo. También recomiendo hacer dulces con edulcorante para no tener que recurrir al azúcar”.

Chocolate candies with broken chocolate pieces on black reflective background. Copy space.
El chocolate negro nos sirve para picar sin remordimientos o para cubrir bombones saludables. De boniato, por ejemplo. Foto: Getty Creative

Guillem Parer es nutrichef de Supper Stars, la comunidad más grande de Chefs a domicilio, y coincide con Álvaro Sánchez en que no hay por qué utilizar azúcar blanco para endulzar. “Hay edulcorantes como la stevia, el xilitol o el erititrol que no tienen contenido en hidratos de carbono y que pueden emplearse además de, claro está, la miel, que tiene propiedades inmunológicas o los dátiles, que poseen fibra que hacen que la absorción sea más lenta”. Nos propone varias recetas dulces muy sencillas y que dan un resultado óptimo.

Tejas de chocolate. “Es una receta facilísima rica en magnesio. Fundimos en el microondas dos tabletas de chocolate con un mínimo de cacao del 85%. Ponemos el chocolate en pequeñas cucharadas sobre papel sulfurizado y le añadimos encima escamas de sal y pipas de calabaza, que son las que aportan el mineral. Tan solo hay que esperar a que se enfríen para disfrutarlas. Si no tenemos pipas de calabaza, podemos emplear pistachos o chips de coco”.

Pile of dark bitter chocolate with sea salt on dark background.
Tejas de chocolate con sal, una idea fantástica. Foto: Getty Creative

Granola. “Los cereales de desayuno que tomamos habitualmente están llenos de azúcar. Se puede hacer una granola casera perfectamente a base de copos de avena, -que es un cereal muy saciante-, nueces pecanas, nueces normales, semillas de chía, semillas de lino, dátiles, etc. Tan solo hay que hornearlo todo en una bandeja durante siete minutos con un chorrito de aceite de oliva para que se doren. Transcurrido ese ratito, añadimos miel para que se amalgamen y nos quedará una granola riquísima para comerla junto con fruta, yogur, etc.”

Bombones de boniato. “Asamos un boniato de unos 400 gramos o 500 gramos en el microondas. Lo juntamos con 150 gramos de harina de almendra, 40 gramos de coco rallado, cuatro gramos de canela y cuatro gramos de jengibre en polvo o de cualquier otra especia que tengamos en casa. Hacemos bolitas y congelamos durante 10 minutos. Por otro lado, fundimos 10 gramos de chocolate negro con un mínimo de 85% de cacao. Pasamos la bolitas por ese chocolate y decoramos con piel de naranja rallada o con lo que nos apetezca”.

Banana nut sweet bread sliced on a wooden cutting board
El banana bread o pan de plátano, facilísimo de hacer. Foto: Getty Creative

Banana bread fácil. “Necesitamos 250 gramos de plátano maduro, dos huevos, 80 mililiros de bebida vegetal o leche, 200 gramos de pasta de dátiles, 85 gramos de miel, 75 gramos de aceite de coco, de oliva, o mantequilla fundida, 100 gramos de harina de avena, 30 gramos de harina de almendra, cuatro gramos de cardamomo en polvo, cuatro gramos de canela, cuatro de jengibre, una cucharada de levadura y una pizca de sal. Machacamos los plátanos y mezclamos todos los líquidos. Añadimos los sólidos y mezclamos bien. Decoramos con el plátano partido longitudinalmente y horneamos durante unos 55 o 60 minutos en el horno a 175 grados”.

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