Los autocines vuelven a estar de moda en EEUU como medio de ver cine en pleno aislamiento

Hace ya décadas que los icónicos “drive-in” o autocines –esas áreas de estacionamiento con pantalla grande en las que los espectadores pueden ver películas desde su vehículo– dejaron de ser una opción preferente para los estadounidenses a la hora de ver películas, quedando convertidos en una anécdota anacrónica destinada a los más nostálgicos. Pero la actual crisis mundial del coronavirus y el distanciamiento social que se está aplicando para paliarla parece haber reanimado los 305 autocines que aún resisten en EEUU –gracias sin duda al cierre de las salas tradicionales, los parques temáticos y otras opciones preferentes de entretenimiento público.

El auge de los autocines en EEUU se produjo en la década de los 50 y hoy son conocidos en todo el mundo gracias a su presencia en películas como Grease. (Imagen: © Paramount Pictures)

En una entrevista con Los Angeles Times, los propietarios de diversos autocines de CaliforniaKansasOklahoma y Missouri aseguran permanecer abiertos y haber experimentado un incremento en sus beneficios durante los últimos días. Sus responsables declaran ser conscientes de las restricciones que se aplican a las grandes reuniones de personas y se muestran dispuestos a cerrar el negocio si las autoridades se lo ordenaran.

Las ventas de entradas en el autocine de dos pantallas Paramount Drive-In fueron “al menos el doble” de lo que son habitualmente, según Beau Bianchi –cuya familia ha sido propietaria de las instalaciones en Paramount desde 1946. Este autocine –que ofrece sesiones dobles en cada una de sus dos pantallas– ha acogido 136 coches y vendido 320 entradas. Aunque el vecino multicine tradicional de 11 salas –también propiedad de la familia– cerró el pasado domingo 15, Bianchi espera que el volumen de negocio siga aumentando en el autocine.

Ha sido un gran alivio para las familias y los adultos que buscan un poco de evasión de sus hogares”, dice Bianchi. “Estamos intentando hacer saber a la gente que tenemos un lugar seguro y que ofrecemos un poco de escape”.

Sin embargo, otros autocines en Virginia California sí han cerrado tras la recomendación del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de que no se celebren eventos de más de 50 personas durante las próximas 8 semanas –limitando las reuniones de 10 o más personas en poblaciones de alto riesgo.

Y con todo, algunos propietarios de autocines consideran incierta la categoría de “lugar de reunión”. Por ejemplo, Doug Mercille, propietario del Starlite Drive-In en Missouri, sostiene lo siguiente: “Personalmente no creo que encajemos en esa categoría porque todos los lugares de reunión son aquellos en los que te ves confinado con otra gente”. 

En el autocine, estás en tu propio coche”, concluye Mercille –que de momento no ha cerrado su negocio.

Los defensores del autocine afirman que ver una película en este tipo de negocios implica escaso o nulo contacto humano –dado que los espectadores permanecen encerrados en sus vehículos. En el autocine de Paramount, por ejemplo, el único contacto es con un empleado de taquilla que lleva guantes de protección y con otro igualmente equipado que revisa los tickets en la entrada.

La inusual coyuntura creada por el coronavirus promete reavivar un modelo de negocio que llevaba dos décadas cayendo en picado. El pasado mes de octubre había 305 autocines en EEUU, con un total de 549 pantallas –un pronunciado descenso con respecto a los 447 autocines y 648 pantallas que había en 1999. Nueva YorkPennsylvania y California son los tres estados con más autocines (4945 44, respectivamente).

No obstante, está por ver si la mayoría estos negocios podrán seguir operando durante los próximos días, debido a los cambios radicales que se están dando en la respuesta a la pandemia por parte del gobierno estadounidense.

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