Aunque te hagan una cesárea es importante que tu pareja esté contigo

Este proyecto pionero en España demuestra que algo está cambiando: la humanización de las cesáreas se hace realidad en un hospital de Cádiz (y sólo es el principio de esta tendencia)

Menos interferencias y más acompañantes, este ha sido uno de los lemas más reclamados por las futuras madres en las salas de partos. (Foto: Getty)

Las parejas demandan cada vez más participación durante el embarazo y el nacimiento de sus futuros hijos. Además, la mayoría de las mujeres eligen a éstas para el acompañamiento durante todo el proceso. Una decisión respaldada por el Ministerio de Sanidad y Consumo que desde 2008 reconoce el derecho de la embarazada a estar acompañada durante el alumbramiento.

Sin embargo, en caso de cesáreas, al tratarse de un proceso quirúrgico, la regla general es que la mujer entre sola en el quirófano. 

Pero esta tendencia se está invirtiendo poco a poco, ya que el acompañamiento de la mujer está avalado por grandes instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), ya que ofrece a la mujer mayor tranquilidad y seguridad, contribuyendo incluso a reducir el riesgo de depresión postparto y favorece el contacto piel con piel tras el nacimiento.

Estar presente en el parto en el parto es igual de importante que hacerlo durante todo el embarazo; sirve como apoyo piscológico a la mujer que va a ser sometida a una cirugía y cuya finalidad es el nacimiento de su hijo. (Foto: Getty)

De hecho, ya se está practicando en muchos de los hospitales españoles, el acceso de los acompañantes en las cesáreas programadas (un matiz importante). Para ello se informa previamente en la consulta y se solicita la autorización de la gestante.

Los motivos de las cesáreas son múltiples, y hay que diferenciar entre una cesárea programada de una de carácter urgente. Hay muchos motivos por los que se realizan cesáreas urgentes, pero todos tienen en común que no era algo preparado. Por ello el avance en el acompañamiento está dando nuevos pasos basándose en esta diferencia.

Y es que incluso se está valorando si en estos casos podría ser recomendable que la parturienta contase con el apoyo de su pareja.

“Cuando me enfrenté a la cesárea supuso una gran tranquilidad saber que el futuro padre iba a estar conmigo. Tenía claro que el proceso del parto es algo que quería que compartiéramos, y al estar despierta durante el proceso, mi marido me estuvo hablando en todo momento ayudándome a afrontar la situación”, explica Clara, que dio a luz mediante cesárea en el HLA Jerez Puerta del Sur (Cádiz) y aún así pudo compartir el nacimiento de su bebé con su pareja.

De esta forma, explica Lorena Corcuera, responsable del Servicio de matronas del centro, “se puede disminuir la ansiedad y los miedos de las mujeres, así como aumentar su autocontrol y sentimientos positivos intra/posparto”.

Con anestesia regional y con ausencia de riesgo

El acompañamiento solo es posible en los casos en los que la cesárea se realice con anestesia regional para que la gestante esté despierta.

Además, los acompañantes son citados en el hospital los días previos a la operación para explicarles el circuito quirúrgico, qué deben hacer en caso de sentirse mal o si existiera cualquier riesgo tanto para la madre o el recién nacido, así como resolver cualquier tipo de duda que puedan tener.

No obstante, es importante hacer hincapié en que la pareja deberá abandonar la sala de quirófano ante la solicitud de algún profesional si la situación requiere un cambio de intervención sanitaria.

“La presencia de la pareja en el parto proporciona un apoyo emocional, que permite reducir los sentimientos de ansiedad y estrés durante la cesárea”, apunta la especialista.

Este acompañamiento