Aunque no lo parezca, estas delicatesen son 'made in Spain'

Paella, tortilla de patata, jamón ibérico… nadie dudaría en señalar que en el DNI de estas comidas debe figurar la nacionalidad española. Sin embargo, hay otras joyas gastronómicas que, sorprendentemente, tienen su origen aquí pese a que muchos lo situarían en otro lugar. Aquí va una selección de delicatesen que, pese a lo que nos pudiéramos pensar, son ‘made in Spain’.

Un ron hecho… en la provincia de Granada. Foto: Occidens.

¡Un ron! Cien por cien español, este ron procede de la única plantación de Europa, ubicada en Granada. Se trata de un ron agrícola, completamente artesanal, y que presenta su primera edición limitada de 3.000 botellas numeradas. Para este proyecto, Occidens trabaja con los campos de cultivo de Motril, al sur de la provincia granadina. Allí, replanta las variedades históricas de la caña y recupera la tradición milenaria del cultivo de caña de azúcar de la zona, una plantación con más de mil años de historia, introducida por los árabes. Fue de hecho Cristóbal Colón el que llevó la caña de azúcar de esta zona a América, donde su cultivo se ha generalizado en los últimos años, mientras que en España y Europa desaparecía casi por completo con excepciones como este proyecto pionero.

Las lágrimas de wagyu españolas. Foto: Peña delicatesen.

¡Wagyu! O más concretamente, ‘lágrimas’ de buey wagyu. Se trata de una cecina hecha a partir de la carne de este animal, elaborado por Peña delicatesen. Aunque muchos podrían pensar que, en este caso, se importa la carne y se elabora la cecina en España, lo cierto es que los animales son oriundos de nuestro país. El sueño de esta empresa nació a principios del siglo XXI, cuando trajeron los primeros ejemplares de Oceanía. Finalmente, en 2007 nacieron en Hondarribia (Guipúzcoa) los primeros bueyes de esta raza cien por cien españoles. Los animales se sacrifican en Argamasilla de Alba (Ciudad Real) y, finalmente, su carne y ahuma en León, gracias a las manos expertas de un maestro cecinero.

Un whisky afinado en España.Foto: Nomad.

¡Whisky! Lo que hace Nomad es invertir la elaboración habitual de los whiskies. Si habitualmente los ‘scotch’ se envejecen en barricas de Jerez en Escocia, aquí el viaje es al revés. Nomad es un premium blended elaborado a partir de 30 variedades de whiskies de malta y de grano de la región de Speyside, en las Highlands escocesas. Lo que ocurre es que la mezcla es afinada finalmente durante 12 meses en  Jerez de la Frontera en botas que han contenido Pedro Ximénez Viejo, en la bodega Nomad de González Byass. Un whisky con alma andaluza.

La mejor pizza de España, con pasaporte español. Foto: Marquinetti.

¡Pizza! De acuerdo, la gran mayoría de las pizzas son de origen italiano, pero he aquí que en Tomelloso (Ciudad Real) oficia Jesús Marquina, ‘Marquinetti’, que ha conseguido, nada más y nada menos, que ser cinco veces campeón del mundo en elaboración de pizza, algo al alcance de muy pocos. Que el mejor pizzero del mundo resida en Ciudad Real es un lujo que puede comprobarse cuando uno va al restaurante de Marquinetti y pide alguna de sus famosas creaciones. Bravo.

El café único de Finca La Laja. Foto: Finca La Laja.

¡Café! En el Valle de Agaete, en la isla de Gran Canaria, se produce otra rareza: un café arábica de una calidad excepcional. Se cultiva en la Finca La Laja, donde su propietario, Víctor Lugo, es capaz de mantener una pequeña plantación que sorprende al encontrarse al norte de la zona tropical donde se produce la planta del café. Su precio es de 40 euros el kilo y, preparado en una cafetera Chemex, sorprende por el resultado, una infusión aromática y delicada, lleno de aromas y sabores y complejos. “Y es, además, un café que puedes tomarte antes de ir a la cama porque nunca, nunca, te va a desvelar”, explica Lugo. Y sí, con pasaporte español.