Así serán los cócteles del futuro

Posiblemente no somos conscientes, pero entre la forma de beber de nuestros abuelos o nuestros padres y la nuestra, hay un mundo. Cada vez más personas apuestan por un consumo responsable y creativo del alcohol. Dicho de otra manera, menos cantidad, pero más calidad. Al mismo tiempo, crece el interés por la coctelería, que no solo luce en bares, sino en restaurantes. Para intentar rastrear por donde irán los tiros en los años venideros, hemos hablado con el equipo de mixólogos de la coctelería barcelonesa Bobby Gin, liderado por Alberto Pizarro. La innovación permanente, la selección de los mejores destilados premium, y la búsqueda de nuevos ingredientes y recetas son los pilares que sustentan su trabajo para seguir conceptualizando y creando nuevos cócteles, que apuntan algunas de las tendencias del sector de la coctelería más en auge.

El paccai de té verde de Bobby Gin. Foto: Bobby Gin

Sí a lo artesanal. La base de toda buena creación es elaborarla con los mejores destilados. Con el objetivo de conseguir nuevos matices y potenciar el sabor de estas elaboraciones, están tomando protagonismo el uso de ingredientes y destilados elaborados mediante procesos artesanales. Según Alberto Pizarro, bar manager de Bobby Gin, “los ingredientes y destilados artesanos que nos llaman la atención son aquellos que incorporan la importancia de una materia prima de calidad, cierta cercanía geográfica y peculiaridades organolépticas que un producto destinado a satisfacer un consumo masivo no se atrevería a desarrollar. Para cualquier elaboración que hagamos con productos artesanos lo que buscamos es poder ofrecer cócteles, ginfonks (un nuevo concepto de combinado, a medio camino entre un cóctel y un gin&tonic, elaborado con ginebras maceradas y tónicas premium) o combinados con particularidades”. Bobby Gin incorpora esta tendencia con varias ginebras de pequeña producción, tanto nacionales como de fuera de España, como el gin Santamanía o Lola y Vera.

Olinda, un insólito cóctel con chica de maíz. Foto: Bobby Gin

Sin alcohol, por favor. Cada vez es más necesario introducir propuestas de coctelería sin alcohol para satisfacer el gusto y las necesidades de todos los clientes. Actualmente, la carta de Bobby Gin cuenta con cuatro cócteles sin alcohol, pero el reto en este terreno está en igualar la calidad y la complejidad de los cócteles que utilizan base alcohólica. Para conseguirlo, en Bobby Gin utilizan frutas, especias e incluso productos desalcoholizados. Según Pizarro, “el alcohol tiene su propio sabor, así que, al desalcoholizar una bebida, el sabor no es el mismo, se genera otro producto con su propio perfil. En estos momentos trabajamos en nuevas propuestas que utilizaran vinos desalcoholizados de diferentes D.O.”. Para otras mezclas, en cambio, evaporan parte del alcohol para bajar la graduación, sin eliminarla del todo.  

Un ginfonk, otra manera de entender los cócteles. Foto: Bobby Gin

Mejor con té. Otra de las tendencias que parece que va a consolidarse es el uso de té en coctelería. De hecho, en Bobby Gin este ingrediente no es una novedad, todo lo contrario. Tés negros de Ceylan, infusiones de rooibos y tés verdes, entre otras variedades, han sido una constante en sus recetas y son varios los cócteles y ginfonks que los incorporan en su elaboración. El té aporta exotismo, sabores puros a naturaleza y versatilidad en la mezcla. Se trata de encontrar la pareja té-bebida alcohólica más compatible. Una de las que mejor funciona es la del té verde con ginebra.

Un toque exótico. Otra corriente cada vez más extendida es el uso de ingredientes exóticos. En un mundo global e hiperconectado, es habitual encontrar en las cartas de coctelería frutas e ingredientes de otras culturas gastronómicas. En Bobby Gin utilizan tanto ingredientes locales como de otras procedencias geográficas, por ejemplo, yuzu, darjeeling, calamansi, leche de coco o chicha morada, para innovar y sorprender.