Así puedes reducir el riesgo de desarrollar un tumor maligno

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres europeas, una de cada ocho lo padecerá a lo largo de su vida. No puede prevenir pero sí reducir el riesgo con dieta y ejercicio, ¡ponte a ello!

Numerosos estudios demuestran que practicar un deporte se asocia con la disminución del riesgo de padecer cáncer, no solo de mama sino de otras áreas como el colon. (Foto: Getty)

Hasta el 13,8 por ciento de los casos de cáncer de mama podrían evitarse si las mujeres inactivas dejaran de serlo. Así lo explicaron los expertos del GEICAM en un curso sobre ejercicio físico oncológico de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc) nos confirman que el cáncer de mama no se puede prevenir, pero estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecerlo disminuye realizando ejercicio físico de forma regular al menos 4 horas a la semana, así como evitando el sobrepeso (y la obesidad tras la menopausia) y el consumo regular de alcohol.

Cada diagnóstico de cáncer de mama es un mazazo para todas y cada una de nosotras. La colaboradora de Sálvame, Terelu Campos será operada hoy de su segundo cáncer de mama. (Foto: Getty)

Mientras que algunos de los factores asociados con el cáncer de mama (ser mujer, la edad y la genética, por ejemplo) no se pueden cambiar; otros factores, como el sobrepeso, la falta de ejercicio, fumar y no ingerir comida saludable, se pueden cambiar tomando decisiones.

Elegir un estilo de vida más saludable te da la posibilidad de mantener tu riesgo de cáncer de mama tan bajo como sea posible. Sin olvidar las mamografías, la prueba más eficaz para prevenir el cáncer de mama, al igual que la autoexploración de senos. Recuerda que la exploracón física es complementaria a la mamografía, (no excluyente) y consiste en observar y palpar mamas, pezón y axilas

Pide cita con urgencia si notas bultos o nódulos mamarios, presencia unilateral de ganglios en la axila, cambios y/o secreción por el pezón, cambios en el tamaño o forma de la mama, y cambios en la piel de la mama. (Foto: Getty)

En este contexto, la Dra. Eva Carrasco, directora científica de GEICAM indicó que las mujeres españolas con una vida sedentaria tienen un 71 por ciento más de riesgo de desarrollar cáncer de mama que aquellas otras que cumplen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre ejercicio físico.

“El ejercicio físico ha demostrado ser un factor protector tanto en el desarrollo de algunos subtipos de cáncer de mama como en la aparición de recaídas tras el diagnóstico inicial”, nos cuenta el Dr. Carlos Jara Sánchez, profesor titular de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos y jefe de la Unidad de Oncología del Hospital Universitario Fundación Alcorcón.

En este sentido, se recomienda a las pacientes realizar un ejercicio aeróbico moderado-vigoroso: correr, andar rápido, actividades similares de gimnasio; “sin descartar la utilidad de ejercicios de musculación periódicos”, añade el experto.

En base a la evidencia científica actual, este tipo de ejercicio disminuye la fatiga, fortalece el sistema inmunitario, ayuda a recuperar un peso saludable y, en general, mejora la calidad de vida de las pacientes; asimismo, hay estudios que indican que aumenta la supervivencia.

Además de entender el papel del ejercicio físico como factor coadyuvante a la calidad de vida porque “los pacientes oncológicos que siguen un plan de ejercicio individualizado y supervisado reducen y previenen diferentes efectos secundarios que afectan a su calidad de vida”,  la actividad física puede incluso evitar la probabilidad de recaída de la enfermedad.

Además, este experto detalló que “el ejercicio físico mejora el rendimiento y la capacidad física para responder a las exigencias físicas de cada día y también produce mejoras psicológicas sobre el estado de ánimo y el sueño”.

Lo idela es hacer 150 minutos semanales de ejercicio moderado o 75 minutos de actividad física vigorosa durante la semana. Si no estás acostumbrada, comienza con una caminata de 30 minutos, cinco días a la semana. (Foto: Getty)

Por otro lado, seguir un patrón de dieta mediterránea reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama, mientras que una dieta rica en grasas saturadas aumenta las posibilidades de padecer la enfermedad, especialmente en mujeres premenopáusicas.

Asimismo, recientes estudios confirman que no son sólo las grasas, “sino también la combinación beneficiosa de los diferentes componentes de la dieta mediterránea los que definen dichos beneficios”, señala la Dra. Carrasco.

Una investigación de la División de Alimentos y Medicinas del Departamento de Agricultura de Carolina del Norte encontró que la col tiene un fitonutriente que podría prevenir el cáncer de seno. (Foto: Getty)

Recuerda que para llevar una alimentación variada, equilibrada, no basta con tomar abundantes frutas y verduras, pescado y aceite de oliva, también es importante huir de los alimentos procesados,

Sabemos que en esto de las enfermedades no hay recetas ni curas milagro, pero con estas pautas se puede reducir bastante el riesgo de cáncer de mama. Así que desde ahora inclúyelas en tu rutina diaria.

¿Llevas una vida activa? ¿Haces ejercicio a diario?

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