Así es el español Pepe Muñoz, el amigo especial de Céline Dion

Desde julio de 2017, las revistas no paran de publicar fotos de Céline Dion con el español Pepe Muñoz. Estas imágenes están generando especulaciones sobre qué tipo de relación mantiene la cantante canadiense, quien perdió a su marido, René Angélil, en enero de 2016 tras una dura batalla contra el cáncer.

Céline Dion y el bailarín Pepe Muñoz, amigos inseparables (GTres).

La semana pasada, Céline habló por primera vez de Pepe. “Es un caballero y somos amigos. Somos mejores amigos”, confesó la intérprete de ‘My Heart Will Go On’ a la revista Hello. “Sí, hay otro hombre en mi vida, pero no es el hombre de mi vida. No me importa porque es guapo y es mi mejor amigo“, manifestó la canadiense, que terminó apostillando: “Cuando digo que estoy soltera, por favor, déjame en paz”.

Pero, ¿quién es Pepe Muñoz? Se trata de un malagueño de 34 años, casi 17 menos que Dion. Aunque ha trabajado como diseñador gráfico y también como modelo, el “mejor amigo” de la cantante es conocido en todo el mundo por sus dotes como bailarín. Formado en la Royal Academy of Dancing Elementary Level de su Málaga natal, Pepe participó en los cursos de verano con el Ballet Nacional de Cuba y el Royal Ballet de Londres. Así pasó a impartir clases en la Escuela Superior de Artes Escénicas de Málaga (ESAEM) y convertirse en profesor del programa Fama. A bailar, en la edición que Cuatro emitió en 2014 y en la misma en la que participó Mimi, de Lola Indigo, antes de presentarse a Operación Triunfo. ¿Cómo te quedas?

Pero aquí no acaba su trayectoria profesional, ya que el amigo especial de Céline también ha trabajado en los musicales de Chicago o Cats en Reino Unido. Además de formar del elenco de los montajes internacionales de West Side Story y Dirty Dancing, también ha trabajado con Cirque du Soleil en Las Vegas y, en concreto, en el espectáculo Zumanity. Vamos, que el muchacho es un figurín.

Pues ahora Pepe acaba de revelar a Hello el gran misterio: cómo conoció a la diva canadiense. “Todo comenzó cuando un amigo mío francés, que trabaja en casa de Céline, me llamó para decirme que ella estaba preparando su gira mundial y que le faltaba un bailarín. Así que me subí a un avión y me presenté en su casa”, explica el malagueño.

“Nuestras miradas se cruzaron y sentí como si me hubiera alcanzado un rayo. La electricidad recorrió todo mi cuerpo. Un flechazo, literalmente. Mientras hacíamos la prueba, tuve la impresión de haberla conocido toda mi vida al levantarla en el aire”, declara Muñoz a la revista. “Céline es la persona más generosa y atenta con los demás que conozco. Una ‘gran mamá”, añade al respecto. Tan unidos están los dos que Pepe acompaña a Céline de compras y a los desfiles. ¿Quizá es demasiado pronto para llamarlo amor?