Ashwagandha: qué es, cómo se prepara y por qué se recomienda incluirla en la dieta

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Photo credit: Georgeta Sabau - Getty Images
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Ashwagandha. No, aunque pueda parecerlo, no nos hemos inventado este nombre pulsando letras al azar. Bajo este peculiar apodo se encuentra una de las plantas más aclamadas y populares de la medicina alternativa asiática que, poco a poco, está llegando a Europa debido a los increíbles beneficios que aporta al organismo.

En líneas generales, este arbusto de frutos anaranjados y amarillos que pertenece al grupo de las solanáceas (sí, es familia de los tomates) se caracteriza por crecer en países del sudeste asiático como, por ejemplo, en la India donde lleva usándose como remedio casero ¡desde hace más de 2.000 años!, debido a su capacidad para mejorar los niveles de energía o la fuerza.

En la actualidad, gracias a sus propiedades y pese a su aspecto, su uso se ha popularizado convirtiéndose en la última vanguardia gastronómica. La razón es bastante sencilla: es un suplemento con múltiples beneficios, pero uno de los más populares y solicitados es que ayuda a tratar y reducir los niveles de estrés del día a día. Una cualidad que posee gracias al alto nivel de antioxidantes que tiene, debido a sus propiedades adaptogénicas.

Photo credit: Eugeniusz Dudzinski - Getty Images
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Aunque, cabe destacar, que algunas investigaciones han dictado que también ayuda a conciliar el sueño, mejorar la concentración e, incluso, ¡favorece un buen rendimiento atlético! Un dato que, tras la vuelta posvacacional a la rutina, nos puede venir muy bien para afrontar nuevos retos físicos.

Más cosas a favor del ashwagandha

En otros beneficios, también se ha señalado que esta planta ayuda e incrementa las defensas. Esto es posible porque, según apuntan algunos estudios, la hierba puede favorecer a las proteínas responsables de las respuestas inmunitarias. Asimismo, alguna evidencia apunta a que ayuda a controlar los niveles elevados de azúcar en sangre, reduciéndolos.

Y, curiosamente, también podría incentivar y potenciar la memoria, mejorando la función cognitiva y la velocidad de pensamiento.

Por otro lado, sumergiéndonos en el terreno sexual, se ha estudiado que podría interferir positivamente en la fertilidad de los hombres ayudando a aumentar los niveles de testosterona.

Ashwagandha: cómo se prepara y cómo incluirla en la dieta

Photo credit: Caselles Luis Miguel - Getty Images
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Pues bien, pese a que la lista de beneficios es inmensa. Esta planta que suele incluirse en la dieta como suplemento, cuenta con una preparación de lo más sencilla y variada. Anota, anota.

En líneas generales, lo habitual es encontrársela preparada ya en cápsulas y su toma no difiere a la de cualquier otro suplemento (aunque, siempre hay que leer bien las recomendaciones de la caja), pero, en ocasiones, puedes adquirir sus raíces. En ese último caso, lo habitual es proceder a su trituración hasta convertirlo en polvo y, después, irlo añadiéndo a diferentes platos o bebidas como si se tratase de una especia.

Pero si no sabes bien si los sabores van a cohesionar, siempre puedes probar por preparar un vaso de Moon Milk, una de las tendencias culinarias que hasta hace unas pocas semanas no hemos parado de ver en redes sociales bajo potentes colores y cuyo ingrediente principal es la leche (indistintamente de que sea de vaca, de patata o de almendras). Aquí os dejamos algunas de las más populares que, según apuntan, se recomienda tomar antes de ir a dormir para ayudar a conciliar un sueño reparador:

Como puedes observar, esta receta combina las propiedades de la ashwagandha junto a otras especias como la canela, cúrcuma, nuez moscada, miel y un chorrito de aceite de coco.

El paso a paso es bastante sencillo: tan solo tienes que calentar la leche mientras mezclas bien todas las especias, para después añadirlas a la leche mientras se sigue calentando. Por último, puedes incluir, antes de beberla, un poco de miel para terminar de endulzarlo y, ¡listo!

Para este tipo de recetas, si lo deseas, puedes optar por comprar este sobre de polvo orgánico de ashwagandha de Yogi Organics.

Asimismo, también puedes incluirla en algunos postres o en batidos con sabores suaves como, por ejemplo, de chocolate o plátano.

Y si eres más de salado, puedes espolvorearla en ensaladas como si se tratase de una especia. Incluso en ¡sopas o cremas!