Así es cómo se debería comer (bien) la pizza

Olvídate de las porciones triangulares

Llevamos toda la vida comiendo la vida en porciones triangulares, entre otras cosas porque así es como la presentan en la mayoría de las pizzerías. No obstante, según asegura Enzo Coccia, un reputado cocinero de origen napolitano especialista en pizzas y avalado por The New York Times o el Wall Street Journal, esta no es la forma correcta para degustar este plato.

“La pizza en Nápoles se ha tomado siempre por la calle, y por lo tanto, debe comerse con las manos”, apunta Coccia.

Para ello, el mejor sistema para cogerla y darle el primer mordisco es doblar la pizza por la mitad, en media luna, y luego esta otra vez a la mitad, para que nos quede un triángulo.

Coccia ha asegurado, en una entrevista realizada por el crítico gastronómico Daniel Young, autor del libro Where To Eat Pizza’, que esta manera de comer pizza es una tradición de 1850. “Debe estar plegada en cuatro, como decimos, a portafoglio. Es una tradición de 1850”.

El truco consiste en conseguir una pieza consistente y gruesa, bien doblada, como un bocadillo para evitar que los ingredientes se caigan y que te quemes. El propio Enzo nos los explica en este vídeo, ¡presta atención!

Parece sencillo pero tiene su aquel. De hecho, para conseguirlo es importante que escojas la pizza adecuada: “La pizza tiene que tener pocos ingredientes encima y en poca cantidad, debe ser tan suave que se pueda doblar y tan jugosa que llegue a ser casi caldosa”.

Es decir que si está crujiente y es demasiado fina o demasiado gorda y si tiene más toppings que un helado nunca lo lograrás. El mismo Coccia señala que entre otros errores comunes que tenemos todos al comer pizza se encuentra la tentación de elegir la versión fina, crocante y sin miga, ya que esta es imposible de cortar en pedazos o agarrarla de los bordes, lo que hace que los ingredientes se deslicen por la salsa de tomate y caigan finalmente al plato.

Para comprobar si la masa es suficientemente blanda y fina, hay que coger una porción de pizza en la mano y comprobar que el vértice cae hacia abajo doblándose.

En caso de que la pizza se mantiene rígida, querrá decir que no es lo suficientemente fina: “La pizza tiene unos 32 centímetros de diámetro y en el centro debe tener tan solo unos 2 milímetros de grosor”, explica el experto.

Aún hay algo más que debes saber, a la hora de pagarle el primer mordisco (lo del cuchillo y el tenedor ni mentarlo), la empezaremos a comer por los bordes, y no desde el centro.

Gracias a esta manera de comer la pizza, conseguiremos comernos a la vez todos los ingredientes y evitar que se desparramen por las manos. Además, evitarás posibles quemaduras en el paladar con el queso fundido. ¡No es broma!

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