El alarmante aumento de tiroteos letales desatados accidentalmente por niños en casas de EEUU

La escena es perturbadora: un niño toma el arma de fuego que sus padres guardaban, con frecuencia sin la seguridad debida, y desata un tiroteo que, aunque no es intencionado, resulta letal. Eso sucede con inquietante frecuencia en Estados Unidos pero se ha exacerbado durante marzo y abril de 2020, meses en que la pandemia de COVID-19 ha mantenido en confinamiento a la mayoría de la población.

Muertes y lesiones son elresultado trágico y frecuente de tiroteos no intencionados realizados por niños que jugaron con armas de fuego que hallaron en su casa y que sus padres o familiares adultos no guardaron de modo seguro. (Getty Creative)

En ese periodo de encierro, los casos de tiroteos letales no intencionados cometidos por menores de edad subieron 43% en comparación al mismo periodo de los últimos tres años, de acuerdo a cifras de la organización Everytown for Gun Safety citadas por la televisora CBS News.

En paralelo, las ventas de armas de fuego en Estados Unidos han subido durante la presente crisis del coronavirus: de acuerdo a cifras del FBI, la cantidad de nuevas revisiones de antecedentes, trámite necesario para la realización de una compra legal de un arma de fuego en EEUU, ascendieron a 3.7 millones en marzo  y 2.9 millones en abril, cifras sustantivamente más altas que en años anteriores.

Esas revisiones de antecedentes fueron 80% más en marzo y 70% más en abril que en 2019.

El incremento de la disponibilidad de armas de fuego es en sí inquietante, pero eso ha tenido punzantes expresiones cuando hay niños involucrados en incidentes violentos que llegan a ser letales.

El encierro impuesto por las medidas de control de la pandemia, y el hecho de que los niños no vayan a la escuela y pasen mucho tiempo más en casa, motiva que muchos de ellos, por aburrimiento, curiosidad u otras razones, hallen y usen armas de fuego guardadas, o mejor dicho mal guardadas, en su casa por adultos.

“Sabemos que hay riesgos por tener armas de fuego en casa, pero con el alza en sus ventas en los últimos dos meses se han creado más oportunidades para que niños tengan acceso a ellas e, intencionadamente, se hagan daño a sí mismos u a otros”, dijo a CBS News Shannon Watts, activista contra la violencia de las armas de fuego.

De acuerdo a datos del Instituto de Investigación del Hospital Infantil de Filadelfia, 1.7 millones de niños viven en hogares en el que hay armas que no están guardadas bajo llave, y en uno de cada tres hogares con niños hay armas de fuego en Estados Unidos.

En marzo y abril de 2020, en plena pandemia, 21 personas murieron en incidentes en el que un menor de 17 años disparó un arma de fuego, una cifra que es sustancialmente mayor que el promedio del periodo similar de 2017 a 2019,  que fue de 15 fallecimientos, según datos de Everytown for Gun Safety obtenidos por CBS News. Niños han matado a otros niños o a sí mismos con esas armas.

Algunos ejemplos planteados son perturbadores. En Denver, un niño de 7 años mató a su hermana de 3 cuando jugaban a las “espadas”: la niña usaba una escoba y el niño tomó la escopeta que su madre había dejado junto al sofá. El arma se disparó, impactó a la niña en el pecho y la mató. La madre fue arrestada acusada de abuso de menores.

Cada año unos 350 menores de 17 años matan o hieren a alguien o a sí mismos sin intención con armas de fuego, y tres cuartas partes de esos incidentes suceden en casa. Las cifras para 2020, se teme, podrían ser mucho mayores.

Según el Hospital Infantil de Filadelfia, el 89% de los casos de tiroteo no intencional en el que están implicados menores de edad se dan en hogares, la mayoría cuando esos niños o adolescentes juegan o manipular un arma de fuego cuando sus padres no están en casa.

 “Los adultos no pueden asumir que los niños “sabrán lo que hacen” y no tocarán las armas de fuego... Es siempre responsabilidad de los padres mantener sus armas seguras y apartadas de niños y adolescentes, especialmente en esta pandemia en la que más jóvenes están en casa”, dijo Sarah Burd-Sharps, directora de Everytown for Gun Safety, a la citada televisora.

Es por ello que esa organización hace campañas para promover que las armas de fuego en los hogares sean guardadas en lugares seguros, bajo llave y fuera del alcance de menores de edad, a fin de evitar que niños y adolescentes tengan acceso a ellas y provoquen tragedias, que pueden ir desde suicidio o muertes no intencionadas hasta delitos y asesinatos.

La legislación al respecto es muy desigual en el país, y cada estado establece normas, cuando lo hacen, en materia de seguridad de las armas de fuego. Muchos estado simplemente no regulan esa materia.

Julvonnia McDowell, relata CBS News, perdió a su hijo de 14 años en 2016, cuando otro adolescente le disparó sin querer cuando jugaban con una pistola. Desde entonces ella colabora con Evertytown for Gun Safety y otras organizaciones para prevenir esas desgracias e incrementar la seguridad de las armas de fuego, sobre todo en los hogares.

“Yo continúo honrando a mi hijo con mi acción”, dijo McDowell sobre su activismo.

La organización Giffords: Courage to Fight Gun Violence, fundada por la excongresista Gaby Giffords, quien sobrevivió tras ser baleada en un brutal atentado, advierte que las armas de fuego en el hogar son un enorme problema para los niños,  y que incluso personas de edad tan corta como los 3 años pueden llegar a jalar el gatillo de una pistola.

Por ello esa y otras organizaciones alertan sobre el imperativo de que las armas de fuego sean mantenidas siempre de modo seguro y fuera del alcance de los menores. Algo que cubre una importancia adicional en tiempos del confinamiento y la pandemia de Covid-19, cuando los menores están más en el hogar y por ello más expuestos al riesgo de un incidente trágico con un arma de fuego mal guardada en casa.