Aragonès medita romper con JxCat en el Govern tras la amenaza de la cuestión de confianza

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, durante el debate de política general en el Parlament. (Photo: David Zorrakino/Europa Press via Getty Images)
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, durante el debate de política general en el Parlament. (Photo: David Zorrakino/Europa Press via Getty Images)

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, durante el debate de política general en el Parlament. (Photo: David Zorrakino/Europa Press via Getty Images)

Turbulencias en el Palau. El president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha suspendido la agenda de actos que tenía prevista para este miércoles y está celebrando una reunión de urgencia de su Ejecutivo desde las 17:00.

Lo ha hecho tan solo unas horas después de que pusiese sobre la mesa su propuesta de “acuerdo de claridad” para un referéndum pactado con el Estado, un gesto que no calmó las aguas de la crisis que se vive desde hace tiempo con JxCat. El mismo socio de coalición que la pasada noche amenazó con pedirle que se someta a una cuestión de confianza.

La situación es de tal tensión que, según ha adelantado La Vanguardia y medios como El Mundo o La Sexta, Aragonès no descarta la idea de romper con JxCat y pilotar un Govern monocolor con Esquerra sola a sus riendas. Un Ejecutivo autonómico que se encontraría abocado a una minoría de 33 diputados -Junts tiene 32-, los mismos que un PSC que lidera la oposición a pesar de haber ganado en votos los anteriores comicios catalanes de 2021.

Después de que el Parlament acogiese el martes el debate de política general, Aragonès tenía previsto visitar la localidad barcelonesa de Gurb junto a su conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray. Allí iban a asistir a la colocación de la primera piedra del nuevo edificio del instituto, mientras que por la tarde iba a desplazarse al Ayuntamiento de Berga (Barcelona).

Reuniones en el Palau mientras la CUP aprieta

En lugar de dicha visita, Aragonès se ha quedado en el Palau de la Generalitat donde según ha podido saber la Agencia EFE citando a fuentes de su entorno, ha mantenido diversas reuniones. De momento no ha trascendido con quién, pero es interpretable como un movimiento para capear el temporal político desatado.

Precisamente, el vicepresident Jordi Puigneró también ha suspendido los actos previstos en su agenda para esta mañana, en la que tenía programada una rueda de prensa a mediodía.

En este sentido, la amenaza supone un nuevo órdago de un JxCat que ha vuelto a endurecer el discurso, pero también un jaque a la continuidad de la coalición que sostiene el Govern. No obstante, la CUP también tensa la cuerda y se ha sumado a la ofensiva presentado una moción en el Parlament en la que insta a Aragonès a presentar la cuestión de confianza.

No solo eso, los cuppaires también han lanzado su particular cuestión de confianza a la estrategia del Govern para lograr la independencia. Lo han hecho registrando una propuesta de resolución en la que solicitan el fin del diálogo con el Gobierno central y acudir a la ONU antes de final de año. Esta última reclamación cobra especial relevancia al producirse al día siguiente de la propuesta de acuerdo pactado.

¿Qué supone la amenaza?

La clave de la amenaza lanzada por JxCat es que no depende de ellos que se materialice. Presentarse a una moción de confianza es una competencia que le pertenece al propio president. Y, según ha recogido elDiario.es, Aragonès no tiene pensado hacerlo.

No obstante, y según fuentes consultadas por EFE, el propio hecho de que se haya formulado esta ‘invitación’ supone “retirar la confianza al Govern y al president”. Este mecanismo político le permitiría evaluar al dirigente catalán si sigue contando con una mayoría de apoyos en el Parlament, pero un fallo de cálculo podría desembocar en su caída y elección de un sucesor.

No entraré en ningún juego que someta a las instituciones catalanas a una incertidumbre y a una interinidad que los ciudadanos de Cataluña no merecenPere Aragonès, president de la Generalitat de Catalunya

El mandatario autonómico ya había deslizado este supuesto al indicar que “no entraré en ningún juego que someta a las instituciones catalanas a una incertidumbre y a una interinidad que los ciudadanos de Cataluña no merecen”.

En este sentido, es el artículo 44 de la Ley 13/2008, de 5 de noviembre, de la presidencia de la Generalidad y del Gobierno la que regula esta figura.

1. El presidente o presidenta de la Generalidad, previa deliberación del Gobierno, puede plantear al Parlamento una cuestión de confianza sobre su programa, sobre una declaración de política general o sobre una decisión de excepcional trascendencia.

2. El debate y votación de una cuestión de confianza se desarrollan conforme a lo establecido en el Reglamento del Parlamento. En cualquier caso, la votación no puede celebrarse antes de que hayan transcurrido veinticuatro horas, como mínimo, desde la presentación de la cuestión de confianza.

3. Si en la votación de una cuestión de confianza el presidente o presidenta de la Generalidad obtiene la mayoría simple de los votos emitidos, se entiende que le ha sido otorgada la confianza. Si el Parlamento le deniega la confianza, el presidente o presidenta de la Generalidad cesa en el cargo y el Parlamento tiene que elegir a un nuevo presidente o presidenta de la Generalidad, conforme al artículo 4.

JxCat habla de “oportunidad” para dar “más estabilidad” al Govern

Esta mañana, en declaraciones a Catalunya Ràdio, el presidente del grupo de JxCat en el Parlament, Albert Batet, ha afirmado que someter a Aragonès a una cuestión de confianza puede ser una “oportunidad” para dar “más estabilidad” al Govern.

Batet ha recordado que en 2016 el expresidente catalán Carles Puigdemont se sometió a una cuestión de confianza y salió de ahí reforzado, planteando un referéndum para otoño de 2017. “Estamos ante una nueva oportunidad para tener más estabilidad y más fuerza. La buena política también requiere aprovechar estas oportunidades”, ha precisado.

La tensión con JxCat se había venido agudizando en las semanas previas a la Diada del pasado 11 de septiembre. Una tensión que no solo se vive con su socio de coalición, si no que se ha reproducido en sectores del independentismo vinculados a la vía unilateral.

Cabe recordar que durante la manifestación de la Diada se escucharon gritos de “Puigdemont, nuestro presidente”, en un acto al que Aragonès ya advirtió que no asistiría en un claro choque con la ANC.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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