Se arriesgó a ocho años de cárcel y 100 azotes por besar a su novia en Maldivas

La boxeadora inglesa April Hunter (derecha) besando a su novia en las Maldivas. Foto: Twitter @AprilHunterBox

Irte de vacaciones en buena compañía a un paraíso natural, a relajarte en playas tropicales de aguas cristalinas y temperaturas suaves, parece un plan perfecto. Sin embargo, hay detalles que pueden hacer que todo se tuerza y el viaje soñado se convierta en una pesadilla. La boxeadora británica April Hunter lo ha podido comprobar recientemente.

Esta joven de 24 años (no hay que confundirla con la actriz, modelo y también luchadora de wrestling norteamericana del mismo nombre), natural de Newcastle, profesional en peso welter desde el pasado octubre y, de momento, con unos registros bastante buenos (dos victorias en sus dos únicos combates), a finales de enero decidió tomarse unos días de descanso en las islas Maldivas, un archipiélago de unas 1200 islas situado al suroeste de la costa de la India. Y lo hizo acompañada por su pareja, que resulta ser otra mujer.

En pleno siglo XXI a nadie debería escandalizar esta circunstancia, que no tiene nada de malo y a la que ya estamos más que acostumbrados. April, de todas formas, subió a Twitter la foto que encabeza este artículo. Y la acompañó con un texto muy significativo: “Todavía es ilegal ser gay en las Maldivas y en otros países musulmanes. En estos días, en esta época, es de locos. De todas formas esto es lo que pensamos”.

A lo que se refería es a que, precisamente, la homosexualidad está prohibida expresamente en las Maldivas. Este pequeñísimo país, de menos de 350.000 habitantes, es de religión oficial musulmana (de hecho la Constitución exige a todos los ciudadanos profesar esta fe) y la sharia es la base de su sistema legal. Ser gay o lesbiana se considera un crimen que puede sancionarse con multas, cárcel o castigos corporales como azotes. Y la situación ha mejorado, porque hasta la última reforma del Código Penal en 2014 incluso corrían el riesgo de ser ejecutados.

Como la nación vive fundamentalmente del turismo (mientras pueda, puesto que el cambio climático es una amenaza muy real para ellos: un aumento del nivel del mar de apenas medio metro significaría que más de la mitad de su territorio quedaría inundado), normalmente a los visitantes extranjeros que se quedan en su resort no les suelen decir nada. Pero lo que el gobierno maldivo parece no admitir es que se haga apología pública de la homosexualidad, como hizo Hunter. La púgil se arriesgaba no solo a la deportación, sino a posibles condenas de hasta ocho años de prisión y hasta cien latigazos, según establece el artículo 411 del mismo Código Penal.

Para evitar males mayores, a petición de su familia y amigos, Hunter optó por eliminar la foto, que hemos podido recuperar por las capturas de pantalla que hicieron otros usuarios. En cualquier caso, ya está de vuelta en Inglaterra, preparándose para su próxima pelea. April, que hasta hace tres años se dedicaba al fútbol pero lo tuvo que dejar por una lesión de rodilla, tiene programada su vuelta al ring para el próximo 29 de febrero, aunque aún no se ha dado a conocer quién será su oponente.

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