'Little America', la serie censurada en 11 países es una joyita que te tocará el corazón

El mundo de las series nos tiene saturados. Hay tanto por ver (y tanto que está por venir) que ya estoy temblando de solo pensar que el 24 de marzo también sumaremos los contenidos de Disney+ a nuestras vidas en streaming. Sin embargo, a pesar de la gran oferta, encontrar una serie que realmente consiga sorprendernos o logre quedarse grabada para siempre en nuestro almacén consciente de recuerdos sensoriales, no es tan fácil.

Pero he encontrado una (¡aleluya!) y hoy quiero compartirla. Les hablo de Little America, una joyita en ciernes poco conocida de Apple TV+.

Fotograma de Little America (Cortesía de Apple)

Ya imagino lo que muchos estarán pensando. ¿Apple TV+? ¿No puede estar en Netflix, HBO o Movistar+? Ya lo sé. Entre seriéfilos es fácil coincidir que Apple TV+ lo tiene muy complicado a la hora de competir con gigantes del streaming. Su catálogo es pequeño y algunos de sus estrenos no han pasado la media (ejem, ¿The morning show, See, Truth be told?), mientras otros por aquí nos han convencido, como la serie de terror con aires lejanos a La semilla del diablo, Servant, o la adaptación moderna de Dickinson. Sin embargo, antes de darte de baja o descartar la opción de darle una oportunidad, te sugiero que le eches un vistazo a Little America.

Esta antología de ocho episodios de una media hora cada uno, rodados con una sola cámara, es una invitación a la empatía. A ver la diversidad humana a través de la inmigración con ojos más abiertos. Un mensaje de inclusión dirigido al mundo en el momento que más lo necesita. Y prueba de ello es que uno de sus capítulos ha sido censurado en Rusia y otros diez países de Oriente Medio por contar una historia de inclusión sobre la homosexualidad. ¿Cómo no nos va a ser falta si sigue pasando esto?

Cada episodio de Little America es único, cargando el peso de su historia con un tono diferente. Sin pretensiones ni ambiciones de darnos ninguna lección, sino todo lo contrario. Su inversión está en la humanidad que guarda cada anécdota, contándola de forma inteligente y poniendo de relieve la historia personal que existe detrás de cada inmigrante. Su peripecia. Su aventura. El dolor que conlleva, lo que se deja atrás y las esperanzas por lo que está por venir. Asiáticos, europeos, árabes, africanos, latinos… todos tienen lugar en esta temporada inspirada en ocho historias reales diferentes publicadas en Epic Magazine. Y a cada cuál más bonita. Cada episodio juega entre el drama y la comedia realista, transmitiendo historias inspiradoras en donde la familia, el amor y la supervivencia se cruzan continuamente.

Fotograma de Little America (Cortesía de Apple)

No es un ejercicio de propaganda patriótica, ni antipatriótica. Ni tampoco es una crítica directa (a excepción de algún caso) a las políticas inmigratorias, sino que se centra en recordar la mejor cara de cada experiencia. Y se agradece. De entre las ocho historias destacan la mayoría. Por ejemplo, la primera nos remueve la simpatía al contarnos la historia de un niño que debe quedarse cuidando el motel de la familia cuando sus padres son deportados de regreso a India, contraponiendo la inocencia infantil con la burocracia política y las consecuencias dentro del núcleo familiar. O la tercera, sobre un estudiante nigeriano que hace lo posible por encontrarse de algún modo en la nueva cultura que lo rodea en Oklahoma, optando por los cowboys, mientras su familia lo acompaña a cada paso de esta solitaria experiencia gracias a su imaginación y su necesidad de ellos. O la cuarta sobre una mujer francesa en un retiro silencioso (con Zachary Quinto como actor invitado) que encuentra el amor a través de la naturalidad y espontaneidad del ser humano.

O la octavo historia, y a mi parecer, la que consigue rematar la emoción in crescendo que provoca cada episodio. Y el que fue censurado en varios países. En The Son vemos la historia de dos hombres sirios homosexuales, buscando refugio para poder vivir libres, perseguidos por el miedo impuesto en su país donde la homosexualidad conlleva a represalias violentas y rechazo familiar y social. Y por eso, por contar una verdad retrógrada, ha sido censurada. Llama la atención que estas consecuencias no son más que otro acto en contra de la historia, ya que tampoco lo tuvo fácil durante el rodaje. Debido a las políticas migratorias de Donald Trump, sus actores no pudieron entrar a EEUU para rodar el capítulo, obligando a la producción a trasladarse a Canadá.

Uno de los guionistas, Amrou Al-Khadi, reveló lo sucedido a través de redes sociales, contando que estaban viviendo “la dura realidad de llevar a cabo un trabajo queer y árabe. La prohibición de viaje de Trump hizo que tuviésemos que trasladar el rodaje fuera de EEUU y ahora nuestro episodio de Little America ha sido censurado en once países”.

Little America, que ya fue renovada para una segunda temporada, también está avalada por contar con una estrella en ciernes en el universo de las historias empáticas como productor ejecutivo: Kumail Nanjiani. El mismo que escribió y protagonizó La gran enfermedad del amor, aquel precioso drama indie inspirado en su propia historia de amor con su esposa.

Pero que no te confunda. Little America no pretende ser un drama lacrimógeno de historias duras de supervivencia en un mundo hostil. Son historias de esperanza. Cuentos que inspiran a través de la alegría de sus personajes a un nivel humano que se aleja de la ficción. Quizás la inmigración te toca de lejos en tu vida, o quizás no. Pero sean cual sean tus raíces, puedes encontrar en Little America una apuesta cercana y emotiva, que nos recuerda que todos somos seres humanos con nuestras propias historias, invitándonos a dejar los prejuicios a un lado, ejercitando nuestra empatía por el próximo a través de historias contadas con cercanía.

Little America es la serie reciente más humana y relevante que podrás encontrar en el streaming.

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