'Defender a Jacob', la serie y thriller de Chris Evans con aires de 'Mystic River'

El streaming está que arde. Con el aislamiento impuesto por la cuarentena preventiva ante la crisis de Covid-19, las plataformas online están acaparando toda la atención del público aburrido en casa. No hay semana que no aparezca un estreno destacado (o más de uno), y en esta ocasión toca centrarse en Defender a Jacob, un thriller dramático de ocho episodios que recuerda mucho a Mystic River, aquella obra maestra de Clint Eastwood.

'Defender a Jacob' (cortesía de Apple) - 'Mystic River' (© 2003 - Warner Bros. Entertainment)

Protagonizada por Chris Evans, el eterno Capitán América de Marvel, y Michelle Dockery de Downton Abbey, Defender a Jacob pertenece a la hermana pequeña de las plataformas, Apple TV+. Ese servicio que todavía no llegó a la altura de Netflix, HBO, Amazon o Disney+, pero que no deja de sorprendernos con series que llegan sin prisa pero a paso firme, como es el caso de otras historias de las que ya hablamos como el thriller psicológico Servant, la reinvención de Dickinson, la docuserie sobre historias de inmigrantes Little America o el drama detectivesco inspirado en una historia real, Home before dark.

Soy consciente que pronunciar el título de Mystic River (2003) como posible comparación son palabras mayores en el mundo del cine. Pero sigue leyendo.

Defender a Jacob está basada en el bestseller de William Landay, una novela de 2012 que nos lleva por los entretelones del dolor y el sufrimiento de una pareja que debe enfrentarse a la acusación de asesinato que pesa sobre su hijo de 14 años, Jacob (Jarden Martell). Para darle más dramatismo al asunto y jugar entre el thriller y el drama familiar, el padre de familia es un prolífico asistente de la fiscal de distrito que cree fervientemente en la justicia. Pero cuando su hijo es el acusado se ve dividido entre el deber civil y el paterno. Es por eso que la novela está contada desde el punto de vista del padre, algo que no hace la serie, pero sí utiliza la figura de Chris Evans como hilo conductor principal.

El exitoso guionista Mark Bomback (coescritor de la reciente trilogía de El planeta de los simios o la magnífica Logan), creó y adaptó esta miniserie que, tras ver los primeros tres episodios disponibles, consigue crear una atmósfera misteriosa. Nos cuesta creer si Jacob pudo haber sido capaz de asesinar a puñaladas a un compañero de instituto, pero más nos cuesta creer si los padres están realmente convencidos de la inocencia de su hijo. Muy lejos de la mucho más clara Tenemos que hablar de Kevin (también adaptada de una novela estupenda), donde seguimos el viaje interno de una madre con un hijo realmente asesino y psicópata, Defender a Jacob juega al misterio desde el primer minuto sembrando la duda a través de miradas que quieren decir mucho y flashbacks sugerentes.

Chris Evans se sumó al proyecto enseguida que, convenientemente se grabó en el estado donde nació y no muy lejos de su casa en Massachusetts, y luego fueron sumándose el resto de personajes. Un proyecto que tras Puñales por la espalda marca claramente el camino que el actor va tomando para continuar con su carrera lejos de Marvel tras el final de los Vengadores originales en Vengadores: Endgame (2019). Todos lo están intentando. No tanto Scarlett Johansson que aun le queda su entrega de la Viuda Negra en solitario por estrenar (puedes ver el tráiler aquí), pero Robert Downey Jr. intentó labrarse un nuevo camino lejos con Doctor Dolittle, que no le resultó, Chris Hemsworth se gana la vida como nuevo héroe de acción de Netflix ‘a lo John Wick’, y Mark Ruffalo estrenará en mayo su propia serie en HBO, La innegable verdad.

¿Qué pinta entonces Mystic River en todo esto? Para empezar, ambas historias tratan del asesinato de un adolescente y el cuerpo encontrado entre las hojas de un bosque, y las dos propuestas se centran en sembrar la duda sobre el espectador. Esas son las dos similitudes más evidentes si echamos un vistazo vago, aunque hay más cuando rebuscamos un poco. Si bien Defender a Jacob no iguala ni supera a la gran obra de Clint Eastwood, se nota que sirvió de inspiración directa a Mark Bomback a la hora de crear la atmósfera sombría que necesitaba.

Él mismo lo confirmó en una entrevista a Looper, asegurando que la película de Eastwood fue el punto de partida para la serie. “Cuando estaba explicando a mis agentes lo que quería hacer, usaba Mystic River como referencia, un thriller muy intenso y retorcido en el que realmente te involucras en lo que está pasando con los personajes” revela, añadiendo que al leer el guion, el director Morton Tyldum enseguida “sintió que era como Mystic River”.

Y efectivamente hay algo de Mystic River en Defender a Jacob, aquella película donde Tim Robbins y Sean Penn se comían la pantalla. El primero como un hombre traumatizado por la sombra del recuerdo de los abusos sexuales sufridos de pequeño, en quien pesaba la duda de asesinato de la hija de Sean Penn, un criminal con poder en el barrio. Ambas comparten el tono sombrío y misterioso, juegan con las sombras y los ángulos, así como el desarrollo de personajes a través de las actuaciones mucho más que los diálogos. Al mismo tiempo, la historia también va quitándose capas como hacía la película. Pero -sí, hay un pero- son muy distintas.

En Defender a Jacob, la tragedia es diferente y ese poder visceral de Mystic River que nos destrozaba emocionalmente por dentro no está presente en la serie. Al menos en los 3 episodios ya disponibles.

En Mystic River, Sean Penn y Tim Robbins jugaban con nuestra mente a su antojo, con un clímax final que nos sacudía por completo. Mystic River era inquietante y muy compleja, tan dolorosamente hipnótica y auténtica. De las obras más maduras en la filmografía de Clint Eastwood.

De momento, Defender a Jacob promete ir por buen camino. Sus primeros episodios enganchan con el poder de un buen thriller, y si sigue por el mismo derrotero quizás logre coronarse como una de los mejores series de la temporada, aunque si opta por el camino del drama -el riesgo que corren muchas adaptaciones de novelas cuando pasan al formato de las series- quizás pierda esa inspiración de la que hablaba.

El creador también se inspiró en otras producciones como Michael Clayton, así como las series británicas Broadchurch y The fall, pero sobre todo en la primera temporada de True Detective porque, para Bomback, aquella serie de HBO cambió la perspectiva de lo que las series son capaces de conseguir ahora. PEro, sin dudas, de quien más bebe es de ese thriller inolvidable de 2003.

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