'Star Wars': Así es como puede regresar el emperador Palpatine a 'Star Wars: The rise of Skywalker'

Por Rafael Galán
Photo credit: Disney

From Esquire

Más que una sorpresa, escuchar la voz del emperador Palpatine al final del primer teaser tráiler de Star Wars: The rise of Skywalker era la confirmación de un secreto a voces: Darth Sidious va a tener un peso importante en la novena entrega de la saga. En verano de 2018, algunas filtraciones del rodaje de la película apuntaban a que Rey y Palpatine cruzaban sus caminos. Concretamente, estas filtraciones apuntaban a que Rey coincidía con Palpatine en forma de holograma en una ubicación indeterminada y que el emperador estaba un rato largando. Pero es que es más, también se filtraban al mismo tiempo los diseños de un juguete en el que, fíjate tú, aparecía un holograma de Palpatine charlando amistosamente (esta acotación la añadimos nosotros) con Snoke. Lo primero nos lo creímos en su día y lo segundo lo cogimos con pinzas. Eso sí, se quedó grabada en nuestra loca mente eso de 'holograma' y 'Palpatine'.

Ahora que sabemos que el emperador Palpatine va a asomar la patita en The rise of Skywalker, tenemos bastante claro que de una forma u otra va a salir a la luz el plan que tenía Darth Sidious para seguir gobernando la Galaxia después de muerto. ¿Plan, dices, redactor de Esquire? Sí, sí. Imagina solo por un instante que el emperador Palpatine, nuestro viejo amigo Darth Sidious, para los neófitos, hubiera repartido por toda la Galaxia horrocruxes tipo Harry Potter (esto es aterrizar una idea para todos los públicos y lo demás son tonterías) por si algún día alguien acababa con su triste figura, en particular, y con el Imperio, en general. No, nos mires así. No es una teoría, está escrito en los libros oficiales de Star Wars que narran todo lo que ocurre entre Star Wars: El retorno del Jedi y Star Wars: El despertar de la fuerza. Así que la Primera Orden no era ni mucho menos con lo que había soñado el Emperador si las cosas no salían como debían. Ni tampoco Snoke. Ambos son una versión descafeinada de lo que tenía previsto. ¿Escuchas el eco de su risa, no? Nosotros, también.

Todo esto viene a cuento de una de las trilogías más populares escritas dentro del canon de Star Wars, Star Wars Consecuencias, tres novelas (Consecuencias, Deuda de vida y El fin del Imperio) que narran qué ocurre después de que la segunda Estrella de la Muerte haya sido destruida y tras la muerte de Palpatine y Darth Vader. Porque con la muerte de Palpatine resulta que la batalla por la libertad todavía no ha terminado. No vamos a entrar en todo lo que ocurre, vamos a centrarnos únicamente en los planes que tenía el emperador en el caso de que las cosas salieran mal, planes que desvela El fin del Imperio.

Dispersos por toda la galaxia, el Emperador había repartido en una serie de escondites -en las novelas se denominan 'observatorios'-, antiguos artefactos Sith e información muy, pero que muy valiosa. El observatorio de Jakku es el más importante de todos contiene mapas estelares únicos en su clase en regiones inexploradas más allá del borde de la Galaxia conocida. Así que tenemos sospechas más que fundadas para decir que ese planeta arenoso que sale en el primer teaser tráiler es Jakku. Ni Jedha, ni Tatooine: Jakku.

El plan del Emperador era que uno de sus protegidos, Gallius Rax, así como un pequeño grupo de altos cargos imperiales huyeran a ese espacio desconocido y comenzaran allí a plantar las raíces de un nuevo Imperio. Está claro que los libros siempre han ido mas allá de las películas, igual que las series animadas, y que han creado nuevos personajes que sabemos que luego no van a aparecer en las películas (otro cantar es en las nuevas series de Disney +, porque si The Mandalorian nos hace soñar, imagina que se decidieran a hacer luego una serie con los acontecimientos de Consecuencias... en fin), pero la semilla está ahí y encaja con la voz de Palpatine del tráiler y con las filtraciones.

¿Qué es entonces lo que puede ocurrir? En lugar de Gallius Rax (oye, que ojalá, pero sería un lío monumental), imagina que Kylo Ren da con uno de los observatorios, zas, le salta un holograma de Palpatine en el que le cuenta los planes de tal forma que Kylo Ren se cree que está hablando con él y que así, y solo así, puede seguir con el legado de su abuelo, Darth Vader, y decide seguir los planes de su bisabuelo. Porque no te olvides que Palpatine es el Papuchi de Ben Solo y el papaíto querido de Anakin. Y, claro, Rey tiene que pararle los pies. Y da con sus huesos en Jakka, que es donde está el observatorio más peligroso. Y, zascas, a ella también le salta el holograma. Y también da escalofríos porque parece que está vivo. Aunque, oye, lo mismo no es un holograma y resulta que al igual que los Jedi se manifiestan en forma de energía de la Fuerza, los Sith, también (del lado oscuro de la Fuerza, se entiende). Algo de sentido tiene, ¿no crees?