'Good Omens': El apocalipsis nunca fue tan divertido

Por Rafael Galán
Photo credit: Amazon Prime Video

From Esquire

"Puede ayudar a entender los asuntos humanos saber que la mayoría de los grandes triunfos y tragedias de la historia son causados, no porque las personas sean fundamentalmente buenas o fundamentalmente malas, sino por las personas son fundamentalmente personas". Con esta materia prima, estarás de acuerdo con nosotros, es prácticamente imposible que Good Omens (Buenos presagios), la versión televisiva que adapta la novela del mismo título de Terry Pratchet y Neil Gaiman, no se convierta en el primer gran éxito mundial de la plataforma de streaming Amazon Prime Video. Y esto no es wishfull thinking. Acabamos de ver el trailer de la primera temporada de la serie, que se estrena el 31 de mayo, y tenemos, eso, buenos presagios.

¿Por qué somos tan optimistas? La verdad es que tenemos varios motivos:

Motivo 1: La estética Doctor Who y Sherlock que tan bien le viene a un apocalipsis desopilante. Good Omens es probablemente una de las obras de ciencia ficción británica más importante del siglo XX junto con la Guía del Autoestopista Intergaláctico. Y necesitaba no tomarse en serio una historia que es una radiografía desopilante del ser humano. La historia no puede tener la estética de una serie de Netflix o una serie de HBO, necesita ese toquecito de la BBC que por el trailer parece que tiene la serie.

Motivo 2: Por la historia que cuenta Good Omens. Cuenta la historia de dos amigos, un demonio llamado Crowley y un ángel llamado Azirafel que han pasado toda la existencia humana en la tierra y les gusta la vidorra que se pegan, así que cuando llega el momento del Apocalipsis (que llega un sábado; concretamente, el próximo sábado), intentan hacer lo que esté en sus manos, digo, poderes, para detenerlo. Es así de sencillo. Bueno, no tanto. Luego está un joven llamado Adán, que resulta que es el Anticristo, al que dieron el cambiazo en la maternidad con otro bebé y ha llevado una vida de ensueño. Y también está un cazador de brujas llamado Newton Pulsifer y su interés amoroso, Anathema Device, que resulta ser una bruja (y una cuya antepasada, Agnes Nutter fue quemada en la hoguera por el tatarabuelo de Newton, chúpate esa).

Motivo 3: Por la historia que tiene detrás. Los dos autores británicos eran relativamente desconocidos en el momento de su asociación, y se conocieron cuando Neil Gaiman (que trabajaba como periodista en ese momento) entrevistó a Terry Pratchett sobre el éxito de su primera gran novela, El color de la magia. Los dos se convirtieron en amigos rápido y procedieron a escribir las 398 páginas de la novela que ahora Amazon Studios lleva a la televisión con Neil Gaiman como showrunner, enviando disquetes por correo y llamándose por teléfono. Hace, claro, casi 30 años.

Motivo 3: Por Michael Sheenan. ¿Te has fijado bien en Sheenan en el trailer? Ese movimiento corporal desenfadado, pero tan perfectamente medido, tan sumamente teatral. Es una forma excelente de entender la ironía de la novela. No se tiene que tomar en serio si quiere tener éxito.

Motivo 4: Por los secundarios de lujo. ¿Sabes quién le pone la voz al anticristo? Jon Hamm. Y con eso, creemos, ya lo hemos dicho todo. Aunque solo sea por el buen ojo que tiene este señor para elegir los proyectos en los que participa, que se puede permitir hacer lo que le venga en gana. Ah, y porque Jon Hamm es un gran connoisseur del humor y sabe exactamente, pero exactamente, en qué se ha metido.