Anne Igartiburu consigue que Fran Rivera abra su coraza

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Anne Igartiburu es uno de rostros más familiares de Televisión Española (TVE) como presentadora del programa Corazón y como conductora emblemática de las Campanadas en la cadena pública. Sin embargo, a esta vasca de 53 años le faltaba por desgranar el mundo del corazón en un formato como Diez momentos de Telemadrid.

Pero más allá de demostrar que le sienta como la seda el papel de entrevistadora, lo más destacado de esta primera entrega, que se convirtió en lo más visto del 25 de febrero en Telemadrid con 97.000 espectadores y un 5.2% de cuota de pantalla, es que Anne Igartiburu consiguió que el invitado Fran Rivera abriera su coraza delante de las cámaras. Si bien en multitud de ocasiones el torero se ha mostrado muy reacio a compartir detalles de su vida privada, en este nuevo proyecto del canal de ámbito autonómico se abrió en canal.

Tal y como indica en nombre del nuevo programa, la misión de Anne Igartiburu es recorrer con personajes famosos las diez vivencias que más les han marcado a lo largo de su vida. Y, en el caso de Fran Rivera, esta decena de momentos no dejaron indiferente a los espectadores. Porque si bien es cierto que este torero de 48 años es conocido desde la cuna por ser hijo de Paquirri y Carmen Ordóñez, pocas veces se había pronunciado con tanta claridad sobre aquellos instantes que hicieron correr ríos de tinta.

En el arranque del programa Fran Rivera mentó a sus padres a los que perdió muy pronto dado que Paquirri murió a los 36 años a causa de una cornada de un toro en la plaza de Pozoblanco y Carmina Ordoñez fue encontrada muerta en su casa a los 49 años. “Cuando pierdes a tu padre o a tu madre tan pronto como los perdí yo, los recuerdos que tienes te agarras más”, expresó el torero con la voz entrecortada reconociendo que sus progenitores siempre han sido el espejo en el que mirarse.

Enseguida Fran Rivera habló de Elena Linaza, la tata que desde la sombra se encargó de criar a toda la familia. “Era mágica. Ella entregó su vida por nosotros, por mi familia, y la verdad que yo la adoraba. Mi tata mandaba y mi tata me regañaba. Me regañaba yo de matador de toros. Era excepcional. Era única. De hecho, en mi mesilla de noche la única foto que tengo yo es de la tata”, reconoció el torero entre lágrimas.

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Además de abordar la primera vez que toreó con 12 años, otro de los instantes en el que verdaderamente Anne Igartiburu consiguió que Fran Rivera abriera su coraza se produjo cuando el programa recordó la boda del invitado con Eugenia Martínez de Irujo, duquesa de Montoro e hija de la Duquesa de Alba. Un enlace que se celebró en la catedral de Sevilla el 23 de octubre de 1998 y que ahora el torero reconoce abiertamente que su madre Carmina Ordoñez no vio con buenos ojos.

“Sabía que éramos muy jóvenes y sabía que era un poquito precipitado y que no estábamos ninguno, o yo, preparados para eso. Ella lo sabía y era consciente absolutamente y ella avisó. La noche antes me cogió y me dijo: esto no va a funcionar. Coge a estos dos o tres amigos que estaban conmigo en la habitación, cogeros un coche e iros. No te cases, que esto no va a funcionar”, rememoró Fran Rivera sobre el consejo que le dio su madre y cómo al final Carmina Ordoñez tenía razón dado que el torero se divorció de mutuo acuerdo de Eugenia Martínez de Irujo en 2002.

Como percha a este instante, Diez momentos consiguió el debut televisivo de la primogénita de Fran Rivera. La joven Tana, nacida el 16 de octubre de 1999, conmovió al protagonista de la entrega con su mensaje cargado de cariño recordando las veces que montaban a caballo juntos. Precisamente en este minuto, el torero evidenció públicamente lo importante que es la joven para él.

“Tenemos un vínculo muy especial porque hemos vivido momentos muy duros míos. A quien me he agarrado en esos momentos ha sido a ella. Y la que me ha hecho salir, sobre todo de un momento cuando me separé y se murió mi madre, un momento muy duro en la plaza, lo pasé mal, a quien me agarré fue a Cayetana y quien me sacó de esa oscuridad fue Cayetana”, confesó Fran Rivera en el programa de Telemadrid.

Pero ésta no fue la única revelación que Fran Rivera compartió con Anne Igartiburu. El torero se mostró muy cómodo delante de los focos de Telemadrid hasta el punto de que también dedicó unas palabras conciliadoras a su hermano por parte de padre, Kiko Rivera: “Somos muy distintos, pero nos unen cosas, evidentemente. La sangre está ahí y, aunque tenemos vidas muy distintas, cuando nos necesitamos estamos. Que eso siempre es importante”.

Ahora bien, Fran Rivera demostró en el programa que su relación con Kiko Rivera no es de color de rosa porque hay algo muy concreto que les desune: “Es verdad que el roce da el cariño y nosotros hemos estado mucho tiempo muy separados y luego hay cosas que nos han seguido separando incluso viéndonos”. En este punto, el torero se soltó la melena y habló sin pelos en la lengua de Isabel Pantoja, lanzándole un inesperado dardo: “Si esta mujer no se hubiera casado con mi padre no habría sido lo que es. Yo estoy seguro”.

Justamente de un tiempo a esta parte la relación entre Isabel Pantoja y su hijo Kiko Rivera se ha resentido hasta el punto de que en 2020 el DJ protagonizó en Telecinco el demoledor Cantora: La herencia envenenada. Lo más curioso es que Fran Rivera no tuvo reparos en opinar sobre qué le parece que su hermano ventile las intimidades más personales en la televisión y revistas. “Yo creo que este país es muy hipócrita y que parece que hay ciertas cosas que no se pueden decir”, comentó como apoyo al marido de Irene Rosales justificando además que “cada uno en la vida hace lo que puede”.

Anne Igartiburu fue más allá y quiso hurgar en una de las heridas que más escuecen al invitado y es que todavía hoy Isabel Pantoja no ha devuelto a los hermanos Rivera las pertenencias de Paquirri. “Lo que no tengo es posibilidad”, expresó el torero a calzón quitado sobre la posible intención de reclamar lo que le corresponde.

“Ha prescrito. Ya judicialmente es imposible. Lo que yo sí sé que no voy a llevar a mi hermano a un juzgado porque eso no me da nada a estas alturas. Lo que sí, que se sepa quién es cada uno. Y alguien que priva a unos niños pequeños, con 10 años y con 7 años, de recuerdos sin valor de su padre, esa persona no quería a ese padre”, remató Fran Rivera después de mucho tiempo guardando silencio. Eso a mí me hizo llorar muchas veces. Llorar mucho y muy amargamente de una impotencia. Y eso a mi madre la hizo muchísimo daño. De no haber sido capaz de conseguir esas cosas para nosotros en esa lucha. Y eso yo no lo voy a perdonar jamás en la vida”, añadió Fran Rivera sentenciando mediáticamente a Isabel Pantoja.

En conclusión, Anne Igartiburu logró profundizar en las cornadas más duras de Fran Rivera, metafóricamente hablando. Así, la presentadora creó un espacio cercano y de confianza que mostró el lado más humano y desconocido del torero. De esta manera, el programa dio la oportunidad de conocer al invitado de una manera distinta. Desde luego, el protagonista de la entrega fue muy generoso haciéndonos entender mejor por qué ha tomado determinadas decisiones.

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