'Los anillos de poder' y el error que ya debería estar resuelto en su tercer episodio

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Pocas series pueden presumir de la grandilocuencia de El señor de los anillos: Los anillos de poder. El desembolso millonario de Amazon es notorio en pantalla y, sumado a la emoción de volver al universo de J.R.R Tolkien casi una década después de El Hobbit, dio como resultado uno de los comienzos más espectaculares que he experimentado nunca en televisión. Sin embargo, creo que la serie llegó con una falla.

Los orcos en 'El señor de los anillos: Los anillos de poder' (Foto: Prime Video)
Los orcos en 'El señor de los anillos: Los anillos de poder' (Foto: Prime Video)

Más allá de su alto desempeño técnico y visual, pienso que languidecía a la hora de tejer un rumbo para su historia. Sus dos primeros episodios se quedaban en una introducción de la Segunda Edad del Sol, del contexto de los sucesos previos como el enfrentamiento con Morgoth o de presentación de sus personajes, no dejando claro hacia donde se dirigía la serie ni cómo convergerían sus relatos. O al menos, mi impresión fue la de ver una disfrutable sucesión de datos, roles y localizaciones sobre la que sentía que aún tenía que explotar su potencial.

Esperaba que tras sus primeros episodios, que no dejaban de ser un piloto de introducción, esto se subsanara con su tercer capítulo. Pero esto no ha sido así, y la impresión que me ha dado esta nueva entrega de Los anillos de poder es que la serie anda un poco perdida en el terreno argumental sin saber muy bien como hilar cada uno de sus frentes. Y ya en este punto, creo que este error debería estar ya resuelto.

Parece claro que toda la acción conduce a la creación de los Anillos de Poder y al regreso y ascensión de Sauron, al punto donde arranca la trilogía de El señor de los anillos de Peter Jackson y que anticipa su título. Y creo que es notorio que las tramas de esta ficción de Amazon tienen este objetivo en mente, como bien deja claro el empeño de Galadriel por encontrar pistas sobre su paradero o el conflicto con los orcos en el sur de la Tierra Media donde batallan elfos como Arondir, entre otras. Pero la mayor parte de ellas se sienten estancadas, limitándose a explotar la espectacularidad con grandes escenarios, batallas o criaturas y avanzando a trompicones.

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Lo más destacable de este tercer episodio ha sido la llegada de Galadriel a Numenor, uno de los escenarios que los fans del universo de Tolkien más ganas teníamos de descubrir, al igual que ver en acción a personajes como Elendil o Isildur. En este arco se hace un avance importante respecto al descubrimiento de los planes de Sauron, sin embargo, en lo que refiere a otras tramas como la de Arondir, a quien vimos apresado por los orcos en el final del segundo episodio, todo se limita a una batalla contra estas criaturas que termina en el mismo punto donde comenzó el episodio. Además, se deja completamente de lado a personajes como Elrond, Durin, Celebrimbor, Bronwyn, el misterio de la espada de Theo con la marca de Sauron... y sobre los pelosos y el hombre misterioso caído del cielo simplemente asistimos a un encuentro entre ambas partes.

Podría entenderlo si los episodios duraran poco, pero su duración de 70 minutos no me parece justificada para tan poco desarrollo. Entiendo que el material que puede adaptar Amazon es limitado e irremediablemente hay que extender las tramas para poder llegar a los ocho capítulos, ya que no tienen los derechos de El Silmarillion y no hay mucho material de la Segunda Edad del Sol al que aferrarse. Y en este sentido creo que la serie acierta compensando su falta de contenido argumental con grandes batallas, luciendo como nunca los espectaculares parajes de la Tierra Media y expandiéndola con personajes y criaturas inéditas en los libros. Pero siento que con una temporada de menos capítulos, con tramas más centradas e incluso reduciendo el número de personajes principales, a nivel argumental hubiera lucido mucho mejor.

Al final, mi sensación viendo este tercer episodio es que Los Anillos de Poder, pese a que me sigue pareciendo todo un caramelo, se alarga innecesariamente y no logra poner el foco en nada, quedando una narración dispersa que avanza a cuentagotas y que le cuesta fijar su rumbo. Aunque estando aún en los primeros compases de la serie, quiero confiar en que esto error pueda subsanarse antes de que sea demasiado tarde.

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