Angélica Liddell rompe tabús sobre la muerte en "Una costilla sobre la mesa"

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Madrid, 14 ene (EFE).- Angélica Liddell cierra una obra en dos partes dedicada a la muerte de sus padres, una artista provocadora que construye a través del ritual del duelo una historia que desenmascara tabús culturales sobre la muerte.

En 2019 Liddell presentó "Una costilla sobre la mesa: Madre" y el 22 de enero estrena en los Teatros del Canal, "Una costilla sobre la mesa: Padre", que se presentó en La Colline-téâtre national de París.

Angélica Liddell (Girona, 1966), Premio Nacional de Literatura Dramática 2012 y galardonada con el León de Plata de la Bienal de Teatro de Venecia en 2013, se enfrenta en este espectáculo a la pérdida de su padre a lo largo de diversas escenas construidas como una ceremonia o ritual de duelo, en el que "el dolor, la conmoción y el desgarro constituyen elementos esenciales", explica en una nota.

Para ello se ha basado en un texto sobre el masoquismo, escrito por el filósofo francés George Deleuze: "Presentación de Sacher-Masoch. Lo frío y lo cruel".

Liddell selecciona obras de arte como una reproducción del cuadro Virgen de la Anunciación del pintor del Renacimiento Antonello da Messina o la música del Nisi Dominus de Vivadi, que amplían el sentido de este encuentro con la muerte, y el problema de la semejanza que atañe al padre, a Dios y al arte.

Una función en español y francés (con sobretítulos en español, excepto algunas escenas improvisadas), el espectáculo está protagonizado por la propia Liddell, el actor y director de cine Oliver Laxe y la alternancia de Llorenç Barber y Yuri Ananiev.

(c) Agencia EFE

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