No daba un duro por 'Andor' pero la serie de Star Wars me ha tapado la boca

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Después de agotarnos la paciencia con el ejercicio de repetición constante de sus últimas series (¿o acaso queda algo por exprimir en torno a los Skywalker?), Star Wars vuelve con un as bajo la manga. Les hablo de Andor, una serie a la que personalmente no daba ni un duro pero que ha conseguido taparme la boca. Porque, finalmente, la saga galáctica se atreve con la innovación y renovación, aportando un aire fresco más realista, violento y humano a todo lo que vimos hasta ahora. Y con un protagonista que no dejó prácticamente huella en cuanto a popularidad y legado dentro de la comercialidad de la historia (no como otros) cuando debutó y murió en Rogue One: una historia de Star Wars en 2016.

Luthen Rael (Stellan Skarsgard) y Cassian Andor (Diego Luna) en 'Andor' de Lucasfilm, exclusivamente en Disney+. ©2022 Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.
Luthen Rael (Stellan Skarsgard) y Cassian Andor (Diego Luna) en 'Andor' de Lucasfilm, exclusivamente en Disney+. ©2022 Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.

Si somos sinceros, no creo que esté sola en esto de no haberle dado el beneficio de la duda desde que supimos su desarrollo. Y por varios motivos. Por un lado porque se trata de una precuela centrada en uno de los oficiales de la Alianza Rebelde, Cassian Andor (Diego Luna), que vimos morir en Rogue One (la película que sirve como prólogo a Una nueva esperanza, 1977). Si hacemos memoria, recordaremos que veía su final abrazado a Jyn Erso (Felicity Jones) en una playa, alcanzados por la onda expansiva de un ataque nuclear pero después de haber cumplido la misión de conseguir los planos de la Estrella de la Muerte. Es decir, el interés por conocer su pasado cuando ya conocemos su trágico pero valiente desenlace, no me resultaba interesante. Ni siquiera relevante.

Mientras que, otro motivo, es que no podemos negar que Obi-Wan Kenobi y El libro de Boba Fett nos dejaron a unos cuantos con apatía galáctica. Ambas series pecaron de nostalgia y no supieron aprovechar los avances narrativos conseguidos por The Mandalorian, intentando encontrar su propio camino lejos de la saga madre para, así, ofrecernos algo realmente novedoso. Y después de tantas películas, secuelas y spin-offs ramificados del mismo arco dramático de los Skywalker, más de uno perdimos la confianza. O al menos la emoción que se sintió por todo el mundo cuando fue hora de volver al universo de la mano de El despertar de la fuerza (2015). 

Porque una cosa es satisfacer la sed de los fans que consumen todo lo que hacen por el mero hecho de seguir aferrados a la saga, y otra muy distinta es lidiar con el espectador exigente -fan o no- que se adentra en estas series buscando navegar el mismo universo pero esperando innovación, sorpresa y originalidad con cada una. Sin embargo, parece que Lucasfilm y Disney han tomado nota y adelantado sus planes de innovación sin esperar que Taika Waititi haga lo suyo dentro de un par de años con la película que está preparando. Y Andor sería la prueba de ello.

Syril Karn (Kyle Soller) y Cassian Andor (Diego Luna) en una escena de 'Andor' de Lucasfilm, exclusivamente en Disney+. ©2022 Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.
Syril Karn (Kyle Soller) y Cassian Andor (Diego Luna) en una escena de 'Andor' de Lucasfilm, exclusivamente en Disney+. ©2022 Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.

Creada por un experto en diseñar secuencias de tensión dramática, tanto en el thriller, drama y el cine de acción, como Tony Gilroy(guionista de la saga Bourne, Rogue One y director de Michael Clayton), la serie transcurre cinco años antes de los eventos que vimos en Rogue One: una historia de Star Wars. Se trata de una historia de orígenes con Cassian Andor en el rol protagonista, descubriendo destellos de su infancia que permiten conocer mejor su personalidad superviviente y rebelde, mientras vamos descubriendo su formación de ladrón y regateador a revolucionario contra el Imperio Galáctico.

A lo largo de los tres primeros episodios -que están disponibles en Disney+ desde el 21 de septiembre para luego continuar con un estreno semanal- nos vamos adentrando en este arco dramático hasta llegar a un clímax sideral que logra captar fieles y convertirnos de nuevo al starwarismo.

Quizás porque se trata de una historia menor sin la expectativa que rodea a personajes clásicos, como fue el caso de Obi-Wan o Boba Fett, Disney y Lucasfilm se han podido dar el lujo de explorar nuevo territorio sin la misma presión. Y el resultado es una serie más oscura que convierte esta ciencia ficción en algo más humano y tangible. Más real, crudo y violento como debería ser cuando se habla de guerra, autoritarismo, destrucción y supervivencia en pleno conflicto. Diría que Andor es más una serie de supervivencia bélica o un thriller de espionaje que un eslabón más del baile de acción pomposo que siempre rodeó a los Skywalker.

Aquí se permiten explotar la historia desde ángulos más profundos que la hacen narrativamente más complicada e interesante. Hay brutalidad y violencia, un vestuario y escenografía realista y un arco narrativo que coloca a las personas ajenos a los Skywalker, Palpatines o Han Solos en el mismo plano de relevancia. Es decir, la serie eleva el heroísmo desde el espíritu combatiente y el superviviente de a pie, más allá de las espadas láser o las frases hechas.

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Gilroy no permite que el final de Andor sellado en la película de 2016 defina la creatividad y libertad de la historia, tomando riesgos desde el momento que el personaje aparece en escena entrando en un burdel en busca de su hermana perdida. Algo que marca enseguida que esta serie no pretende andarse con rodeos, adentrándose en un terreno sexual que la saga madre solía evitar (más allá de convertir a la princesa Leia en sex symbol con el bikini y el peinado de ensaimadas). Pero Andor no está solo en marcar la diferencia. Lo acompañan una ex mecánica con aires de espía (Adria Arjona), una madre adoptiva de armas tomar (Fiona Shaw), un policía imperial con un fanatismo escudado en cobardía (Kyle Soller), una figura que seguramente dará sorpresas en la piel de Stellan Skarsgaard y el androide de turno que, en esta ocasión, deja que la ternura parta de la relación con sus dueños que de la imagen perfecta para vender muñecos.

Andor abre un nuevo camino para Star Wars. Uno que debería servir de ejemplo para continuar innovando, explorando y renovando. Puede que la fórmula funcione a largo plazo, puede que no. Depende de los fans después de todo. Pero lo importante es que las historias nos transmitan la sensación de estar viendo algo nuevo dentro de una saga tan explotada. Y esta serie (ya renovada para una segunda temporada) lo consigue.

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