Anabel Pantoja cada vez se parece más a Belén Esteban por culpa de sus fans

Cine 54
·6 min de lectura

De un tiempo a esta parte no necesitamos encender Sálvame para saber que Anabel Pantoja está en el plató de Telecinco: Twitter lo advierte convirtiéndola en tendencia casi instantánea. Y no precisamente con críticas. La legión de fans que sigue cada uno de sus pasos sale a su rescate en todo momento, atacando a quien se mete con ella y defendiendo su postura incluso cuando no tiene razón.

Esto mismo quedó claro el pasado miércoles cuando la sobrina de Isabel era trending topic sin siquiera estar en el programa. Había decidido no aparecer y sus compañeros la estaban poniendo a caldo tachando “su falta de profesionalidad” al insultar al equipo de investigación llamándolos “torpes” el día anterior. Y Twitter ardía defendiéndola, atacando a diestro y siniestro a Kiko Hernández, María Patiño y cualquiera que se dignara a criticarla… algo muy parecido a lo que ocurre desde hace años con Belén Esteban que, esté acertada o no, el pueblo sale en su defensa, a veces buscando excusas hasta por debajo de las piedras.

Entonces… si ya teníamos princesa del pueblo, ¿esto quiere decir que Anabel se ha coronado como la infanta del pueblo?

Anabel Pantoja (Twitter.com/salvameoficial; Mediaset)
Anabel Pantoja (Twitter.com/salvameoficial; Mediaset)

Al principio costaba comprender cuál era el rol de Anabel en Telecinco. Empezó siendo la defensora mediática de su familia para poco a poco ir ganándose un hueco en la cadena, pero ni es periodista, ni da noticias ni participa en la investigación de las historias que emiten. Pero ahí está, siendo protagonista desde hace unos cuantos meses con sus bailes en cuarentena, echando broncas por doquier, riéndose de sí misma y haciendo el payaso las veces que haga falta. Como ríe que llora en cuestión de segundos, y como que despotrica para de repente marcarse un baile ante la cámara. Una bipolaridad televisiva que ha elevado su papel como protagonista del programa.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Y dicho protagonismo ha incrementado aún más la legión de defensores virales que están al pie del cañón en redes sociales. Eso y el tira afloja que mantiene con el programa. Ya resulta normal ver que cada vez que está en el plató aparece discutiendo, defendiéndose, gritando o llorando. Y ese rol de “todos contra ella” ha llevado a que sus fans crezcan en número y aumenten su discurso defensivo en redes. Y es que le guste o no a María Patiño, la sobrina Pantoja tiene más tirón que muchos de sus compañeros juntos.

Y lo que pasó en los últimos días ha terminado por confirmarlo. Más allá de seguir haciendo referencia a los dramas de su familia -que siguen saliendo cada dos por tres- Anabel pasó la última semana peleándose con Kiko Matamoros que la acusó de plagiar su colección de bañadores, prestándose al circo de un supuesto embarazo revelando un test positivo en directo y accediendo a una ecografía en el plató, para rematar la semana criticando a sus compañeros de redacción.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Como también surgieron acusaciones de plagio de su colección de bisutería, Sálvame llevó a un tasador para que comparara un anillo en forma de cruz que habían adquirido en la página oficial con otro idéntico de una web del mercado chino. Y Anabel montó en cólera, llamando “torpes” a sus compañeros del equipo de investigación asegurando que ese anillo nunca estuvo en su colección. Sin embargo, en esta ocasión el director del programa reaccionó enfadado, pidiéndole “que no pierda el norte” y avisándole que si bien el anillo ya no aparece en la web, sí lo estaba. Pero ella siguió negándolo y sin pedir disculpas por el calificativo hacia sus compañeros.

Y mientras tanto las redes ardían defendiéndola a pesar de que no estuviera acertada. Tuviera razón o no , criticar a sus propios compañeros en directo demostró una altanería fruto quizás de ese protagonismo que lleva acumulando en los últimos meses y del que Sálvame es el único responsable. Lo mismo pasó el miércoles cuando se negó a volver al programa, ni siquiera por teléfono, dando lugar a que sus compañeros desahogaran todo lo que llevaban dentro.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.
Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.
Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

María Patiño dijo que estaba indignada y harta de su falta de profesionalidad, Kiko Matamoros le recordaba que gracias al protagonismo que le daban podía vender joyas a 50 euros, y Kiko Hernández que se había metido con profesionales que habían estudiado carreras universitarias cuando ella “no hace más que llegar, sentarse y comer”, y Marta López remataba tachándola de consentida.

Y toda esa tertulia de unos compañeros indignados -que más que enfadados cualquiera diría que están envidiosos de su protagonismo- despertó la fiera que se esconde en redes. Los fans de Anabel salieron en su defensa con uñas y dientes. Lo mismo que pasa desde hace años con Belén Esteban.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.
Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.
Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

La princesa del pueblo ha protagonizado peleas con Jorge Javier Vázquez (ahora mismo estaría en el centro de una), momentos polémicos, monólogos dirigidos a su ex Jesulín de Ubrique y su esposa, y siempre ha tenido una legión de seguidores que por mucho que se equivoque, no dudan en salir en su defensa. Es por ellos que Belén se convirtió en la princesa del pueblo y es por ellos que en gran parte sigue en el candelero. Y ahora parece que Anabel toma el testigo del fenómeno.

La infanta del pueblo, como vamos a llamarla ahora, se equivoca, discute, crítica, lanza monólogos a cámara como Belén y a veces también se equivoca, pero a sus fans no les importa. El hecho de que Sálvame la haya utilizado como monigote de turno cuando hizo falta y ella se prestara a ello, les ha servido a ambos. Ella ha despegado del rol de “sobrina de…” y Sálvame hace espectáculo a costa de ella, la diferencia es que parecen haber creado un personaje televisivo que podría haberse creído su rol de cuanto más escándalo, cuanto más crítico, más sube la espuma. Pero las cosas a veces funcionan mejor en su justa medida.

Más historias que te pueden interesar: