Ana Obregón se convierte en el caballo de Troya de TVE

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Por Mike Medianoche. - La actriz y presentadora Ana Obregón está decidida, desde hace tiempo, a hacer exclusivamente programas de televisión que sean de corte blanco. En los que no haya peleas, ni salseos de corazón, ni nada que se le parezca. Y por mantener esos principios, la también bióloga se convertía en el caballo de Troya de Televisión Española durante la noche del miércoles al marcar de forma concisa qué límites no está dispuesta a traspasar en un programa mientras ella esté presente en plató.

El programa Lazos de sangre, presentado por Boris Izaguirre, centró su emisión en la figura y la trayectoria de Lina Morgan, una actriz que tenía fama de estar encasillada, aunque ella llevaba semejante etiqueta con mucho orgullo. Una de las invitadas fue Ana Obregón, quien trabajó codo a codo con Lina en la serie Hostal Royal Manzanares. Ella interpretaba a Sonsy, una de las huéspedes del famoso hostal, una risueña prostituta que acaba encontrando el amor.

Gracias a esa ficción ambas entablaron una hermosa relación de amistad, llena de confidencias, y la Obregón se puso seria para respetar la memoria de Morgan, a la que calificó como una amiga y una maestra. Desde el primer momento fuimos almas gemelas. Cada minuto con ella era un regalo, eran inmensa. La estrella era Lina”, explicaba.

VITORIA-GASTEIZ, ESPAÑA - 04 DE SEPTIEMBRE: Ana Obregón recibe el premio Joan Ramon Mainat durante la ceremonia de clausura en el Iradier Arena durante el día 5 del FesTVal 2021 el 4 de septiembre de 2021 en Vitoria-Gasteiz, España. (Foto de Carlos Alvarez / Getty Images)
VITORIA-GASTEIZ, ESPAÑA - 04 DE SEPTIEMBRE: Ana Obregón recibe el premio Joan Ramon Mainat durante la ceremonia de clausura en el Iradier Arena durante el día 5 del FesTVal 2021 el 4 de septiembre de 2021 en Vitoria-Gasteiz, España. (Foto de Carlos Alvarez / Getty Images)

Todo comenzó con un dato aportado por Mónica Pont, quien también trabajó en Hostal Royal Manzanares. La barcelonesa dijo que Lina Morgan era bisexual, algo que se ha rumoreado en muchas ocasiones, pero de lo que la protagonista de La tonta del bote jamás habló. Y Ana no estaba dispuesta a que ahora se pusiese el tema sobre la mesa, cuando la protagonista ya no estaba entre nosotros. Con sabiduría y elegancia la Obregón admitía que ella sí sabía cómo era la faceta más íntima y personal de Lina, pero que de sus labios no se iba a obtener ni una sola frase al respecto. Y añadió que tratarlos solo enturbiaría el homenaje de Lazos de sangre, intentando que la charla fuese por otros derroteros.

No se cerró ahí el asunto. Más adelante, Norma Duval, quien compartía con Lina Morgan la profesión de vedete, recordó cómo en cierta ocasión la intérprete de ‘Gracias por venir’ tuvo una relación con un hombre, e incluso pensó el pasar por el altar. Esa fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Ana Obregón, que puso los puntos sobre las íes a todos los presentes. Ya había dicho que de la vida personal de Lina no se iba a hablar y estaba dispuesta a cumplir su palabra hasta las últimas consecuencias.

Si me lo permitís, a mí de esto no me gustaría hablar, no me interesa nada. Si queréis, cuando me vaya habláis de lo que queráis. Ella no quiso hablar de este tema de su orientación sexual y me dijo una frase de Camilo José Cela al respecto: 'El secreto de la felicidad es que nunca sea un secreto'”, decía Ana Obregón. Y después se iba, para cuidar de su padre.

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Esta actitud de la Obregón es toda una declaración de principios. Y es que en sus últimas intervenciones mediáticas ha insistido en cómo ella solo ve televisión blanca, y va a intentar que en los programas en los que intervengan sean también así.

Por ejemplo, el día que acudió como investigadora invitada a Mask Singer aplaudió al formato por el tipo de contenido que tiene. “Es un programón, yo he estado en mi retiro como todos sabéis y lo único que he visto es este programa, reconocía. Algo similar declaraba hace unos días, cuando el programa Corazón de Televisión Española regresaba a la parrilla diaria. Calificó el espacio de un programa bonito, necesario, de buen rollo, sin críticas, sin juzgar. Una descripción que bien podría encajar de lo que ella esperaba este miércoles de Lazos de sangre.

Y para mantener sus principios ella es capaz de meterse dentro del programa, camuflada cual caballo de Troya, y saltar al ataque cuando veía la ocasión oportuna. Porque si ella está en televisión es porque le apetece, y porque su público lo demanda, no porque tenga necesidad. Y por eso no está dispuesta a faltar a sus principios más elementales, basado en el entretenimiento más blanco, el buen rollo y la ausencia de juicios y comentarios hirientes. Ni siquiera le ha importado dar la nota disidente en un programa de TVE, donde volverá a dar las Campanadas el próximo 31 de diciembre. La vida le ha dado muchos reveses en el último año y medio, y ella no está dispuesta a perder su valioso tiempo en proyectos que no le reporten la satisfacción que necesita.

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