Ana María Aldón pasa por notaría para formalizar la compraventa de su nueva casa

ana maría aldón en notaría para ultimar la compraventa de su nueva casa
Ana María Aldón, en la notaría por su nueva casaGtres

Ana María Aldón por fin ve la luz al final del túnel tras el anuncio de su divorcio. A pesar de que la colaboradora era muy reticente a dejar al que ha sido su pareja durante 10 años, 4 de los cuales casados, ahora la ex de Ortega Cano ha cogido el toro por los cuernos y ya ha encontrado una nueva casa para vivir su soltería como se merece. Ha sido la revista Semana la que ha publicado los detalles de esta adquisición, mientras Ana María ultima la compra haciendo visitas al notario, donde se ha dejado ver esta mañana de 23 de noviembre.

La colaboradora de televisión y ex superviviente acudió de punta en blanco, como acostumbra, a firmar algunos papeles a una céntrica notaría de la localidad madrileña de Alcobendas, y no lo hizo sola, sino con un profesional que le está ayudando con todas las gestiones. Al parecer, esta casa se la habría comprado en una urbanización de Guadalajara, en un pueblo limítrofe con el norte de la Comunidad de Madrid, y que no está lejos de la antigua casa que compartía con Ortega cano: a sólo 25 kilómetros de Fuente del Fresno. Una localización que le ha permitido rebajar el coste de la casa (según la citada publicación, unos 250.000 euros) y marcharse lejos de su ex, pero no tanto como para estar desconectada de su trabajo en Madrid, de sus quehaceres diarios y, sobre todo, del colegio del pequeño José María Jr.

ana maría aldón en notaría para ultimar la compraventa de su nueva casa
Gtres
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Ana María ha dado el paso de volver a ser una mujer soltera tras meses de angustia en su matrimonio, en el que tanto ella como él lo habrían intentado todo, pero sus diferencias cada vez era más insalvables, y todo ello ha precipitado un anuncio de divorcio tras materializarse la separación en detalles como no dejarse ver juntos o incluso evitar coincidir en su casa de Madrid. Tan sólo lo justo por el bien de su hijo, que ahora tendrá que dividirse entre la casa de papá y la de mamá.