'Amar es para siempre', capítulos 2495 a 2499: En busca de la Iglesia perdida

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'Amar es para siempre': En busca de iglesiaManuel Fiestas Moreno

En Amar es para siempre esta semana, Ciriaco entró a trabajar en el Asturiano pero pronto empezaron los problemas. No todos en el barrio lo aceptaron y Manolita sufrió al comprobar como Lucrecia creía a su hijo y ella era incapaz. Debido a esta situación, el chico se planteó marcharse de la ciudad por no perjudicar a su familia. Finalmente, se sinceró con su madre y le contó lo que realmente ocurrió el día de la muerte de Ana Mari.

Por otro lado, Cristina crey´ que Rubén sería historia después de confesarle que abortó y le cantó las cuarenta a Nieves por su indiscreción. A diferencia de lo que pensaba la abogada, el médico hizo un esfuerzo por recuperarla. Cristina creyó haber rencauzado su vida junto a Rubén, destacando como líder del partido, sin saber que la vuelta del médico escondía un secreto.

Andrea intentó pasar página y olvidar a Ciriaco

Andrea intentó olvidar a Ciriaco con Alberto, pero se llevó un chasco al comprobar cuáles eran sus intenciones. Mientras, la confesión de Ciriaco revolvió profundamente a Marcelino, quien ignoraba que su hijo tenía la férrea intención de redimirse. Mientras, Carballo ideó una estrategia para ganarse la confianza de Carlota. La policía intentó sacarle una confesión de infidelidad.

Doña Paz, desencantada, echó de casa a Hugo y este se emborrachó y besó a Rocío. El joven no tenía donde quedarse a vivir y sufrió por esta situación. Mientras tanto, Rocío unió fuerzas con Pelayo para que su jefa le diese una última oportunidad a su hijo. Finalmente, la mujer aceptó la vuelta del hombre a la farmacia, pero con reservas, , como vimos en los últimos capítulos de Amar es para siempre.

Cerca de allí, Benigna y Visi sufrieron las consecuencias de apoyar a Lorenzo y su nuevo King´s: se habían quedado sin Iglesia a la que asistir. Las mujeres tuvieron una crisis de fe, pero dieron con una parroquia que podría aceptarlas. Las dos amigas descubrieron, también, que Sagrario condice con la “perdición”. Mientras, Lorenzo contrató a un nuevo camarero en el King’s, dándose de bruces con sus detractores.