Diego Verdaguer y Amanda Miguel: una historia de amor apasionado a prueba de todo

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Literalmente, solo la muerte pudo separarlos.

Amanda Miguel y Diego Verdaguer en concierto en Puerto Rico en 2016.  (Photo by GV Cruz/WireImage)
Amanda Miguel y Diego Verdaguer en concierto en Puerto Rico en 2016. (Photo by GV Cruz/WireImage)

Desde el día en marzo de 1975 en que Diego Verdaguer vio cómo Amanda Miguel, que en ese entonces tenía 18 años, cruzaba la calle, haciéndolo dar vuelta para seguirla y saber su nombre, hasta el último momento y su último mensaje en redes, el cantautor argentino siempre estuvo enamorado de la mujer de la larga y rizada melena (que causó furor al cortársela el año pasado) con la que compartió escenarios, éxitos, sinsabores, risas, una hija, y hace apenas unos meses, un primer nieto, Lucca.

Cuando se conocieron, Diego ya era conocido como cantante pop en toda Argentina, hacía giras desde 1968, cuando a los 17 años se había lanzado con su primer sencillo, "Lejos del amor", que sería el primero de numerosos éxitos y era artista exclusivo del canal 13. Amanda era una joven estudiante del conservatorio Williams en canto y composición. Su encuentro, llegó a decir ella en una entrevista de TV, fue cosa del destino: "Si ese día yo no hubiera salido a la calle y Diego no hubiera ido en coche a ver a sus padres, no nos habríamos cruzado. Tal vez nos hubiésemos conocido después, quién sabe, pero no habría sido así, no habría sido ciertamente tan romántico".

Según contó él mismo, siguió a Amanda, su hermana y su amiga a una cafetería, donde habían entrado a almorzar: él les dijo que tenía una comida en su casa paterna, pero que volvería al postre y café con ellas si lo esperaban. Así lo hicieron, y aunque la que había llamado su atención primero era la hermana de Amanda ("aunque si hubiera salido con ella, no habríamos llegado al mes", dijo), fue ella quien se quedó con él charlando toda la tarde, sentada sobre el capó de su auto, contándole que era estudiante, que le apasionaba el piano y también los Beatles.

Le cantó 'Yesterday' a capella y el corazón de Diego — el mismo corazón "delicado, tiene que estar muy bien cuidado" como cantaría años más tarde en 'La Ladrona', tema dedicado a ella y uno de los más grandes éxitos en la carrera de Verdaguer— se derritió y el romance comenzó ahí.

Pronto, Diego la invitó a ser parte de su coro y hacer exitosas giras con él; no pasó mucho para que se fueran a vivir juntos, primero en Buenos Aires y posteriormente a Ciudad de México, a donde emigraron cuando Verdaguer encontró un nuevo mercado — y también como una manera de escapar de la dictadura de Videla — y firmó un contrato con la disquera Melody (de Emilio Azcárraga) en 1979. Ese mismo año, graba un sencillo con Amanda como solista "Debo confesar que lo amaba" y en 1980, "Así no te amará jamás". En 1981 él le produce el primer disco de la trilogía "El sonido", con la formidable "Él me mintió" y de pronto, ella se convirtió en una fuerza de la naturaleza que llegaría en algunos puntos a ser hasta más famosa que él.

Mucha gente piensa que Diego y Amanda llegaron a México ya casados, pero no es así. Incluso, cuando se naturalizaron mexicanos, y después estadounidenses (hace ya muchos años que su residencia fija está en Los Ángeles, donde Verdaguer murió) solo eran pareja de hecho. En 1983 tuvieron a su única hija, la hoy también cantante y compositora Ana Victoria, que en noviembre los convirtió en abuelos de Lucca, cosa que los volvió locos de alegría y en 2015 finalmente se casaron en la iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, ubicada en la Ciudad de México, lo que formalizó una unión que había sido larga y sólida.

“[Diego y yo]... tratamos de estar todo el tiempo juntos y organizar nuestras agendas para no extrañarnos”, dijo ella en 2018 a Pati Chapoy sobre cómo habían pasado tantos años juntos, "pero también nos damos nuestro espacio, nuestro tiempo. Y eso hay quien no lo entiende muy bien, piensan que si no estás todo el tiempo bajo el mismo techo con tu pareja, qué digo el mismo techo, el mismo país, entonces hay algo mal. Y te inventan cosas. Otras personas. Otras mentiras. Pero nada de eso es cierto. Diego y yo tenemos algo mucho más fuerte que eso".

De hecho, a finales de los 80 estuvieron un tiempo distanciados (y aunque en ese entonces se especuló mucho, no hubo evidencia real de que hubiera infidelidades de ambos) y su reconciliación plena se dio en 1990, volviendo a estar juntos y a grabar juntos de manera frecuente, creando su propia compañía disquera "Diam", que toma su nombre de las iniciales de ambos.

Con el tiempo, evolucionaron no solo como pareja artística, sino también como personas y su conexión con el público en la era de las redes sociales se volvió instantánea y mucho más cálida y cercana; en TikTok sacaban videos, juntos o por separado que se viralizaban rápido, como pasó en 2020 durante el primer gran pico de la pandemia COVID, que los mantuvo separados por más de medio año —el mayor tiempo que habían pasado separados en más de tres décadas, puntualizó Verdaguer a El Universal— y cuando se pudo por fin dar el reencuentro, sus videos fueron la sensación en una época en que todo optimismo era como agua para los internautas que pasaban por la misma situación.

"La voy a abrazar, besar, para empezar… y seguramente vamos a hacer el amor, porque para monje no vine yo a este mundo", dijo, mientras que Amanda contó que, como todas las parejas del mundo, habían tenido uno que otro rifirrafe porque a él le gustaba coquetear con mujeres y que alguna vez le aventó una cacerola de barro cuando llegó oliendo a perfume.

Sin embargo, aclaró que con el paso de los años, Diego había sosegado sus "aires de conquistador" y que se había mantenido fiel. Al respecto de los ocho meses que pasaron separados por la pandemia, Amanda comentó: "[Esta separación de meses] nos ha servido para valorarnos, hemos hecho todo lo necesario para en estar armonía, para comprendernos y seguir adelante. Tampoco puedes estar cambiando de marido pensando que con el que sigue te va a ir mejor, el crecimiento tiene que existir de una manera o de otra, y la perfección no existe. Entonces digo, lo más cercano a la perfección que yo conozco... ¡es mi marido!".

Poco antes de su muerte, Verdaguer escribió una dedicatoria para su esposa que ratifica cuanto quiso a su esposa: "Nunca me cansaré de dedicártela! Eres y serás la ladrona que me robó el corazón @amandamiguels".

Antes de publicarse el comunicado sobre la muerte del cantante, Amanda Miguel respondió el mensaje a quien fuera su pareja por casi medio siglo: "Siempre te amaré".

Pocas parejas artísticas han existido en la escena musical en español tan sólidas y tan versátiles como la que conformaron Diego y Amanda. Una historia de amor pasional y también sereno, de respeto y admiración mutua, que comenzó una tarde hace más de 45 años, sentados juntos, hablando de música, antes que, como contó él, tuviera el valor de tomarla de la mano, para ya nunca soltarla.

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