'Alta Tensión' remueve el cotarro tirando de 'Pasapalabra'

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Yo no sé ustedes, pero, personalmente, durante este tiempo les he echado mucho de menos”. Así arrancaba Christian Gálvez su esperado regreso a la pantalla de Telecinco con Alta Tensión, el veterano concurso de los 90 que ha dado la talla en "casi" todo. Decimos "casi" porque el estreno también ha estado envuelto en polémica. Dos de sus cuatro concursantes son viejas caras conocidas de Pasapalabra, una selección que no ha pasado desapercibida para los fieles seguidores de concursos televisivos.

¿Era necesario recurrir a Pasapalabra para enganchar a la audiencia o todo ha sido fruto de la casualidad? He ahí la cuestión.

Christian Gálvez en Alta Tensión (Twitter.com/altatensioncon/, imagen de Mediaset)
Christian Gálvez en Alta Tensión (Twitter.com/altatensioncon/, imagen de Mediaset)

Después de vivir uno de los momentos más tristes a nivel profesional con la retirada de Pasapalabra de la parrilla de Mediaset y el intento fallido de El Tirón, concurso cancelado que se emitía durante la emisión de Sálvame Tomate, Christian regresa a la pantalla chica con Alta Tensión, un clásico de la caja tonta en su día presentado por el inolvidable Constantino Romero.

La verdad es que Christian lo tenía difícil. Conseguir igualar a un titán de la televisión no era una misión sencilla, pero estuvo a la altura de principio a fin. Después de 12 años de éxito en antena con Pasapalabra, al presentador le sobra agilidad y rapidez a la hora de conducir un programa de estas características. Y, una vez más, volvió a hacerse con el timón de manera impecable. La audacia y puesta en escena de Christian convenció a la audiencia y así lo dicen los datos. Alta Tensión lideró la franja de prime time con un 12.9 % de cuota. Su primera victoria que, sin embargo, también llega cargada de polémica. Y no porque el presentador metiera la pata en algo, sino porque el programa empleó un recurso que no hizo ni pizca de gracia a los amantes de este tipo de concursos.

En medio de la alegría y efusividad que conlleva un día de estreno, Christian presentó a sus cuatro concursantes con la mejor de sus sonrisas. Hasta ahí todo perfecto y emocionante. Pero fue al escuchar sus nombres y ver sus caras cuando algo nos chirrió. Hasta yo, que no soy asidua a estos concursos, me percaté de que dos de sus participantes eran rostros conocidos de Pasapalabra. Uno de ellos, Paco Benito, quien saltó a la fama por llevarse el bote de 300 mil euros del ahora concurso de Antena 3 en 2014. Un logro que le llevó a convertirse en uno de los participantes de Supervivientes 2016, el famoso reality de Telecinco, en el que permaneció 68 días.

No conformes con fichar a este rostro familiar tan ávido en esto de los concursos, a Alta Tensión se le ocurrió la no tan brillante idea de volver a tirar de archivo y reclutar a otra veterana de Pasapalabra, Mari Carmen. En su caso fueron dos veces las que pisó el plató del famoso programa de letras, primero en 2013 y posteriormente en una repesca en 2018. La falta de imaginación a la hora de presentar nuevos rostros terminó por explotarles en la cara y Twitter ardió en críticas. Desde esta plataforma se tachó a ambos concursantes de enchufados y de tener ventaja al estar más acostumbrados a enfrentarse a pruebas de tal agilidad mental.

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Y no les vamos a quitar del todo la razón. Si bien el show nos mantuvo la hora pegados al televisor por la originalidad de las los temas (Corín Tellado y Rafaella Carrá, entre otros), no es de justicia que los otros dos participantes, Carmen y Raúl, se vieran las caras con estos dos pesos pesados con un amplio currículum en estas lides. La pregunta que nos hacemos al analizar la situación es, ¿fue un despiste sin mala intención o un guiño a Pasapalabra hecho a propósito para dar de qué hablar en este estreno tan puntero?

Dudo mucho que el programa no supiera que la participación de Pepe y Mari Carmen generaría, si no controversia, al menos algo de comidilla y mucho más en este salvaje mundo de las redes sociales donde no se les escapa nada. Así que yo tiraría más por lo segundo que por lo primero. Quizás fue una manera de rendir homenaje a un programa tan longevo en antena que mantuvo a Christian y al público disfrutando durante 12 años. O, tal vez, una manera de llamar la atención y decir ‘aquí estamos y venimos con más fuerza que nunca’. ¿Que podrían haberse arriesgado y haber empezado sin la sombra de Pasapalabra? Pues también. Un programa con la base y el excelente esquema de Alta Tensión no tiene que recurrir a nada para destacar. Bueno sí, un presentador capaz de llevar el ritmo, pero eso a Christian le sobra. Su sublime manejo de los tiempos y el cercano pero respetuoso trato a los participantes volvió a quedar latente y, en eso, nos quitamos el sombrero.

Había ganas de ver al de Móstoles en acción, sobre todo después de la abrupta salida de Pasapalabra de Telecinco después de que el Tribunal Supremo prohibiera su emisión por un conflicto de derechos de autor con la productora británica ITV. “Lo viví como uno de los momentos más tristes de mi carrera profesional”, explicó en una entrevista al diario ABC. De la noche a la mañana el concurso estrella de la cadena se esfumó dejando un gran vacío en su parrilla y en sus fieles seguidores. El resto ya lo sabemos, a Antena 3 le faltó tiempo para hacerse con el exitoso formato hoy presentado por Roberto Leal quien, todo hay que decirlo, ha conseguido desmarcarse del presentador original y darle su propio estilo con muy buena acogida.

Lo mismo le ha ocurrido a Christian con Alta Tensión. El famoso programa que nacía en Antena 3 en el año 1998 llevaba el nombre, la cara y la voz del recordado Constantino Romero lo miraras por donde lo mirases. Estuvo solo dos años al aire, lo suficiente para que dejara una huella imborrable en la audiencia. Aunque posteriormente trataron de resucitar el formato con caras conocidas como Luis Larrodera, en 2006 (Cuatro), y más tarde con Ivonne Reyes bajo el nombre de Tensión al límite, no terminó de convencer al público como lo hizo en sus inicios.

Casi 23 años después, el famoso programa, una adaptación del concurso estadounidense de los 80 Wipeout, ha regresado por la puerta grande con un Christian que ha convencido y nos ha hecho olvidar, aunque sea por momentos, al mítico Romero. Después del fallido intento de El Tirón,, el público estaba deseoso del aterrizaje de un nuevo espacio de preguntas y respuestas rápidas y, sobre todo, de la mano de Gálvez, quien poco antes del gran estreno anunció que se retiraba de Twitter. “Después de tanta tristeza, de tanta muerte a mi alrededor (en mi caso, muchas pérdidas), he decidido ser feliz, disfrutar de lo que hago y no tener siempre presente el cruel termómetro de Twitter sobre mis hombros”, escribía en un comunicado antes de desactivar el perfil. “Igual soy demasiado optimista, pero este no es un lugar sano. Caerán críticas, lloverán comparaciones o alabaréis nuestro trabajo, pero no estaré para leerlo”.

Su mensaje llegaba casi de forma premonitoria. La red social ha tenido de todo tras el embarco de su programa en Telecinco. Pero ha pesado más lo bueno que lo malo. La repetición en sus filas de sus concursantes ha podido ser una estrategia por aquello de enganchar y generar contenido, un guiño travieso a lo que fue un espacio de oro de la cadena. Pero tampoco podemos quedarnos en ese detalle y dejar de destacar el excelente trabajo de un equipo, su presentador y toda la nueva puesta en escena de Telecinco para un verano y una parrilla bastante escasa de contenido interesante. Es un acierto total que nos da un respiro de reality, docuserie y cotilleo morboso.

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