Almudena Cid: "Gracias al deporte he sobrevivido a muchas cosas en los últimos años"

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Photo credit: SOPA Images - Getty Images
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No todo el mundo es capaz de hacer realidad sus sueños, pero hay alguien que ha demostrado ser capaz de conquistar muchos de ellos. Sí, nos referimos a Almudena Cid, la mujer que nos ha robado el corazón en más de una ocasión. Ya sea por su larga y admirada trayectoria como gimnasta, la cual le ha llevado a acumular varios metales así como un recuerdo glorioso para toda la vida, o su actual y fascinante faceta como actriz. Almudena puede con absolutamente todo y eso no es lo mejor. Sin duda, lo mejor es la pasión que le pone a todo lo que hace.

Y es precisamente ese el motivo por el que ha sido escogida como una de las mujeres que conforman la nueva campaña #MaryKayInspira, de la famosa marca de cosmética Mary Kay, junto a mujeres como Lydia Valentín y María Castro; una campaña que busca inspirar a las mujeres para que sean la mujer que quieran ser y, del mismo modo que Almudena, alcancen todas sus metas. Por ello, la marca ha presentado tres productos inspirados en cada una de sus embajadoras.

El producto que lleva el nombre de Almudena se trata de un magnífico desmaquillante de ojos que nos ha robado el corazón. Y estamos seguras de que tanto como a ella, pues después de conocer algunos de sus tips de belleza nos cuadra perfectamente que este sea producto el que lleva su nombre.

Photo credit: PABLOYUNYAS
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La limpieza facial es primordial

Lo primero que le preguntamos a la ex gimnasta fue qué es lo que hace para cuidar su piel: "Limpiarla muy bien, luego hidratarla y, de cara al día, utilizar productos que sean de buena calidad". Y hay un momento del día que Almudena dedica especialmente a cuidar su piel en profundidad: la noche. "Creo que es más importante el momento de irse a dormir que el del amanecer, limpiarse bien la cara, acostarse sin residuos y utilizar el desmaquillador de ojos para que a la mañana siguiente, si me voy a poner algo, sea desde un lugar neutro y limpio", explica.

Para Almudena la limpieza facial al final del día es sumamente importante, pues le ayuda a coger la cama como un lugar de liberación: "Siento que desmaquillarme es un momento de quitarme el peso del día y del trabajo. Al igual que la ducha te quita la suciedad y te descarga, la limpieza facial igual. Cuando me lavo la cara por la noche noto en la cara que ha pasado todo el día y es en ese momento cuando digo fuera, todo limpio, voy a soñar bonito y a empezar otro día”.

Otra de las cosas que Almudena hace para cuidar su piel es maquillarse muy poco y llevar protección solar sobre todo cuando se acerca esta época del año: "Ahora que viene este tiempo lo tengo en cuenta porque empiezan a aparecer las manchas". Además, a parte de cuidar su piel, hacer deporte es otra de las claves de su ritual de belleza: "Le dedico un ratito, y además tengo la suerte de que en la función de teatro ‘Una historia de amor’ tengo que bailar, entonces, mi rutina de 25 minutos de calentamiento y fortalecimiento la tengo asegurada por rutina de la función".

Menos carne y más vegetales

Otra de las cosas por las que preguntamos a Almudena fue por su alimentación; algo con lo que la actriz reconoce no tener ninguna obsesión: "Simplemente intento comer bien". Aunque asegura que últimamente come más sano y que la carne es un alimento que cada vez consume menos: "Inconscientemente no la compro y solo la como si voy a un restaurante. Últimamente mi tendencia está yendo mucho a los vegetales; de hecho, la leche que tomo es vegetal. Está siendo un cambio inconsciente, aunque creo que está en el subconsciente". Además, en lo que a bebidas respecta, no consume alcohol ni zumo y bebe mucha agua.

A Almudena le encantan las ensaladas en verano, las cremas en invierno e intenta comer alimentos estacionales sin obsesionarse, pues reconoce no tener "ningún peso" con el tema de la alimentación. Aunque, durante sus años como gimnasta de élite, si seguía las pautas nutricionales de una profesional: "Cuando era deportista tenía una nutricionista que me ponía un menú semanal. En el Centro de Alto Rendimiento tenía para elegir entre tres primeros y tres segundos y yo cogía lo que la nutricionista me indicaba".

A día de hoy, le encanta ir a restaurantes y probar cosas nuevas: "Es el momento donde uno no piensa en lo que está comiendo. Me encanta probar la comida vanguardista o la comida casera de puchero de los pueblos". Si hay algo que no puede faltar en sus comidas es el aceite de oliva virgen extra, y sus platos favoritos son la tortilla de patata de su padre y la ensaladilla rusa y los pimientos rellenos de jamón de su madre, los cuales le preparan cada vez que va a Vitoria.

Entrenar para prevenir lesiones

Para mantenerse en forma, Almudena sigue una rutina de ejercicios que puede verse en los stories destacados de su cuenta de Instagram. "Eso es lo que me viene bien a mí, no soy nadie para dar lecciones, pero es verdad que con tanta práctica deportiva la gente me suele decir que estoy estupenda", explica.

Aunque también reconoce que sus años como gimnasta han pasado mucha factura a su cuerpo: "Tengo que cuidar la cadera, los pies y la espalda. En el momento que no hago nada de de abdominales o lumbares me empieza a doler. Tengo unas consecuencias del deporte de élite que tengo que proteger; por eso, lo que hago es un trabajo más preventivo y muy básico para que toda la musculatura esté en condiciones óptimas para sostener mi estructura ósea que es donde tengo las lesiones".

La ex gimnasta suele trabajar las fascias en el suelo, una zona donde sufrió una de sus lesiones más importantes. Aunque también hace trabajo de abdominal, lumbar y core en general, ejercicios de brazos que le ayudaron a recuperarse de una lesión de hombro y también suele trabajar la amplitud del movimiento pues la fuerza es algo que también tiene muy en cuenta: "No vale solo estirar y alargar sin trabajar la fuerza porque al final puedes crearte una lesión o una distensión".

"Soy muy consciente del cuerpo porque he trabajado con él toda mi vida, entonces hago un trabajo más bien preventivo de fortalecimiento para proteger cadera, rodillas, pies, espalda", explica. Un trabajo para el que tan solo necesita un espacio de dos metros cuadrados donde pueda hacer skipping, utilizar unas gomas elásticas y una fitball.

El yoga y la respiración

Cuando preguntamos a Almudena por su entrenamiento favorito nos habló del yoga, una actividad que le ayudó a cambiar su forma de respirar. "Cuando me retiré empecé a respirar por la boca, cosa que yo no hacía nunca, y empecé a ponerme mala de placas cada dos por tres. Entonces, en la meditación y en la respiración del yoga encontré que es todo nasal y cambié mi forma de respirar", nos cuenta Almudena. A día de hoy solo respira por la nariz y todavía hay noches en las que se despierta y se sorprende por ello: "Desde entonces, no he vuelto a tener problemas de placas. También me ayuda a entrar mucho en contacto conmigo. Cuando tengo algún momento de estrés es lo que me ayuda".

Almudena es una fiel defensora de que mover el cuerpo es igual de importante que ejercitar la mente, y esta es una actividad que le ayuda a lograrlo. Aunque también lleva a cabo su rutina de ejercicios destacada en stories de Instagram para mantenerse en forma. "Cuando no me acuerdo de algún ejercicio me la pongo entera. Puedo estar hasta 45 minutos o 1 hora haciéndola, lo bueno es que voy pasando por distintas zonas musculares y no me canso. Si te organizas bien puedes estar 45 minutos moviéndote en los que no estás agotándote, o al menos eso me pasa a mí" (Risas).

Su vinculación actual con la gimnasia

Actualmente, Almudena sigue ligada al deporte que practicó durante 21 años a través de las retransmisiones deportivas: "Ahora tenemos el Campeonato de Europa y, de hecho, me estoy estudiando el nuevo código". Aunque los libros de Olympia que escribió hace años son otra cosa que le mantiene vinculada a la gimnasia: "Las niñas siguen leyéndolos. Se han vuelto a imprimir otra vez después de siete años desde que salieron los primeros". A raíz de ello, Almudena acude a distintos colegios, clubes para dar charlas; algo que le hace sentir muy bien. "Siento que lo que he vivido tiene una doble utilización y que mi experiencia puede aportar algo a otros, a esas niñas y niños que se enriquecen con lo que escuchan".

La importancia del trabajo mental

Para Almudena, el trabajo mental ha sido decisivo en sus años como gimnasta; tanto que incluso le ha salvado de las lesiones: "En Atenas me hice unas microroturas en la fascia un mes antes de los Juegos Olímpicos y creía que me quedaba sin ir. Me acostaba todas las noches visualizando mi trabajo, reforzando todo lo que había hecho hasta ese momento. Es un trabajo mental de reconfortarte, de confianza, de no dejarte caer, de no tirar la toalla porque tienes cosas objetivas en las que agarrarte".

Ahora que es actriz, Almudena reconoce que el trabajo mental es igual de importante que cuando era gimnasta: "Al salir al escenario sabes que el público está esperando tu trabajo y tienes la presión de hacerlo bien. La forma de quitarle peso a ese momento y no darle más importancia de la que tiene es algo que se tiene que trabajar en el día a día". Eso fue algo que Almudena trabajó mucho durante su etapa deportiva para afrontar los Juegos en una prueba donde se jugaba todo en segundos. "Se dice muy fácil, pero en 90 segundos mis cuatro años de trabajo se podían ir al garete por una mala respiración. Ojo con toda esa precisión, todo este foco que nos creamos para que nada de fuera nos influya y que luego podemos trasladar a otras disciplinas", dice.

Aunque no fue un proceso sencillo. "Cuando sentí por primera vez que era prescindible, allá por el 97, hice mis primeros Juegos y dije ahora vienen otras y yo no tengo oportunidad". Ese momento coincidió con una etapa de cambios muy importante para ella de la que supo sacar provecho: "Recuerdo que empecé a utilizar la rabia, el desamor, la ira, la soledad para expresarlo en el tapiz. Entonces lo que hice fue un reciclaje de emociones y filtrarlo para que saliera lo bueno de esas emociones, lo cual me ayudó mucho con la parte expresiva", explica.

Por aquel entonces, se comparaba mucho con otras gimnastas; un aspecto que tuvo que tratar con su psicóloga: "Trabajamos mucho el hacer una burbuja en el entrenamiento y no mirar a otras gimnastas. Hay que ser consciente y sobre todo reconocer que puedes ponerte nerviosa o que te debilita ver a otros". A raíz de ello, trató de enfocarse en sus propias virtudes. Aunque los nervios también le jugaron una mala pasada. "Descubrí que me ponía muy nerviosa compitiendo y tardé en reconocerlo. Tenía miedo a fallar y cuando por fin lo verbalicé me quité un peso de encima".

Antes de competir, Almudena trataba de buscar sensaciones que le ayudaran a sentir el día de la competición como cualquier día corriente de entrenamiento: "Como cada día entrenando estaba cansada, pensé que si me llevaba el cansancio a la competición estaría en una sensación común. Entonces me cansaba mucho antes de salir, salía reventada al tapiz y solo me preocupaba de aguantar el ejercicio; no me daba tiempo ni a pensar en el miedo, ni en la duda, ni en los jueces, ni en mis padres, ni en nada".

En cambio, cuando se sentía sobreexcitada y sobreentrenada buscar un espacio para respirar y entrar en con ella misma. "Hay que escucharse a uno mismo y normalmente estamos fuera de nosotros. Estamos más pendientes de lo demás, de agradar al entrenador, al público, y nos olvidamos de que tener contacto con uno mismo es lo que hace que podamos conocernos más y buscar nuestras propias estrategias", explica.

Disfrutar del descanso

La vida de Almudena como gimnasta era muy orquestada; por eso, a día de hoy, Almudena disfruta mucho de su tiempo libre. "Me hace sentir bien tomar un café cuando me dé la gana, no tener un horario para hacerlo. También disfruto de haber cerrado una etapa que también fue muy dura hasta los últimos momentos", dice. A la actriz le costó reducir el nivel de exigencia que se ponía a sí misma: "Tuve que aprender a manejarlo porque pensaba que si no estaba cansada es que estaba siendo poco productiva. Metía cosas en el día a día para llegar reventada porque creía que era la única forma de sentir que hacía las cosas bien. Ahora disfruto cuando disfruto de descansar".

La importancia del esfuerzo

El deporte es algo que le ha ayudado a sobrevivir a muchas cosas en los últimos años: "Me ha puesto en situaciones límite, en estados de jugármelo todo en muy poco tiempo, en una posición de tanta exigencia y de tener que cumplir con ella que, de alguna manera, he tenido que saber manejar todo eso. Tengo una conciencia mayor de las dificultades, de lo que cuestan las cosas. Creo que lo que el deporte me ha dado es mayor conciencia de que las cosas cuesta conseguirlas".

Para Almudena las cosas que se consiguen sin esfuerzo no tienen valor, y si existe un buen ejemplo de esfuerzo es su trayectoria como gimnasta. "Yo siempre digo que la satisfacción que me han dado los 21 años de mi carrera deportiva son proporcionales al tiempo que he invertido, es decir, creo que va a ser duradera la satisfacción el mismo tiempo que me costó. Si consigues algo rápido, la importancia que le vas a dar es la misma". Ahora que se enfrenta a su profesión como actriz también pretende esforzarse al máximo y disfrutar del aprendizaje y la evolución.

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