Admiración en Italia por el alcalde ejemplar que rechazó una dosis sobrante y acabó contagiado

M. J. Arias
·4 min de lectura

Alfredo Cesarini es el alcalde de Santa Maria Nuova, un pueblo de la provincia italiana de Ancona de 4.000 habitantes. Hace unas semanas le ofrecieron una dosis de la vacuna contra el COVID que sobraba y la rechazó para cedérsela a alguien que la necesitase más. Poco después se contagió por coronavirus y ahora se recupera en el hospital, desde donde está ateniendo a los medios italianos que le han catapultado a la fama como ejemplo a seguir. “Lo haría todo de nuevo, cueste lo que cueste”, ha sentenciado ante la cámara de La Repubblica.

A este alcalde italiano, Alfredo Cesarini, le ofrecieron una dosis de la vacuna del COVID sobrante y la rechazó para cedérsela a alguien que la necesitaba más. Unas semanas después se contagió. Volvería a hacerlo, asegura. (Foto: Perfil de Facebook de Alfredo Cesarini)
A este alcalde italiano, Alfredo Cesarini, le ofrecieron una dosis de la vacuna del COVID sobrante y la rechazó para cedérsela a alguien que la necesitaba más. Unas semanas después se contagió. Volvería a hacerlo, asegura. (Foto: Perfil de Facebook de Alfredo Cesarini)

En marzo, cuando comenzó la vacunación en las residencias, en la que depende de su Ayuntamiento sobró una dosis. El equipo municipal, ha comentado el propio alcalde, llevaba más de un año sin poder hacer las visitas y los controles habituales al centro “por miedo a crear problemas a los internos”. Desde dentro sugirieron que la dosis sobrante debía ser para el alcalde, que era lo “justo”, para que pudiese inmunizare y así entrar de nuevo en sus instalaciones de forma segura. 

Se lo propusieron y declinó la oferta. Según ha contado él mismo desde la habitación de hospital en la que lleva ingresado varios días conectado a una bombona de oxígeno tras haberse contagiado de coronavirus, lo habló con uno de sus funcionarios y le comentó que no hay ninguna ley ni norma que “diga que el alcalde deba ser una persona privilegiada que deba recibir la vacuna”. Así que decidió que quien debía vacunarse era ese funcionario, que en realidad es quien debe llevar a cabo esos controles en la residencia y el seguimiento de los mismos.

“Yo me quedo fuera, quiero dar ejemplo de que las leyes deben respetarse y yo debo ser el primero”. Así ha razonado su decisión ante las preguntas del periodista de La Repubblica. Sobre si volvería a dar esa misma respuesta visto lo visto y cómo se ha contagiado después acabando en el hospital, ha sido tajante en su respuesta. “Lo haría todo de nuevo, cueste lo que cueste”, ha sentenciado.

Sobre su experiencia con la enfermedad, cuenta que el COVID-19 es como “una ruleta rusa”. En su familia se han infectado cuatro personas y “cada uno con síntomas diversos”. En su testimonio en primera persona comenta que quien no vive esta realidad no se da cuenta de lo que es y como le está marcando el no poder tener contacto con nadie. Además, ha aprovechado la entrevista para agradecer su trabajo y dedicación a todos los sanitarios.

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En otra conversación con un programa de televisión de Mediaset añadía sobre su estado de salud que va haciendo progresos poco a poco pero que aún no hay perspectivas de darle el alta médica en un plazo corto de tiempo, aunque hace solo unos días ya le estaban reduciendo el oxígeno.

Fue el propio alcalde, a través de un post publicado en Facebook titulado ‘Cara a cara’ en el que contó que se había contagiado. En un largo texto habla del coronavirus como un enemigo “invisible” que le ha golpeado a él y a sus seres queridos y como “la desesperación te asalta y corre el riesgo de abrumarte”.

“Esta es una gran prueba. Quizás la más grande, la más difícil, la más impredecible. La único que nunca quisiste vivir y nunca quisiste que viva a nadie”, continúa su post. Cuenta también como un mes antes renunció a la mencionada dosis señalando que no se considera “un buen político, no me corresponde a mí juzgar, pero conozco bien dos palabras ‘deber’ y ‘honestidad’”.

Acaba su testimonio personal con un reconocimiento “para los muchos alcaldes serios y honestos, a menudo dejados solos en esta terrible pandemia, algunos de ellos incluso murieron de COVID en el cumplimiento de su deber. ¡Pido respeto! Pido sobre todo personas que se comprometan con los demás haciendo política de forma seria fuera de cualquier herencia ideológica. Recomiendo respetar las reglas a la espera de ser vacunado para quedar libres”.

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