Así debes usar (y limpiar) la lavadora para que no afecte a tu piel

Mónica De Haro
·6 min de lectura

Algunos casos de alergias o dermatitis de contacto están relacionados con la ropa. Todo influye, desde el detergente que usas hasta el mantenimiento de la lavadora. Con estos consejos quedará más limpia y con menos residuos, evitando reacciones en la piel

(Foto: iStock)
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En el día a día no solemos tener tiempo para hacer un buen mantenimiento de la lavadora, pero con la llegada del confinamiento ha llegado el momento perfecto para dedicarle tiempo. Es más importante de lo que pensamos porque la ropa está en estrecho contacto con la piel, y según el estado de tu lavadora y las sustancias utilizadas en su lavado, esta puede resultar agredida.

Irritaciones, alergias o dermatitis pueden aparecer después de lavar la ropa si haces un mal uso de este electrodoméstico. Por ejemplo, ¿sabías que los lavados más habituales -en agua fría y con ciclos más cortos- hacen que queden residuos en los tejidos y luego estos pueden entrar en contacto con tu piel? ¿O que los dispensadores para el jabón y el suavizante suelen acumular muchos residuos, tienden a quedarse húmedos creando moho más rápidamente y esas partículas se mezclan con tu ropa?

Los síntomas (calor, enrojecimiento, picor y erupciones) pueden surgir del contacto directo de la piel con los detergentes para ropa o de los residuos de jabón que quedan en la ropa o en la ropa de cama. Las reacciones adversas también surgen del contacto con perfumes, abrasivos, compuestos blanqueadores y otros componentes de detergentes.

Las personas más sensibles pueden incluso experimentar reacciones alérgicas en los ojos o la cara por el contacto de los residuos de jabón con las fundas de cojines o almohadas.

La lavadora acumula suciedad con los lavados y puede llegar a afectar a tu propia ropa, dejándola con mal olor o con manchas. (Foto: iStock)
La lavadora acumula suciedad con los lavados y puede llegar a 'trasladar' sustancias nocivas a tu propia ropa, impregnándola además con mal olor o con manchas. (Foto: iStock)

Algunos ejemplos de compuestos a evitar son:

  • Los fosfatos, que favorecen el crecimiento de algas en el agua –eutrofización– y la muerte de peces y plantas.

  • Los carbonatos y sulfatos tienen efecto en la salinización del agua.

  • Los blanqueadores a base de lejía también son nocivos. Es mejor usar los basados en el oxígeno.

  • Y los perfumes sintéticos derivados del petróleo son potencialmente perjudiciales para la salud.

Otros ingredientes potencialmente alergénicos incluyen amoníaco, destilados de petróleo, polímeros y surfactantes sintéticos. Algunas personas también pueden experimentar síntomas de alergia ardiente o punzante.

Usando más producto no conseguirás que tu ropa quede mejor, al contrario, pueden quedar restos entre las fibras que generan reacciones o alergias.
Usando más producto no conseguirás que tu ropa quede mejor, al contrario, pueden quedar restos entre las fibras que generan reacciones o alergias. (Foto: Getty)

No te pases con la dosis

Para evitarlo, trata de lavar tu ropa de una manera saludable. Por ejemplo, reduciendo la dosis de detergente. Si vas a lavar prendas poco usadas que no presentan suciedad o manchas, pon en el cajetín la mitad de detergente y la mitad bicarbonato.

El jabón potásico es otra alternativa, un quitamanchas eficaz contra las manchas, especialmente contra las de grasa y aceite, que además elimina las rozaduras y manchas más difíciles de forma eficaz a la vez que cuida las prendas.

También puedes recurrir a detergentes con etiquetado ecológico, con denominación Eco o Bio, que cumplen criterios más restrictivos en su composición, y no contienen sustancias tóxicas. Los que se presentan bajo la etiqueta de “la flor europea”, indica que se usan sustancias biodegradables y bajos en fosfatos.

En cuanto al suavizante, si puedes evita usarlo ya que tiene compuestos que pueden afectar a la salud de niños, personas con problemas respiratorios y afectados de sensibilidad química múltiple.

Repasa siempre las composiciones de los productos que utilices para la ropa y no cargues demasiado el tambor. (Foto: Getty)
Repasa siempre las composiciones de los productos que utilices para la ropa y no cargues demasiado el tambor. (Foto: Getty)

Otra mala costumbre es cargar excesivamente el tambor, esto hace que la ropa quede muy apretada y no tenga suficiente espacio para girar durante el lavado y aclarado. Si lo cargas menos, quedará más limpia y con menos residuos.

Además, es importante realizar periódicamente un mantenimiento mediante un lavado con agua caliente y vinagre, para prevenir los problemas derivados de la cal. Estos son las tres acciones que recomiendan los expertos de Beko para limpiar la lavadora por zonas, así evitarás averías y alargarás su ciclo de vida útil al tiempo que cuidas tus prendas.

Limpia el depósito de detergente

Debes hacerlo cada 4 o 5 ciclos de lavado con el fin de evitar la acumulación de restos de detergente o polvo.

  1. Utiliza guantes para proteger tus manos de productos que puedan ser abrasivos para tu piel.

  2. Extrae el cajetín, lávalo con abundante agua tibia y jabón. Puedes hacerlo con la ayuda de un cepillo para terminar de limpiar las zonas más difíciles de alcanzar, como el accesorio del suavizante.

  3. Sécalo todo bien e introdúcelo de nuevo, asegurándote de que quede bien puesto.

  4. Es posible que hayan quedado restos de jabón en el panel frontal de tu lavadora, así que aprovecha para limpiarlo con un paño húmedo, sin ningún tipo de detergente.

Presta atención a la goma

La goma de la escotilla de la puerta es una zona especialmente sensible porque se acumula agua y no suele secarse manualmente al terminar la colada, lo que a largo plazo genera moho y zonas ennegrecidas. Si es así, limpia esas zonas con lejía y sécalas bien. La mejor recomendación para evitar que esto vuelva a ocurrir es secar bien la goma después de cada ciclo de lavado.

Y revisa el filtro

El filtro evita que objetos sólidos como botones, monedas o pelusas de los tejidos atasquen la lavadora durante la evacuación del agua de lavado. Es recomendable limpiar el filtro cada 3 meses, y hacerlo con la lavadora desenchufada y sin que se haya usado en el mismo día de la limpieza. Puedes seguir los siguientes pasos:

  • Pon un pequeño cubo debajo de la cubierta del filtro, que encontrarás en la parte inferior delantera de la lavadora (tiene forma circular).

  • Abre la cubierta, saca la manguera de drenaje, sitúala encima del cubo, y espera a que caiga toda el agua residual.

  • Una vez finalizado el proceso, cuando no caiga más agua, gira el filtro y extráelo tirando del mismo.

  • Limpia los residuos del filtro y vuelve a colocarlo.

Además de estas 3 acciones, debes tener en cuenta que hay partes de la lavadora que no vemos y que también requieren de un mantenimiento. Muchas lavadoras actuales ya ofrecen funciones auxiliares de limpieza. Puedes conseguir mejores resultados si además le añades un producto de limpieza apto para tu lavadora. Lo más recomendable es aplicarlo cada 2 meses, así te aseguras que por dentro no queden restos de jabón ni de pelusas.

¿Cada cuanto limpias tu lavadora? ¿Qué medidas tomas para cuidar la salud de tu piel?

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