Alejandro Jato: “La pasión por actuar me viene de mi madre”

Por Pilar M. Manzanares
Photo credit: Pipo Fernández

From Diez Minutos

Desde hace siete meses, Alejandro Jato patrulla todas las tardes por uno de los barrios más famosos de La1, Distrito Sur. Su llegada a Servir y proteger con el papel del agente Toni Ríos, es su primera experiencia en una serie diaria y, aunque le costó adaptarse a los ritmos de rodaje, se muestra encantado con su personaje, del que destaca la evolución que ha tenido: “Es más maduro que antes”.

¿Te ha costado mucho meterte en la piel de un policía?

Me sentí muy cómodo desde el principio. Antes de comenzar las grabaciones nos dieron un curso y visitamos la sede de la Policía Nacional. Salvo cosas más técnicas, siempre me he sentido bien con el uniforme de Toni puesto. No es la primera vez que hacías un casting para Servir y Proteger Así es, hice varias pruebas. Una fue para el papel de Álvaro, pero era un poco joven. También me presenté para el de Ricky Soler [ Pepe Viyuela].

¿Qué es lo que más te atrajo de esta serie?

Creo que es interesante que una ficción diaria se atreva a abordartemas de actualidad. Tiene una responsabilidad que me parece muy importante. Por ejemplo, incorporando personajes transexuales como el de la inspectora Ángela Betanzos [Lara Martorell].

Photo credit: Pipo Fernández

Tu relación con Paty trae loco al público ¿Qué tal es trabajar con Sandra Martín?

Un regalo absoluto. La quiero muchísimo y es una pedazo de actriz. Creamos una energía muy guay en cámara.

¿Te consideras tan enamoradizo como tu personaje?

Sí, lo soy. Aunque no me entrego tan pronto como leha pasado a él con Paty o con Olga, creo que esa parte la tenemos en común. Toni suele embobarse más rápido que yo.

¿En qué más os parecéis?

Soy tan descarado como él. Es decir, según que situaciones ambos tiramos un poco de morro. Aunque considero que Toni es mucho menos prudente que yo. Además, suelo ser más reservado que él, no llego a ser tan echado p’alante con la gente cuando los conozco de primeras.

Tu vocación viene de familia.

Mi madre quiso ser actriz, pero no pudo, e íbamos mucho al teatro cuando era pequeño. Mi pasión por interpretar viene de ella. Entonces, en mi adolescencia me apunté a una escuela en Vigo, donde nací y así empezó todo. En abril estrené la obra Ilusiones y fue una experiencia realmente increíble.

¿De no haber sido actor a qué te habrías dedicado?

La arquitectura siempre me atrajo bastante. Se me daba bien, pero he sido un poco desordenado y no me veía en la rigidez de esa profesión. También me interesaba la psicología.

¿Has escuchado muchos ‘noes’ en estos años de carrera?

Claro. Ttuve momentos de desánimo con cosas que parecían que iban a salir y luego se caían. Pero los actores somos adictos a nuestra profesión y si me decían que no, me aferraba a lo que tenía, aunque no me diera dinero.

Entre tus aficiones está la música.

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Adoro tocar la guitarra y cantar, tenía una banda con unos amigos. También escribo alguna cancioncilla escrita, pero me da vergüenza. Me gustaría compaginar la actuación y la música, en algún momento.

¿Qué más haces en tu tiempo libre?

Voy al teatro y me encanta quedar con mis amigos. Soy una persona que disfruta mucho de la soledad, pero por lo menos verlos una vez a la semana.

También eres muy deportista.

Sí, practico equitación. Siempre he tenido algún caballo y cuando voy a mi tierra a visitar a mi familia, paseo por el monte.

¿Tienes nuevos proyectos?

El 10 de octubre de este año estreno en el Teatro Kamikaze, de Madrid la obra Ricardo III, de Shakespeare, dirigida por Miguel del Arco, estaremos unas seis semanas en cartel y luego nos iremos de gira.

¿Algún sueño por cumplir?

Pues, me encantaría seguir en Madrid rodeado de la gente que quiero y trabajando en cosas que me inspiren. Además, pretendo crear una compañía propia de teatro con mis amigos.