Alberto Chicote ayuda a cumplir sus sueños a un grupo de 'Auténticos'

Por Maribel Escalona
Photo credit: Roberto Garver

From Diez Minutos

Es uno de los chefs más prestigiosos de España. Con varios programas en la televisión (Pesadilla en la cocina y Te lo vas a comer), tres restaurantes de lujo en Madrid y todo un negocio en torno a su persona, incluyendo varios libros, este cocinero madrileño puede presumir de haberse granjeado un nombre en el competitivo sector de la hostelería. Pero ahora descubriremos su faceta humana en el nuevo programa que estrena el 15 de enero en La Sexta.

'Auténticos' es un programa con vocación social. ¿Por eso has aceptado presentarlo?
Empezamos la grabación en septiembre del año pasado y ha sido una experiencia muy gratificante y a la vez muy sorprendente. Compartir un viaje de esfuerzo, de superación, de trabajo y de consecución de un sueño me sigue pareciendo apasionante. Las personas que no tenemos contacto con personas con discapacidad no tenemos ni idea de lo que sienten, de cómo viven. Me ha sorprendido su capacidad vital, su generosidad y cómo su sueño tenía más que ver con los demás que con ellos mismos.

¿Vivimos en una sociedad donde todo son límites para la discapacidad?
Auténticos no trata de ser un programa inclusivo. Es, sobre todo, un programa que va de superación, de esfuerzo, de trabajo y de determinación más que de discapacidad. Aunque todas las personas que participan en el programa tienen una discapacidad. Yo, simplemente, aspiro a darles el empujón necesario para derribar las barreras sociales que aún tiene la sociedad con la discapacidad, pero los protagonistas demostrarán que no hay límites.

¿Una persona con Síndrome de Down, Asperger o Parálisis Cerebral es una luchadora por encima de todo?
Los protagonistas del programa son auténticos luchadores a la hora de conseguir sus objetivos, han demostrado una valentía y una capacidad de esfuerzo, de trabajo, de superación y de desarrollo increíbles. Tanto que al equipo del programa nos ha dejado con la boca abierta, pero creo que no se puede generalizar.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido a la hora de hacer el programa?
Descubrir algunas barreras sociales que no sabía que existían y que son indignantes. Por ejemplo, Dara, que es una chica con una discapacidad física e intelectual, que vive en Leganés y tiene que ir en silla de ruedas me dijo: "Alberto, cuando yo quiero ir en tren, puedo ir a la estación de Leganés, puedo acceder al andén, pero luego no puedo montar en el tren. La estación está adaptada, pero el tren no". ¿No te parece un absurdo?

Alejandro es un chico malagueño con Síndrome de Down que trabaja en un restaurante con la mayoría de su plantilla con diversidad funcional que este año aspira a recibir una estrella Michelin. Pero él quiere irse de cocinero a Málaga porque quiere casarse con su novia. ¿Te la ha presentado?
Claro. Se llama Cristina. En el caso de Alejandro, que quiere ser cocinero, le puedo enseñar a hacer cosas y prepararle frente a una prueba, para que coja más nivel a la hora de trabajar..., pero en el caso de Andrea, por ejemplo, que quiere sacarse el cinturón negro de kárate es más difícil que le ayude de una forma personal. Tengo que buscar a otra gente que le eche una mano.

Roberto es un chico de Guadalajara que también tiene Síndrome de Down y cuyo sueño es ser entrenador de porteros de futbol. ¿A quién has recurrido para ayudarle?
Precisamente a un entrenador de porteros que esté dispuesto a enseñarle lo que sabe y a prepararle para que pueda cumplir un sueño de una manera u otra. Pero, ¿te has fijado que su sueño es ser útil, generoso y entrenar a un grupo de chavales para enseñarles lo que él ya sabe? No se le ocurre pedir, por ejemplo, entrenar con Iker Casillas. La gran diferencia de este programa con otros es que nosotros no somos conseguidores de cosas sino que el protagonista tiene que esforzarse para conseguir lo que quiere.

Eli es una madrileña con una discapacidad del 63% a causa del síndrome de Turner a la que le encantan los animales y le encantaría trabajar en el zoo.
Ahora ayuda una tarde a la semana al veterinario de su barrio y, algunos días va a cuidar los caballos de la cuadra donde hace equinoterapia. Yo he intentado que ella pueda cumplir su sueño, aunque sea solamente llevar el cubo de la comida de un sitio a otro.

Montse, barcelonesa de 43 años, tiene discapacidad intelectual. Su gran pasión es el teatro pero cuenta con un gran obstáculo para poder dedicarse a su sueño, el inglés. ¿Conseguirá aprenderlo?
A una parte del público le parece un sueño fácil de cumplir, pero no podemos olvidar que las personas con determinada discapacidad tienen una dificultad añadida para aprender un idioma. Montse tiene muchos problemas para memorizar, pero sabe que rompe esa barrera o será difícil que entre en la Escuela de Artes Escénicas. Así que no tendrá más remedio que ponerse a trabajar...

Óscar es un joven con discapacidad intelectual que en su infancia ha sufrido bullying lo que le ha provocado sobrepeso. Su mayor ilusión es rodar la serie que escribió llamada La Claridad, basada en su propia experiencia traumática en los centros de menores por donde pasó.
Conocer a Óscar fue muy impactante, primero porque es muy grande –yo a su lado parezco un muñequito-, pero al tiempo despierta una ternura, un cariño... es muy especial. Y yo le voy a echar una mano, dos y las que haga falta para ayudarle.

¿Has tratado a los familiares de los protagonistas de 'Auténticos'?
Evidentemente. El programa se ha hecho con los acompañantes y familiares de las personas con las que hemos trabajado.

¿Qué es lo que más te ha emocionado?
La constancia y la dedicación, tanto en personas con discapacidad como que no la tengan. Si alguien consigue lo que sueña por su propio esfuerzo, es maravilloso. Es lo que he mamado desde pequeñito y lo valoro mucho.

¿Qué le pides al 2020?
Mientras siga como el 2019... Virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Tengo la grandísima fortuna de compartir mi vida con las personas a las que quiero, todos ellos me acompañan desde hace un montón de tiempo. A Dios gracias, mi padre me acompaña, mi hermano también, mi mujer me acompaña, mis amigos siguen siendo los de siempre, encima tengo trabajo y salud...¡Qué más puedo pedir!