Alba Carrillo debería predicar con el ejemplo antes de montar ese tipo de rabietas

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Por Mike Medianoche.- Estaba llamada a ser el gran personaje del universo de Telecinco en este curso televisivo. Alba Carrillo ha conseguido lo que muchos profesionales de la comunicación querrían para sí, con trabajo en Ya es mediodía, Sálvame, SábadoDeluxe y Secret Story: La casa de los secretos. Sin embargo, la modelo podría tirar su futuro televisivo por la borda tras una última rabieta, que deja en relieve su constante contradicción con el universo de Mediaset.

En la mañana de este martes sorprendía en un comunicado en sus redes sociales en el que criticaba la industria de la que forma parte, y lejos de la cual no tendría ningún interés televisivo ni rosa. “Durante las últimas semanas, desde varios programas de televisión han insinuado de una forma ridícula, grotesca y de mal gusto una serie de calumnias y difamaciones sobre mi persona para inventar contenidos con el objetivo de aumentar la audiencia en sus espacios”, se queja la modelo.

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Sin embargo, leyendo su comunicado da la sensación que Alba parece no entender en qué clase de programas trabaja, pues de forma cíclica todos los colaboradores de Sálvame y derivados se convierten en protagonistas de todo tipo de informaciones. En este caso, la reacción de Alba parece estar relacionada con la supuesta infidelidad que habría tenido hacia su pareja Santi Burgoa según lo que salió en el polígrafo de su madre el pasado sábado en el Deluxe. Una información que luego se comentó el lunes en Socialité, pues María Patiño dijo haber visto la foto de esa persona, alguien que sería “muy famoso” en Mediaset.

Para Alba esto es “atentar contra mi honor, dignidad y reputación” y advierte que ha tomado “las acciones legales correspondientes para frenar lo que considero algo de extrema gravedad”. Y asegura que irá a por todas.

No menciona a Telecinco, pero critica a los trabajadores de los medios de comunicación “que se vanaglorian a través del morbo, del daño, del destrozo basado en la falsedad, en la calumnia y en la mentira para herir y dañar a las personas con la única meta de poder arañar unos dígitos más de audiencia en sus espacios”. Teniendo en cuenta de que en Antena 3 o Televisión Española Alba no interesa en absoluto, resulta evidente llegar a la conclusión de que está atacando a su propia casa, y a esos formatos que “están exprimiendo hasta la asfixia de sus personajes y protagonistas”.

Esta reacción sorprende un poco pues últimamente Alba Carrillo parecía haber encontrado su lugar en Telecinco. Entendía qué clase de espectáculo se esperaba de ella, rodaba por el suelo haciendo la croqueta si hacía falta, se daba un pico con Miguel Frigenti después de haberse llamado de todo con él. Pero tan pronto está de buenas como se le cambia el chip y se vuelve arisca y cabreada y se va de cualquier programa.

La última espantada fue en Sábado Deluxe. Su madre Lucía Pariente se sometería a un polígrafo en el que se destapó, por ejemplo, que Alba habría sido infiel a su exnovio Santi Burgoa y que por eso terminó la relación. Entonces Alba se cabreó tanto que decidió no salir al plató y Jorge Javier advirtió que está cruzando derroteros muy peligrosos y traspasando líneas rojas.

Teniendo en cuenta que pocas semanas atrás abandonó la gala del martes de Secret Story, la directora del programa Patricia González anunció que Alba dejaría de participar en Sábado Deluxe y también en las tertulias de Secret Story. No se utilizó la palabra castigo, ni falta que hizo. Y ahí le dio donde más le dolería, en el trabajo y el dinero; de hecho, Rafa Mora aseguró que el mayor enfado de Alba es que su madre cobrase por un polígrafo y ella no se llevase una tajada, ya que muchas preguntas irían sobre su vida. “Estará convencida de que ella tendría que haber cobrado más”, explicó Jorge Javier Vázquez, muy crítico con la colaboradora.

Con mucha urgencia Alba Carrillo tiene que poner los pies en el suelo y asimilar en qué mundo televisivo se mueve. Qué se espera de ella, cómo tiene que actuar para remar a favor de obra, y en qué momentos es mejor que se muerda la lengua y cuente hasta diez antes de dejarse llevar por los demonios. Porque puede que un día Mediaset se harte de sus desplantes, de sus comunicados en las redes sociales y la aparte para siempre del chiringuito del mundo del corazón. Torres más altas han caído en ese sentido, como Sofía Suescun, desaparecida de Telecinco y alrededores desde hace meses por un presunto veto.

Del mismo modo, se podría pensar que la expareja de Feliciano López necesita hacer un ejercicio de autocrítica. Está muy bien quejarse de los medios que atentan contra el honor y la dignidad, pero ella misma es un azote de otras muchas personas. No puede lamentar el daño que le hacen y luego ella misma utilizar la televisión para decir cosas como que Adara se tirará a alguien para ganar Secret Story, ha llamado ‘mierdaseca’ a Miguel Frigenti o incluso ha dudado del funcionamiento del mencionado Secret Story y ha acusado a la organización de tongo.

Para ser tomada en serio en sus reclamaciones, Alba debería predicar con el ejemplo. Convertirse a partir de ahora en un ser de luz que no hace acusaciones sin pruebas, que no deja que la lengua le pierda cuando las cosas no le salgan bien. Pero puede que entonces no interese como colaboradora y personaje de Mediaset. Ni de otras cadenas tampoco, probablemente.

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