Aina Vidal, emocionada tras la ovación por acudir a votar en la investidura pese a su enfermedad

En medio de una jornada de debate bronca y tensa en el que han volado los dardos dialécticos entre bancadas, especialmente los lanzados por parte de la derecha hacia la coalición formada por PSOE y Unidas Podemos, ha habido espacio para el sin duda será uno de los momentos más emotivos vividos en el Congreso en los últimos tiempos. Su protagonista ha sido la parlamentaria de la vertiente catalana de Podemos, Aina Vidal, que, pese a estar en pleno tratamiento de un cáncer agresivo y doloroso, no quiso perderse la votación de este martes para emitir su voto a favor de Pedro Sánchez. Un esfuerzo que ha sido reconocido por sus compañeros con una cerrada ovación.

Los apoyos a la investidura del líder socialista están tan justos, tan contados al dedillo, que el hecho de que en la votación del pasado domingo faltase uno de ellos arrojando un resultado de 166 ‘síes’ y 165 ‘noes’ hizo que muchos posasen su mirada en Vidal, diputada de la confluencia catalana de Unidas Podemos. No había acudido a las primeras jornadas del debate y eso hizo saltar las alarmas y despertar cierto interés por las razones de su ausencia en un momento tan señalado en el que cualquier ausencia puede resultar clave.

La incógnita del porqué de su no asistencia tardó poco en desvelarse y fue ella misma quien, a través de su página en Facebook, explicó los motivos. A sus 34 años, y según sus propias palabras, sufre un cáncer “raro, extendido y agresivo”. La enfermedad le provoca dolores y le ha tenido apartada de la primera línea de la política en las últimas semanas. Su diagnóstico era, ha contado, conocido por compañeros y periodistas que han sabido mantenerlo en la más estricta intimidad. Algo que ha agradecido públicamente.

Aina Vidal no pudo evitar emocionarse ante el apoyo recibido en el Congreso por sus compañeros de Podemos, que con una ovación le agradecieron su presencia pese a su enfermedad. (Foto: Eduardo Parra/Europa Press via Getty Images)

Sin embargo, la importancia del momento político que se está viviendo en los últimos días le llevó este fin de semana a revelar sus razones para no estar en el Congreso al tiempo que anunciaba que el martes no se lo perdería por nada del mundo.

Una promesa que ha cumplido. Este martes acudió a la cámara, ocupó su escaño y se convirtió en protagonista involuntaria del momento más emotivo de la jornada gracias al detalle que tuvo con ella Pablo Iglesias, quien dedicó el arranque de su discurso para agradecerle que estuviese allí. Unas palabras que fueron acogidas tanto por los parlamentarios de Podemos como por los socialistas entre aplausos y en pie. Se levantaron -también diputados de otros grupos lo hicieron- para ovacionar no a Iglesias, sino a la propia Vidal, hacia la que se giraron todos.

Ella, emocionada, les devolvió el gesto poniéndose también en pie y aplaudiendo para acabar fundiéndose en un abrazo con su vecina de escaño. Su voto, a favor de la investidura de Sánchez, sumará el 167 que no se pudo contabilizar el domingo.


Una vez finalizada la votación y el recuento, confirmado el resultado de 167 votos a favor de Sánchez y 165 en contra con 18 abstenciones, Vidal volvió a emocionarse al recibir un enorme ramo de flores de manos de Iglesias y una nueva ovación mientras sus compañeros gritaban al unísono ‘sí se puede’, su mantra y lema desde hace años.

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