Cómo afecta tu nueva dieta a tu motivación diaria para todo el año

un hombre juega con dos tomates en el supermercado
Así afecta tu dieta en tu motivaciónFG Trade - Getty Images

Para algunos, comer es una motivación en el día. Ya sea porque un buen desayuno consigue que salgan de la cama, porque se han fijado como un recompensa una buena cena si superan un sacrificado desafío o porque el entrenamiento del día en el gimnasio acabará con un 'cheat meal' y eso ayuda aumentar la intensidad. No obstante, existe otro tipo de conexión a la inversa: comiendo ciertos los alimentos que pueden reforzar la motivación ante el esfuerzo.

La cuestión ha sido planteada por la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza). Sus científicos partían de la base de que el cerebro es el punto de partida de la motivación y que una actitud proactiva supone en numerosas ocasiones la diferencia entre el éxito y el cerebro. Así que un grupo de investigadores de Ciencias de la Vida se propusieron descubrir una manera de activar este proceso cerebral y si los alimentos podrían afectar de manera significativa en alguna fase.

La respuesta a sus interrogantes fue positiva después de experimentar con roedores y con adultos varones. No obstante, antes tuvieron que llegar a la conclusión por un complicado laberinto científico. Primero, se fijaron en si el cerebro está sometido por sí mismo a un constante estrés oxidativo, es decir, si es capaz de eliminar los 'tóxicos' que se producen cuando las células gastan energía. ¿Por qué es importante este asunto? Porque si el cerebro está muy exigido por este estrés oxidativo el núcleo accumbens se verá afectado. Y esto resulta la clave porque en esta parte del cerebro se alojan las funciones de placer, recompensa, adición o agresividad. Es decir, es la clave de la motivación.

¿Se puede cambiar la motivación con comida?

A partir de esta base científica, los investigadores trataron de comprobar si podían modificar el comportamiento por una vía nutricional.

En primer lugar, los expertos comprobaron de manera no invasiva en humanos y ratones los niveles de glutationa, la proteína que supone el mayor antioxidante del cerebro, en el núcleo accumbens mientras desarrollaban unas tareas que necesitaban cierta motivación para cumplir el esfuerzo.

Los resultados fueron prometedores pero quisieron experimentar si realmente se podía modificar la conducta. En este caso emplearon microinyecciones en algunos roedores para bloquear la proteína. En otros, se potenció. Los test con pruebas de esfuerzo incentivados con recompensas demostraron que los resultados en los primeros fueron más pobres y que demostraron una menor motivación. En cambio, los segundos mejoraron entre un 15 y un 20 % sus resultados, según los datos publicados en la revista científica eLife.

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¿Qué alimentos estimulan la motivación?

Con esta base, los científicos del centro suizo consideran que se puede modificar el comportamiento humano y "facilitar un esfuerzo persistente" con la alimentación. En resumen, se trataría de mejorar los niveles de la proteína antioxidante gracias los alimentos adecuados para que el cerebro se libere de su estrés y se desencadene la motivación.

¿Qué alimentos podrían cumplir esta tarea? Según los investigadores, hay un aminoácido no esencial que podría cumplir la función equivalente a las inyecciones que emplearon en su experimento: la cisteína. Afortunadamente, está disponible en numerosos alimentos saludables. "Se encuentra comidas altas en proteínas como la carne, pollo, pescado o el marisco. Otras fuentes con niveles más bajos son los huevos, alimentos integrales como los cereales y el pan y algunas verduras como el brócoli, las cebollas y las legumbres", detallan en su informe sobre cómo la dieta puede afectar a la motivación.

Aunque los científicos consideran que se debe profundizar en este campo, reconocen que este conocimiento podría tener una aplicación más allá de las motivaciones para completar tareas. Según su informe, existe la posibilidad de tratar trastornos y enfermedades tan diferentes como la esquizofrenia, la fatiga, la depresión y diferentes déficits motivacionales. A todos ellos podría ayudar una dieta más adecuada y enfocada a mejorar la salud del cerebro y, con ello, mejorar cuestiones psicológicas como el comportamiento.