Así afecta el odio de las redes a las famosas

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Photo credit: Gtres / Instagram
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Los community managers de las revistas de moda han de tener mucho cuidado a la hora de seleccionar las imágenes que escogen de las celebridades sobre las que el medio ha escrito, pues el odio que se gesta en las redes es tan brutal que en ocasiones, obliga a los profesionales que gestionan el universo 3.0 de las revistas a retirar las fotografías para evitar que los comentarios vayan a más. Sin embargo, cuando no hay una tercera persona encargada de filtrar y gestionar la maldad, esta llega directamente a la persona aludida. Precisamente en una de las últimas publicaciones en las redes sociales de Elle, nos hemos topado con un aluvión de odio tan arrolladora que una usuaria se ha apresurado a señalar. “Me da auténtica vergüenza leer los comentarios de esta publicación. La facilidad de las personas para insultar, juzgar y faltar al respeto y sin cortarse un pelo solo porque “es un personaje público y está expuesto” . Estoy hasta el moño de la libertad de expresión que ciertas personas NO SABEN utilizar. En realidad, creo que vienen aquí a despojarse de sus vidas miserables y amargadas, intoxicando las redes con impertinencias. Respeto y empatía”, pide una usuaria.

¿Por qué volcamos nuestro odio de una manera tan voraz en el universo digital? Liliana Arroyo Moliner, Doctora en Sociología y Especialista en Innovación Social Digital, responde a nuestra duda. “La circulación del odio en las redes se debe en primer lugar a que cuando nos relacionamos a través de pantallas, deshumanizamos las relaciones. La virtualidad nos distancia y nos dificulta la posibilidad de generar empatía, algo que sí se genera cuando tenemos a la otra persona delante. Está estudiado que lo que más empatía genera es la presencialidad, por lo que queda claro que hay diferentes grados de capacidad empática en función de lo que está interviniendo. El segundo motivo es que en las redes existe la posibilidad de participar bajo un seudónimo, algo que puede alentar algunas conductas irresponsables. Podemos escudarnos en una identidad construida no real y en la sensación de que este odio está impune, porque nadie va a venir a buscarnos. Como mucho, alguien puede denunciar nuestro comentario y este se va a eliminar. En tercer lugar, ante el caso de influencers y celebrities, la crueldad de los comentarios suele ser mayor, porque sentimos que estos personajes públicos están al alcance y por ello, no nos paramos a pensar en la humanidad y en la fragilidad de la otra persona”, asegura.

Camino Rojo, Directora de Políticas Públicas y Filantropía de Twitter España, asegura que la única vía para terminar con el abuso y el acoso, dentro y fuera de Internet, es la educación y el respeto por los demás. Muchas veces, en su libre ejercicio de la libertad de expresión, los ciudadanos olvidan la normas de educación más básicas. Y si bien en Twitter tenemos reglas muy claras sobre el contenido que incita al odio, -que no tiene cabida en nuestra plataforma-, a veces nos encontramos con comentarios que quizá no violen normas o sean ilegales, pero que no toleramos. Es decir, existe cierto tipo de contenido que es permisible, pero desde luego no es deseable”, explica.

Las consecuencias del odio

Tras hablar con dos expertas, hablamos con Jedet, una de las celebridades que en más de una ocasión no ha dudado en alzar la voz para alertar al mundo de las consecuencias que el odio puede tener sobre quienes lo reciben. “Si estoy en un momento en el que me siento fuerte y segura conmigo misma, no me afecta, porque ni siquiera los leo, y no estoy pendiente ni de lo bueno ni lo malo en las redes. Sin embargo, en épocas en las que he estado más sensible o insegura con mi cuerpo, con un trabajo llevado a cabo o con una opinión que he vocalizado, los comentarios de odio me han afectado y traumatizado. Ahora estoy en una época de salud mental muy buena y no los leo, pero en épocas peores, he salido a la calle pensando que todo el mundo me odiaba…”, confiesa la actriz y cantante.

Photo credit: Peter Dazeley - Getty Images
Photo credit: Peter Dazeley - Getty Images

Liliana Arroyo Moliner recuerda también lo importante que es que seamos conscientes de que el odio que vertimos en las redes afecta a los implicados, que no son avatares. “Cualquier comentario negativo les puede afectar tanto como al resto. Lo cierto es que cuesta generalizar, porque muchas veces, si hablamos de influencers que están empezando y que se gestionan las redes ellos mismos, ven directamente los comentarios sin un filtro de por medio. Cuando hablamos de celebridades o influencers cuyas redes son gestionadas por agencias y agentes, probablemente no les llegan esos comentarios. Las celebridades siempre han sido blanco de amenazas, de comentarios y de acoso a veces no desde el odio, sino desde la filia y el fanatismo, explica.

Nos planteamos lo triste que resulta que no puedan leer los comentarios, porque junto al odio convive también el amor, el respeto y la admiración, pero en aras de la salud mental, muchas personalidades evitan hacerlo. Es el caso de Jedet. Llegué a un punto en el que mi psicólogo me recomendó que no me metiera a leer nada. Me dijo que si hay algo positivo que merece la pena que conozca, lo mejor es que me lo cuente mi equipo de management. Fue un ejercicio de mi psicólogo. Estoy en un punto en mi vida en el que soy la mujer que soñaba ser la mujer tanto en el plano físico, como al hablar de mi carrera y de mi vida, pero ahora no me siento bien del todo nunca, porque siempre pienso que podría ser más guapo o exitosa. En mi caso es porque siempre están ahí los haters, que hacen que me sienta siempre mal conmigo misma. La experiencia hace que ahora proteja más ciertas parcelas de mi vida, como por ejemplo hago con mi relación, de la que ni explico ni muestro nada, porque es como afilar unos cuchillos que luego me pueden clavar. A veces voy con miedo de dar mi opinión por pavor a la cultura de la cancelación, señala.

Para que nos hagamos una idea de cómo afectan los comentarios a quienes los reciben, antes de terminar nuestra conversación, le pedimos a Jedet que nos cuente qué episodios de odio han sido los más dolorosos para ella. “He tenido varios. Por ejemplo, cuando mi novio hizo comentarios negacionistas y la gente en las redes fue en mi contra, cuando en realidad yo estaba dormida. También me han atacado mucho con la polémica con Dani Mateo, con mi actuación en los Premios Goya, cuando dijeron que me habían echado de un desfile, cuando al romper con mi novio se hizo OnlyFans y me pasaban videos con otras… Conmigo han sido muy malos. Pero sin duda, el peor momento fue cuando tras haberme hecho la feminización facial y el aumento de pecho, hice una alfombra roja en la que mis pechos todavía estaban hinchados y estaban mal colocados por el corsé. Tuve que leer que era un monstruo… En ese momento de mi vida me sentía muy insegura, por lo que leer eso sobre mí misma fue horrible”, confiesa.

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