Adnan de la novela turca 'Amor prohibido': "El amor no tiene nada que ver con la edad"

Por Vilma Degorgue Alegre

From Diez Minutos

Ganador de varios premios, Selçuk Yontem, de 66 años, tuvo claro desde niño que su camino era la actuación y que no existía otra profesión para él. En España lo hemos conocido por su papel en Amor prohibido, donde se enamora de Bither, mucho más joven que él. Ahora prepara el estreno de la obra de teatro Amadeus y su próximo proyecto es una película.

¿Qué opinas de Adnan?

Es una persona amable, de buen corazón y muy volcado en su familia. El foco de su vida está puesto en el amor y las buenas intenciones. Todos lo quieren, pero sufre por culpa de otros.

¿Cómo ves su relación con una persona que podría ser su hija?

El amor no tiene nada que ver con la edad; es una noción infinita y general. Creo que no debe haber obstáculos para los corazones, mentes y almas. Siempre que sean compatibles entre sí, es válido.

¿Te pareces a él?

Tengo rasgos similares. Estoy lleno de amor, me gusta compartir y tengo buena fe.

¿Te había tocado antes un personaje como este?

No. Lo más difícil de este papel es ignorar todas las cosas malas que existen alrededor y tratar de enfocarse en las buenas. Hay que ser siempre optimista, incluso si lo negativo es obvio.

Trabajaste con grandes actores como Beren Saat y Kivanç Tatlitug. ¿Les enseñaste algo?

Era la primera vez que coincidía con ellos y compartimos nuestras experiencias. Siempre es una ventaja llevar tiempo en la profesión, así que ellos hicieron lo posible por aprender de mí, pero yo también de ellos.

¿Cómo fue el ambiente?

El reparto es lo más importante en un set y el nuestro fue perfecto, con diferencias y similitudes entre unos y otros. Nos hicimos muy buenos amigos, nos reímos, cenamos juntos .. . Amamos ese trabajo.

¿Qué significó para ti y en tu carrera Amor prohibido?

Fue una elección y eso siempre implica renunciar a otra cosa. Pero han pasado once años y aún lo recuerdo como un trabajo inolvidable.

¿Qué te decían por la calle?

La gente quería mucho a Adnan. Un día, en Frankfurt, una señora vino y me dio un
papel donde ponía: "Tu esposa te engaña" (risas).

La novela se ha adaptado en Latinoamérica como Pasión prohibida. ¿Has podido verla?

No, pero tengo ganas. Es una buena idea adaptar proyectos que han tenido éxito. En Turquía también lo hacemos.

¿Recibes muchos mensajes del público español?

Sí, tengo bastantes seguidores y son tan amigables ...

¿Por qué crees que las series turcas están triunfando tanto?

Porque se ha invertido mucho y tenemos productores exitosos y actores cualificados. Además, Anatolia esconde historias antiguas y eso es un potencial valioso. Hemos mejorado mucho en los últimos treinta años.

¿Cuáles son tus retos?

Intento personalizar cada papel que interpreto. Es difícil, pero deja muy buen sabor de boca.

¿Te arrepientes de algo?

No. Todo pasa por un motivo.

¿Has pensado en retirarte?

Todo el tiempo que pueda me quedaré en el escenario. El teatro es lo que más me gusta: ahí siento que estoy vivo.