La actriz de 32 años que se hizo pasar por adolescente para conseguir trabajo en Hollywood

El nombre de Kimberlee Kramer no le sonará a nadie, pero la historia detrás de esta actriz y guionista es digna de conocer, ya que no solo parece el argumento de una serie o película, sino que además destapa un problema inherente a Hollywood que aun no se ha superado y que sigue minando los sueños y las esperanzas de muchos aspirantes a artista: el edadismo.

La frase “se te pasa el arroz” es cruel en sí misma, pero en el mundo del espectáculo resulta especialmente dolorosa, ya que marca una cuenta atrás injusta que valora la juventud por encima de todo. La actriz de la que hoy hablamos mintió sobre su edad para poder seguir trabajando en Hollywood, haciéndose pasar por adolescente cuando en realidad tenía 32 años. Hollywood la castigó, pero años después, su caso se ve de otra manera.

Riley Weston en la fiesta Icons of Rock en noviembre de 1999 en la Tommy Hilfiger Boutique en Beverly Hills, California. (Photo by Ron Galella, Ltd./Ron Galella Collection via Getty Images)
Riley Weston en la fiesta Icons of Rock en noviembre de 1999 en la Tommy Hilfiger Boutique en Beverly Hills, California. (Photo by Ron Galella, Ltd./Ron Galella Collection via Getty Images)

 

Kimberlee Kramer nació el 25 de agosto de 1966. Tras graduarse a finales de los 80, se empezó a labrar una carrera como actriz, participando en la película Sister Act 2: De vuelta al convento, varias TV-movies y series populares de los 80 y los 90 como Los problemas crecen, ¿Quién es el jefe? o Cosas de marcianos, donde tuvo pequeños roles episódicos. Al cumplir los 30, a Kramer le costaba cada vez más conseguir papeles, por lo que decidió empezar a mentir sobre su edad.

Y no, no se quitó dos o tres años, se creó una nueva identidad por completo. En mayo de 1997, se cambió legalmente de nombre, haciéndose llamar Riley Weston de ese momento en adelante, y cambió su fecha de nacimiento, asegurando haber nacido en 1979, es decir, 13 años después de su fecha real. Riley empezó a hacerse pasar por una adolescente de 18 años para seguir trabajando en Hollywood y, durante un tiempo, el engaño surtió efecto gracias a su apariencia juvenil y su baja estatura de un metro y medio.

Sin embargo, Weston no encontró el éxito en el mundo de la interpretación, sino como guionista. En 1998 empezó a escribir guiones y a venderse como escritora a diferentes estudios televisivos, afirmando que acababa de terminar el instituto. A continuación, firmó con la importante agencia de talentos UTA, a quien le contó que había llegado a Hollywood a los 16 y que, como no le gustaba el material para el que estaba haciendo castings, decidió empezar a escribir personajes para sí misma.

El estudio WB Network recibió uno de esos guiones -sobre unas hermanas adolescentes- y la contrató para incorporarse al equipo de guionistas de su serie juvenil de éxito, Felicity, donde además tuvo un pequeño papel como actriz en un capítulo, interpretando, cómo no, a una adolescente. Pronto, en el mundillo de la televisión, su nombre empezaba a estar en boca de todos.

Sin saber que en realidad era una mujer de más de 30 años, la industria empezó a tratarla como una joven prodigio e incluso fue incluida en la lista de las “100 personas más creativas del entretenimiento” de 1998 realizada por la revista Entertainment Weekly (algo que, si pensamos en su picaresca, sería cierto, aunque la publicación no la incluyera por eso). En su entrevista con EW, Weston se comparaba a sí misma con la protagonista de Felicity, una adolescente que se marchaba a Nueva York para estudiar en la universidad. “En muchos sentidos, yo soy Felicity”, dijo, “Así que espero representar a esta generación de forma realista”.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un post de Instagram no disponible por tus preferencias de privacidad

La WB probablemente creía que había dado con una gema imposible de encontrar: una adolescente real con talento precoz escribiendo sobre adolescentes. Todo iba viento en popa y los demás estudios empezaron a fijarse en ella. Con 19 años supuestamente recién cumplidos, Weston consiguió un contrato por más de medio millón de dólares para trabajar como guionista en Disney. Pero después de eso, el hechizo no tardó en romperse.

A medida que su perfil iba creciendo, la verdad sobre Weston se hacía más difícil de ocultar. Recordemos que estamos hablando de una era anterior a las redes sociales y que, aunque esto sería imposible ahora, ya que no tardarían ni un día en exponerla, en aquellos años era más fácil engañar al público. Pues bien, tras ser contratada por Disney, el programa informativo Entertainment Tonight empezó a trabajar en un segmento dedicado a ella, y su labor de documentación les llevó a destapar toda la verdad, exponiendo su identidad real y su edad.

En octubre de 1998, la agencia de Weston y Touchstone TV (una de las productoras detrás de Felicity) corroboraron la información a través de Variety, afirmando que habían sido engañados. Variety, por su parte, obtuvo documentos legales que confirmaban que la identidad de Weston era falsa y la noticia. Las represalias no tardaron en aparecer. Su contrato con WB caducó y la cadena optó por no renovarlo ante el escándalo. A continuación, el acuerdo con Disney también fue cancelado y Weston se quedó en la calle.

Riley Weston en la fiesta del estreno del DVD de
Riley Weston en la fiesta del estreno del DVD de "The Dukes Of Hazzard: The Beginning" en el club de Forbidden City en marzo de 2007 en Los Angeles, California. (Photo by Michael Tullberg/Getty Images)

Otra de las compañías detrás de Felicity, Imagine TV, publicó un comunicado oficial sobre el asunto que decía lo siguiente: Riley Weston fue contratada como guionista en Felicity basándonos en su talento para escribir y su perspectiva única. Sentimos que su edad y su experiencia vital le permitiría aportar su trabajo creativo a la serie. Las recientes acusaciones alrededor del pasado de Riley son una total sorpresa para todos nosotros, y si se demuestra que son ciertas, estaremos decepcionados e impactados”.

Kristi Kaylor, vicepresidenta creativa de Pacific Motion Pictures que iba a producir uno de los guiones de Weston, declaró sentirse “estafada”. “Me dijo que tenía 18 años y yo pensé que era una pequeña genio”, dijo, “En las negociaciones, su abogado dijo ‘Por favor, no te interpongas en la carrera de esta pobre chica de 18 años’. Engañó a todo el mundo. La presenté a Showtime, MTV… Puse en juego mi reputación”.

La historia de Riley recuerda mucho a una serie reciente que gira en torno a una premisa similar, Younger, comedia creada por Darren Star (productor de Sexo en Nueva York) en la que una mujer de 40 años se hace pasar por millennial de 27 para conseguir trabajo en una editorial de éxito, teniendo que mantener su fachada como veinteañera mientras oculta su verdadera identidad a todo el mundo. Y por supuesto, nos trae también a la mente a todos aquellos actores de veintimuchos y treinta y tantos que siguen haciendo de adolescente en el cine y la televisión.

Como ocurre en Younger cuando finamente se destapa el secreto de la protagonista, el caso de Riley dio mucho que hablar en la prensa especializada del espectáculo y generó una interesante conversación sobre la discriminación por edad y la obsesión de Hollywood -y el mundo en general- por la juventud. A Weston le estaba costando mucho encontrar trabajo después de los 30, pero como joven de 18 años, las puertas se abrieron de par en par para ella. Ella misma se defendió con ese argumento: “Si estuviera buscando trabajo en cualquier otra industria, ¿crees que a alguien le importaría cuántos años tengo?”.

Sin embargo, el engaño perjudicó gravemente su credibilidad y otros pusieron en duda su trabajo, alegando que, si había mentido sobre su edad y su identidad, su labor como guionista también podía ser un engaño. Después de aquello y aun con la excusa del edadismo, Hollywood ya no se fiaba de ella.

A pesar de todo, Weston siguió intentando encontrar su hueco en Hollywood y continuó trabajando, conservando el nombre artístico con el que se había dado a conocer como la joven prodigio de 18 años que se iba a comer el mundo. Eso sí, a partir de entonces, solo la querían en producciones de tercera. Tras la debacle de Felicity, escribió varias TV-movies (La viuda negra, Marcada por la venganza y recientemente, una de esas comedias románticas navideñas clónicas de Hallmark, Good Morning Christmas!) y apareció como actriz en papeles casi de extra en un puñado de películas desconocidas.

Además de actualmente ganarse la vida como cantante country (como enseña en sus redes sociales), en 2006 publicó su primera novela, titulada Before I Go, una historia juvenil ambientada en el mundo del patinaje sobre hielo y centrada en la relación entre una chica y su madre entrenadora. La novela recibió varios premios prestigiosos de ficción y actualmente está siendo adaptada como largometraje con Weston como guionista y actriz, por lo que no está todo perdido para ella. Sin embargo, en un panorama en el que la discriminación por edad y el culto a la juventud siguen desempeñando un papel crucial en Hollywood, la historia que nos gustaría ver en pantalla es la suya.

Más historias que te pueden interesar:

Fuentes: Variety, Buzzfeed, EW

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente