La carrera de Robert Downey Jr. sin Iron Man pinta muy oscura

El éxito va y viene, y sino que se lo digan a las estrellas de Hollywood. Will Smith se ha vuelto a encontrar con él gracias a Bad Boys for Life, pero no sin antes atravesar una mala racha en la que dejó de ser el rey invicto de la taquilla (con excepción de Aladdin y Escuadrón Suicida). Ni siquiera Dwayne ‘The Rock’ Johnson, uno de los actores más rentables y taquilleros del momento, es inmune al batacazo en la box office, habiendo encadenado varios estrenos en los que ha recaudado cifras por debajo de lo esperado (Peleando en familia, Baywatch, El rascacielos o Proyecto Rampage). Eso sí, nada comparado con lo que le ha pasado a Robert Downey Jr. después de abandonar el Universo Cinematográfico Marvel. Ha sido colgar el traje de Iron Man y su caché ya está cayendo en picado. ¿Será capaz de recuperar el éxito que ha gozado con Marvel o sus mejores días ya han quedado atrás? Hagamos apuestas.

(John Shearer; Gtres)

La culpa de todo la tiene Las aventuras del doctor Dolittle, su primera aparición en cines después del gran final de la Saga del Infinito, Vengadores: Endgame. El reboot de la franquicia protagonizada anteriormente por Eddie Murphy se ha dado de bruces en la taquilla estadounidense con 19,6 millones de euros ($21,8 millones) en su primer fin de semana, y un total mundial de tan solo 51,6€ millones ($57.3 millones) (BoxOfficeMojo). Una cifra que, descontextualizada, no parece tan mala, pero que resulta especialmente baja teniendo en cuenta que el presupuesto del film podría haber ascendido a los 157€ millones ($175 millones), una cantidad sin duda desorbitada para una comedia para toda la familia. Con tan baja recaudación, Dolittle ha logrado un decepcionante tercer puesto, por detrás del arranque de Bad Boys for Life, que ha conseguido el número 1 holgadamente, y 1917, que baja a segundo lugar en su cuarta semana. 

En consecuencia, y a falta de que ocurra un milagro en el resto del mundo (donde todavía quedan muchos mercados por estrenarla, como en España a partir del viernes 24 de enero, aunque las esperanzas, como siempre, están puestas en China), Las aventuras del doctor Dolittle podría enfrentarse a pérdidas de hasta 100 millones de dólares para Universal Pictures, el estudio detrás del film (The Wrap). Esto, sumado a la debacle de Cats en la taquilla, deja un trimestre desastroso para la distribuidora, que tratará de reponerse en los próximos meses con El hombre invisible, Trolls 2 y sobre todo la nueva misión de James Bond, Sin tiempo para morir.

La negatividad ya rodeaba a Dolittle desde antes de su estreno. Según desvela The Wall Street Journal, la película dirigida por Stephen Gaghan atravesó un extenso proceso de post-producción después de que el estudio quedara decepcionado por el resultado final. Para evitar el desastre, Universal ordenó grabar nuevas escenas con la intención de añadir más animales y darle un tono más divertido para atraer a la audiencia más joven. Estos reshoots dispararon el presupuesto hasta cifras más propias de un blockbuster de superhéroes, lo cual, teniendo en cuenta quién la protagoniza, no es sino una poética coincidencia. Pero nada de esto sirvió para que la película evitase estrellarse en la taquilla estadounidense, a pesar de contar con una de las estrellas más populares de los últimos años.

Varios pueden ser los motivos detrás del pobre resultado de Dolittle. En primer lugar, la película es una relectura de una propiedad asociada a otro actor, Eddie Murphy (anteriormente, Rex Harrison en la versión de los 60). El fracaso de reboots recientes como Men in Black: International o Los ángeles de Charlie se achaca al agotamiento del público ante la repetición de ideas del pasado y al hecho de que ninguno de ellos contaba con el regreso de los actores que habían popularizado sendas sagas un par de décadas antes. Por otro lado, las malas críticas también pueden haber sido un factor. La película ha obtenido un recibimiento terrible, con un 18% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, que la describen como “una calamidad para la posteridad”, “inerte”, “un caos desastroso” o incluso “anti-cine” (The Wrap).

Al público le ha convencido más (un 76% de opiniones positivas en RT y una aceptable B en CinemaScore), pero la película ya no se puede quitar de encima la mala prensa que se ha ganado en su primer fin de semana en cartel. Las quejas destacan un argumento confuso, un montaje que no tiene sentido y en el que se notan demasiado los infames reshoots, “bizarras” decisiones en el casting de voces de los animales CGI (John Cena, Tom Holland, Octavia Spencer, Rami Malek, Emma Thompson…) y un humor desacertado que más que divertir, incomoda y resulta demasiado extraño. Downey Jr. también es el blanco de algunas de las peores críticas. Su cuestionable acento y su interpretación a base de tics hacen que algunos se pregunten a quién va dirigido este trabajo (The A.V. Club). Está claro que después de pasar diez años dedicado a Marvel, el actor podría encontrarse profesionalmente desorientado

Hace una década, Downey Jr. protagonizó el renacimiento profesional más impresionante que se ha vivido en Hollywood. El actor, cuyo primer pico de popularidad tuvo lugar entre los 80 y los 90, cayó en el infierno de las drogas y el alcoholismo, atravesando una época muy oscura llena de problemas con la ley y tocando fondo a los 31 años, cuando se despertó en la cárcel en un charco de su propia sangre (El País). El papel de Tony Stark, que dio comienzo al UCM con Iron Man en 2008 y reunió por primera vez a Los Vengadores en pantalla grande en 2012, no solo revitalizó su carrera situándola en el mejor camino posible, sino que también le ayudó a rehacer su vida personal. Downey Jr. decidió aprovechar su segunda oportunidad para rehabilitarse y le sacó el mayor provecho posible, convirtiéndose gracias a Marvel y en parte también al éxito de Sherlock Holmes y su secuela, en uno de los actores más queridos por el público y mejor pagados de la historia del cine.

Su caché fue aumentando a medida que las películas de Marvel Studios disparaban su recaudación en taquilla, hasta embolsarse alrededor de 75 millones de dólares por su participación en Vengadores: Endgame (The Guardian). Por otro lado, Downey Jr. se fusionó con Tony Stark tanto dentro de las películas como fuera, donde los fans caían rendidos ante su carisma y personalidad. Tanto es así, que durante el comienzo de la presente temporada de premios, sus admiradores lo propusieron como candidato al Óscar a mejor actor por su trabajo en Endgame, llegando incluso a poner en marcha una petición en change.org dirigida a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. El propio actor reaccionó ante esta muestra de cariño pidiendo que no lo nominaran en una entrevista de radio con Howard Stern (La Nación), como diciendo “Ya sé que me queréis, pero no os paséis”.

Como decía antes, ni siquiera el amor que siente el público por Downey Jr. y su alter ego, Tony Stark, ha sido reclamo suficiente para llevar al público a ver Las aventuras del doctor Dolittle. Es cierto que queda algo de esperanza de que la película acabe recuperando su inversión gracias al mercado internacional, al igual que ha ocurrido anteriormente con films como Warcraft (2016) o Maléfica: Maestra del mal (2019), que decepcionaron en la taquilla norteamericana, pero superaron las expectativas en China. No obstante, el daño ya está hecho, y esto podría afectar a la carrera del actor de ahora en adelante. Desde luego, el caso Dolittle ha informado a los estudios de que Downey Jr. no es infalible a pesar de su cualidad de icono y, por tanto, es más que probable que sus próximos cheques sean mucho menos cuantiosos que lo que ha estado cobrando hasta ahora. 

Incluso los más grandes acaban cayendo, ya que no se puede estar todo el tiempo en la cima. Downey Jr. ha llegado a lo más alto en los últimos diez años, así que era de esperar una caída, aunque no tan dolorosa como la de Dolittle. En los años venideros comprobaremos si el actor es capaz de remontar el vuelo o si tendrá que volver a Marvel para recuperar el esplendor. De momento, se rumorea que hará un cameo como Iron Man en la precuela Viuda Negra (Screen Rant), lo cual podría ser un buen impulso después de Dolittle. Y no olvidemos que en 2021 se estrena la tercera parte de Sherlock Holmes, donde retomará el papel del famoso detective de la calle Baker con Dexter Fletcher (Rocketman) como director. Aunque queda por ver si el público sigue interesado en la franquicia de Guy Ritchie, cuya continuación llegará una década después de Sherlock Holmes: Juego de sombras. 

La estabilidad que ha otorgado Marvel a Robert Downey Jr. da paso a una etapa de incertidumbre en la que el actor deberá encontrar la manera de permanecer presente en la cultura popular más allá de Iron Man. No lo tiene fácil, aunque de no lograrlo, se puede dar por más que satisfecho con lo que ha conseguido hasta ahora. Y por supuesto, si lo necesita en algún momento, la puerta de Marvel siempre estará abierta para él. Lo quiera o no (y algo me dice que no le importa), siempre será Tony Stark.

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