Tras una larga lucha personal, el actor de 'Prison Break' no volverá a interpretar a personajes heterosexuales

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Para la mayoría de espectadores, Wentworth Miller siempre será recordado por interpretar a Michael Scofield en Prison Break, aquella serie que cautivó al mundo con un preso que llevaba tatuado el mapa para escapar de la cárcel en el cuerpo. Sin embargo, el británico de 48 años esgrime razones de peso para rechazar su hipotética participación en el revival de la serie de Fox, y todo tiene que ver con su orientación sexual y su conocida lucha personal por visibilizarla.

Tras salir del armario en 2013, Wentworth Miller asegura que ya no quiere participar en historias que sido "contadas una y otra vez". (Imagen: Fox)
Tras salir del armario en 2013, Wentworth Miller asegura que ya no quiere participar en historias que sido "contadas una y otra vez". (Imagen: Fox)

Así lo reveló el pasado domingo 8 de noviembre en su cuenta de Instagram, desmintiendo los rumores de su retorno al papel que se habían desatado en enero –cuando el presidente de Fox Entertainment, Michael Thorn, aseguró en los premios de la Television Critics Association que había posibilidades de una sexta temporada de Prison Break (algo que hoy estaría descartado).

Estoy fuera de Prison Break, oficialmente”, escribió el actor.Sencillamente no quiero interpretar a personajes heterosexuales. Sus historias han sido contadas una y otra vez”.

No habrá más Michael. Si eras fan de la serie y esperabas nuevas temporadas… entiendo que esto es decepcionante y lo lamento”, escribe Miller a la legión de seguidores que sigue acumulando Prison Break ahora que puede verse través de Netflix.

Si estás buena y te molesta haberte enamorado de un hombre heterosexual ficticio interpretado por un hombre gay real… es tu problema, concluye el actor.

Recordemos que Prison Break debutó en 2005 y, tras la buena acogida de su primera temporada, se prolongó a lo largo de tres tandas más, a la que se sumaría una quinta a modo de revival, estrenada en 2017. El total de la serie abarcó 90 episodios, todos ellos con Miller como protagonista junto a su hermano en la ficción, Dominic Purcell.

Precisamente este actor, conocido por su papel de Lincoln Burrows, en la serie, respondió directamente a la publicación de Miller: “Fue divertido, tío. Menudo viaje. Te apoyo por completo y entiendo tu razonamiento. Me alegra que hayas tomado esta decisión por tu salud y tu verdad. Sigue publicando. Te quiero, hermano”.

También la actriz Sarah Wayne Callies, que dio vida a Sara Tancredi en la serie, respondía en apoyo a Miller: “Agradecida por todo el trabajo que hicimos juntos y con profundo amor, declaro mi apoyo a esta decisión. A todos los fans, sabed esto: el reparto de Prison Break es un espacio amistoso con lo querer. Estamos al lado y entre nuestros amigos y familiares de la comunidad LGBTQ+, mostrando todo nuestro apoyo a sus derechos y su trabajo artístico. Siempre”.

A pesar de la decepción que puedan sentir muchos fans y de las posibles puertas que esté cerrando al negarse a interpretar personajes heterosexuales a partir de ahora, la decisión de Miller resulta coherente con el discurso que mantiene desde hace más de una década. Veamos por qué.

Por un lado, llama la atención que un actor gay considere que su orientación sexual personal debe determinar la de los personajes que interprete: pensemos en el irlandés Andrew Scott, quien pese a declarar abiertamente su homosexualidad se convirtió en icono hetero como el ‘hot priest’ (el atractivo cura) de Fleabag; o el furor que causa otro intérprete gay como Matt Bomer con papeles heterosexuales. Y la lista de ejemplos podría extenderse mucho más.

Pero visto en perspectiva, el gesto de Miller está en consonancia con el activismo en pro de la visibilización de las personas –y personajes– LGBTQ+ que el actor lleva a cabo prácticamente desde 2013 –año en que se declaró públicamente homosexual, pese a haberlo negado en 2007 a InStyle.

No soy gay, pero no se puede acabar con ese rumor”, declaró a la revista alemana cinco años antes de salir del armario.

Recordemos que aquella confesión tuvo lugar a través de una carta abierta publicada en la web de la organización GLAAD, en la cual rechazaba la invitación a asistir al Festival Internacional de Cine de San Petersburgo porque se sentía “profundamente molesto” por el trato que el gobierno ruso daba a los ciudadanos homosexuales (ilegalizando toda “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales” y prohibiendo que las parejas del mismo sexo adoptasen niños rusos).

Mi conciencia me impide participar en una celebración acogida por un país en el que a las personas como yo se les niega sistemáticamente el derecho básico de vivir y amar libremente”, escribió Miller entonces.

Desde aquel momento, el actor decidió que su historia personal sirviera de ejemplo e inspiración para las personas LGBTQ+ de todo el mundo –y por ello no dudo en confesar el lado más oscuro de su vida.

En efecto, en una cena de la organización Human Rights Campaign, que tuvo lugar apenas un mes después de su salida del armario, Miller reveló que tuvo que luchar mucho hasta llegar a aceptar su propia sexualidad –y que dicha lucha le condujo a intentar suicidarse con tan solo 15 años (vía Advocate).

Esperé hasta que mi familia se fue durante el fin de semana y yo estaba solo en casa, y me tragué todo un bote de pastillas. No recuerdo qué sucedió durante los siguientes días, pero estoy seguro de que en la mañana del lunes estaba yendo al colegio en autobús y fingiendo que todo estaba bien”, declaró el actor (según recogió HRC). “Y cuando alguien me preguntó si aquello había sido un grito de auxilio, dije que no, porque no se lo conté a nadie. Solo pides auxilio si crees que hay ayuda disponible”.

Al crecer, me convertí en un objetivo. Tenía que hablar correctamente, ponerme en la postura correcta, sujetarme la muñeca de manera correcta. Cada día era una prueba y había mil maneras de fracasar. Mil maneras de mostrarte de una forma que no se ajustaba a los estándares de aceptabilidad de otras personas”.

Y cuando fracasabas, algo que estaba garantizado, pagabas un precio: psicológico, emocional, físico”.

En aquella ocasión, Miller recordó cuánto le había costado trabajar en Hollywood teniendo que ocultar su orientación –y cómo su implicación en el ManKind Project le enseñó mucho sobre la fraternidad, la sororidad y la pertenencia a una comunidad.

En concreto, el estrellato que le granjeó Prison Break habría venido acompañado de una presión inusitada por mantener la “fachada hetero” –y un sentimiento de culpa por seguir haciéndolo.Hice miles de entrevistas. Tuve múltiples oportunidades de decir la verdad, pero decidí no hacerlo”, declaró entonces. “Lo sabían mi familia y mis amigos, la gente en la que confiaba, pero profesional y públicamente, no era gay”.

Tenía que elegir entre estar fuera del armario o fuera de toda integridad, y escogí esto último. Decidí mentir. Pero que cuando pensaba en la posibilidad de salir y en el impacto que tendría en mí y en la carrera que tan duramente me había labrado, me llenaba de miedo”.

No obstante, a lo largo de los años Miller persistió en su empeño de hacer de su vida personal un caso público que sirviera de inspiración y ayuda a quienes puedan estar atravesando la misma situación. En 2016 publicó un mensaje en Facebook donde confesaba haber luchado contra la depresión desde niño –una batalla que le habría costado “tiempo, oportunidades, relaciones y mil noches insomnes”.

De hecho, aquella emotiva publicación vino en respuesta a un popular meme que se burlaba del peso que había ganado en 2010. Y es que el actor aseguraba que dicho peso se debía a la comida basura que había ingerido fruto de la depresión y de sus pensamientos suicidas.

Por toda esta labor mediática, informativa y ejemplarizante –que solía venir acompañada de recomendaciones concretas de servicios de ayuda y prevención–, en octubre de 2016 Miller fue nombrado embajador de Active Minds –una organización consagrada a la concienciación de la salud mental entre estudiantes universitarios.

Pero lo cierto es que todo este activismo podría haber pasado factura a la carrera interpretativa de Miller, quien en los últimos años ha tenido que conformarse con papeles más modestos como el de Leonard Snart / Capitán Frío en The Flash y otros proyectos del Arrowverso –lo cual, no obstante le reunió con su compañero de reparto Purcell –quien a su vez da vida a Mick Rory / Ola de Calor.

Por otro lado, la prometedora carrera como guionista que inició con Stoker (2013) se vio truncada tras el tremendo fracaso de La casa del pánico (2016) –algo que probablemente acabó con sus planes de adaptar la novela de David Wroblewski La historia de Edgar Sawtelle.

Visto desde una óptica más optimista, todo está dispuesto para el gran retorno triunfal de este gran actor –sea interpretando a un personaje LGBTQ+ o no.

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