La UME sale al rescate de los conductores atrapados por la histórica nevada

Agencia EFE
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Madrid, 9 ene (EFE).- La Unidad Militar de Emergencia (UME) ha salido esta madrugada al rescate de los conductores y ocupantes atrapados en su vehículos en Madrid a causa de la histórica nevada provocada por la borrasca Filomena, que azota también varias comunidades del centro peninsular.

El transporte sufre las peores consecuencias de la nieve, que mantiene esta madrugada cerrado el aeropuerto internacional de Barajas (Madrid), mientras decenas de sus vuelos han sido desviados a otras ciudades, al tiempo que numerosos camioneros han tenido que interrumpir su ruta en varias provincias y esperar en estacionamientos invernales a que las carreteras sean transitables.

Aunque los servicios de emergencias habían solicitado a los ciudadanos de Madrid que utilizaran sus vehículos particulares solo en casos imprescindibles, la tormenta de nieve que se prolongó durante todo el día en la capital cumplió los pronósticos y a primeras horas de la noche muchas de sus carreteras se colapsaron y las quitanieves no pudieron despejar las vías.

De esta forma, las carreteras de circunvalación de Madrid como la M-30 y la M-40 y algunas de sus principales autovías quedaron paralizadas durante horas con kilométricas colas de vehículos atrapados.

Ante el caos circulatorio y los cientos de personas atrapadas en el interior de los vehículos, se solicitó al Ministerio de Defensa la activación de la UME, que envió de madrugada sus efectivos militares a varios puntos como las carreteras A5, en los ejes de Móstoles y Alcorcón; a la A3, en la zona de Rivas Vaciamadrid y Arganda, y a la A-4, en Aranjuez y Ciempozuelos.

Las tres columnas militares salieron en el marco de la Operación de Tormentas Invernales Severas (TIS) para tareas de apoyo de limpieza de calzada y salvamento de vehículos atrapados en diferentes puntos de las carreteras afectadas.

Las históricas nevadas que deja la borrasca Filomena desde este jueves en buena parte de España han provocado, además de numerosos cortes de carreteras, cancelaciones y retrasos en los trenes y suspensiones de vuelos y enlaces marítimos, el cierre del aeropuerto de Madrid desde primeras horas de la noche del viernes.

Mientras se producía el colapso circulatorio en las carreteras madrileñas, Aena paralizó las operaciones en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas debido a las malas condiciones de las pistas y de visibilidad.

Los aviones que tenían previsto aterrizar por la noche continúan desviados a primeras horas de la madrugada a los aeropuertos de Barcelona, Valencia, Alicante, Sevilla y Bilbao, mientras se prosigue con las labores de limpieza de las pistas a causa de la nieve caída.

Fuentes del gestor aeroportuario Aena han explicado a EFE que en las próximas horas se decidirá si se reanudan las operaciones pendientes o si se fija una hora concreta en la que se volverán a operar los vuelos.

En cuanto al transporte ferroviario, las fuertes nevadas y la acumulación "excesiva" de nieve a lo largo de la línea de Alta Velocidad Madrid-Cuenca-Valencia obligó a Renfe a suprimir los cuatro últimos servicios de este viernes, según han informado a EFE fuentes de la entidad ferroviaria.

Renfe ha suspendido también el servicio de Alta Velocidad de todas las relaciones que unen Madrid con la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, desde la apertura de mañana hasta las 12:00 horas, por la acumulación de nieve a lo largo de la línea.

Muchos servicios de cercanías como los de Madrid y el País Vasco acabaron la jornada del viernes con numerosos retrasos a causa de la nieve.

El centro peninsular ha sido hasta ahora el más castigado por la borrasca, que recorre España de sur a norte y que se prevé continúe activa hasta el lunes próximo.

Madrid es una de las comunidades más afectadas por los efectos de la borrasca, que ha dejado cantidades de nieve nunca vistas.

De hecho, la gran cantidad de nieve ha obligado al Ayuntamiento de Madrid a suspender el servicio de autobuses de la EMT para el sábado, así como la recogida de basuras.

La Comunidad de Madrid, que se encuentra en alerta roja y naranja por nevadas, permanece desde ayer cerrada al tráfico de camiones y vehículos articulados.

También todas las carreteras de la provincia de Guadalajara tienen restringido el tráfico de vehículos pesados debido al riesgo que representa la acumulación de nieve, lo que ha supuesto que más de 1.300 camiones se encuentren estacionados en las zonas habilitadas para ello en distintos puntos de la provincia.

La Delegación de la Junta en Guadalajara ha informado a última hora del viernes de que, además, en gran parte de las vías tanto de la red nacional, como en la regional y en la provincial es obligatorio el uso de cadenas para circular, incluida la A-2.

Asimismo, el subdelegado del Gobierno en Ávila, Arturo Barral, ha solicitado la activación del protocolo para atender a los 150 transportistas que se encuentran esta madrugada atrapados en la localidad abulense de Arévalo.

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