¿Cómo actúa la miel para ayudar a liberar más energía durante el entrenamiento?

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La miel de abeja es un alimento rico en propiedades saludables y desde la antigüedadse ha utilizado para curar heridas y tratar enfermedades. Sea como sea que la utilicemos, ya sea ingerida o por vía tópica, las propiedades y beneficios de la miel para la salud humana son muchas.

La composición de la miel de abeja la convierte es uno de los alimentos más sanos, nutritivos y delicioso, rico en nutrientes y propiedades antioxidantes, que os vamos a contar a continuación.

Datos nutricionales de la miel

100 gramos de miel contienen:

Calorías: 304 kcal

Grasas: 0 gr

Hidratos de carbono: 82 gr

Sodio: 4 mg

Potasio: 52 mg

Proteínas: 0,3 gr

Propiedades y beneficios de la miel

La miel, mucho más que un edulcorante natural: Es un alimento funcional, con beneficios más allá de los de la nutrición básica. Es rico en antioxidantes, antibacteriano y con un fuerte poder hidratante. En su composición destacan: Minerales como el calcio, el zinc, el magnesio, el hierro, el potasio, el cobre o el fósforo, Vitaminas B, C, D y E, Ácidos orgánicos.

La miel alivia la tos y el dolor de garganta: Uno de los usos más comunes de la miel es, sin duda, el de aliviar las molestias de la garganta y su utilización para aliviar la tos. Durante muchos años, este edulcorante natural se ha utilizado para prevenir y combatir los síntomas del resfriado y la gripe, así como ciertas infecciones.

La miel reduce el azúcar en sangre: Aunque mucha gente piensa lo contrario, lo cierto es que la miel regula el azúcar en sangre. Esto se debe al equilibrio entre los niveles de glucosa y fructosa. La fructosa facilita la absorción de la glucosa existente por el hígado, creando lo que se llama glucógeno. Se trata de una sustancia que abunda en el hígado y en los músculos del cuerpo y que, cuando el organismo la necesita, puede convertirse en glucosa. De este modo, el glucógeno pasa al corazón, al cerebro, a los riñones y a los glóbulos rojos. Por tanto, la miel no aumenta los niveles de azúcar en sangre ni de insulina.

La miel favorece la recuperación del sueño: La miel no sólo reduce el estrés, sino que también hay muchas investigaciones que afirman que la miel ayuda a promover el sueño. Al tomarla antes de acostarse, nuestro cuerpo almacena glucógeno en el hígado y lo entrega a nuestro cuerpo cuando el cerebro lo necesita. Esto es gracias a la glucosa de la miel, que hace que el cerebro produzca una menor cantidad de orexina, una sustancia relacionada con el insomnio, facilitando así el desarrollo del sueño. Así, la miel facilita la relajación y el sueño. Un vaso de leche con miel antes de acostarse ayuda a conciliar el sueño. Además, la melatonina presente en la miel regula los latidos del corazón y la reconstrucción de los tejidos durante la noche.

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La miel reduce el estrés metabólico: Cualquier tipo de estrés, ya sea emocional, fisiológico o psicológico, se traduce en estrés metabólico en el organismo. Este concepto se basa en un proceso orgánico que nos permite ganar masa muscular. En otras palabras, este proceso conduce a la hipertrofia muscular. La miel produce naturalmente glucógeno en el hígado, lo que dificulta la liberación de hormonas del estrés a lo largo del día. Sin embargo, la miel no sólo ayuda a controlar el estrés, sino que, gracias al azúcar, favorece la concentración.

La miel combate el estreñimiento: Al ser un alimento prebiótico, la miel de abeja contribuye a mejorar la flora bacteriana de forma natural. De este modo, ayuda a mejorar la salud digestiva de nuestro organismo. Este efecto laxante de la miel se debe principalmente a los fructooligosacáridos, que actúan de la misma manera que la fibra y crean un efecto laxante suave.

Beneficios de la miel en el cerebro: ¿Necesitas una buena dosis de energía? La miel de abeja puede ser la respuesta. Es una increíble fuente natural de energía, que entra fácilmente en nuestro torrente sanguíneo y nos proporciona rápidamente la energía que necesitamos. Además, al ser un alimento muy energético, su consumo ayuda a activar nuestro cerebro y a mejorar la concentración.

La miel cura las heridas y las quemaduras: Las propiedades beneficiosas de la miel se conocen desde hace mucho tiempo. De hecho, hasta mediados del siglo XX, este remedio natural se utilizaba para tratar heridas e infecciones. La miel de abeja ayuda a limpiar y desinfectar las heridas y llagas causadas por ciertas bacterias. En efecto, mediante un proceso enzimático, la miel libera peróxido de hidrógeno, lo que explica sus cualidades antisépticas.

Tipos de miel

Existen dos grandes grupos de mieles: las monoflorales y las multiflorales o mieles de flores.

Miel monofloral: se elabora principalmente con el néctar de una sola flor. Dentro de este grupo hay una gran variedad de mieles: miel de azahar, de acacia, de romero, etc. Cada variedad de miel tiene propiedades y características únicas, aromas, sabores y matices diferentes.

Miel de flores, multifloral o milflores: Las mieles de flores, multiflora o milleflora son aquellas que se elaboran a partir de la combinación de polen de diferentes tipos de flores.

Por qué la miel es buena para deportistas

La miel es una fuente de glucosa que proporciona energía instantánea y es un alimento que tiene un alto contenido energético. Además, es un alimento de fácil digestión durante la actividad deportiva gracias a su forma líquida. Por otro lado, la miel ha sido comparada en algunos estudios con otras fuentes de carbohidratos normalmente usadas por deportistas, y se ha demostrado que este alimento ayuda a liberar más energía durante el esfuerzo deportivo, algo que ayuda a mejorar el rendimiento. Por último, la miel es beneficiosa para la recuperación de los deportistas, ya que ayuda a reponer los minerales perdidos durante el esfuerzo y ayuda a la hidratación.