De aburrir a las vacas a divertir a todos, el Barça de Setién funciona


El Barça celebra el primer gol de Frenkie de Jong ante el Betis. (Foto Fran Santiago/Quality Sport Images/Getty Images)

Espectáculo, emoción, diversión, fútbol agresivo y una retahíla de ocasiones. Términos que ya parecían abocados al olvido cuando se trataba de los partidos del Barça han vuelto a nuestras pantallas en base a una idea con reminiscencias del pasado que, a falta de ser estabilizada, ya va dejando las primeras muestras de su validez. El Barça de Quique Setién tiene un largo camino por delante, pero ya se puede afirmar a viva voz que ya está aquí.

Con sus virtudes y sus defectos, pero dispuesto a hacer del club azulgrana un núcleo de interés futbolístico por su forma de comprender el juego. La evolución que esboza el equipo catalán representa una amalgama de nuevas sensaciones para un conjunto y unos aficionados huérfanos de variaciones.

Desafortunadamente, Quique Setién no inició su andadura en la entidad del Camp Nou con las posibilidades intactas, ya que la plantilla fue diseñada previamente a su llegada, pero el exentrenador del Betis está tratando de potenciar al máximo un proyecto en el que algunas piezas rechinan con fuerza. Y aún así, está mejorando semana tras semana.

De este modo, una de sus primeras asignaturas ha sido la de cauterizar la falta de profundidad de la que adolecía el equipo con Ernesto Valverde. Por este motivo, el cántabro ha ido indagando en su propios jugadores para probar diversos futbolistas en nuevos roles y nuevas posiciones. Así, por ejemplo, ha auspiciado que Frenkie de Jong se convierta en una herramienta ofensiva destinada aportar agresividad a la espalda de la defensa rival ante la carencia de extremos.


Frenkie de Jong lanza un desmarque a la espalda de Mandi.
Leo Messi asiste a de Jong en el 1-1 azulgrana.
El neerlandés se vuelve a situar muy arriba como interior para ser capaz de llegar y sorprender de segunda línea.

Sin embargo, Quique Setién no solo ha incorporado esta nueva función del neerlandés al repertorio ofensivo del Barça. Además, ha vuelto a recuperar la importancia de Marc-André ter Stegen en salida de balón, ya que el portero teutón se convierte en una figura clave a la hora de construir las jugadas al actuar como un líbero. De hecho, esta es una de las grandes premisas azulgranas con el cántabro, especialmente cuando Sergio Busquets está tapado.

Por supuesto, el Barça debe ajustar los movimientos en la iniciación del juego, pero al atraer la presión rival hacia campo propio, el guardameta puede encontrar a compañeros liberados más arriba. Así, ter Stegen genera las ventajas suficientes desde su área para llegar mejor a la parte atacante. Dicho de otro modo, el Barça arriesga porque quiere atacar mejor. No obstante, debe ajustar su transición defensiva y conceder menos.

Ter Stegen se coloca entre centrales para atraer la presión rival, liberar a sus compañeros y lanzar en largo o hacia posiciones intermedias.
De nuevo, el guardameta alemán actúa como un líbero para sacar el balón jugado desde atrás.

Otra de las grandes novedades del nuevo cuerpo técnico azulgrana es la posición de Leo Messi. Si bien el argentino continua multiplicando funciones, Setién ha decidido retrasar un peldaño al rosarino para ganar más fluidez en la circulación del balón. Especialmente cuando Arthur Melo no está sobre el terreno de juego. Así, no es de extrañar que Messi actuase como un quarterback y lanzase constantemente el balón hacia los hombres más adelantados -De Jong, Vidal o Griezmann- desde el mismo centro del campo.


Leo Messi baja al centro del terreno de juego para empezar a acelerar la jugada y asociarse.
El astro argentino es quien lleva la batuta del juego y se encarga de distribuir el balón.
El Barça ejerce una salida lavolpiana con Leo Messi entre centrales ante el férreo marcaje sufrido por Busquets.

En definitiva, el Barça actual se asemeja muy poco al de Ernesto Valverde pese a disponer con menos recursos de los que lo hacía el Txingurri. ¿Qué habría sucedido si Quique Setién hubiese llegado al Barça a principio de curso y hubiese tenido la capacidad de diseñar la plantilla? Es una pregunta que nos debemos hacer, ya que el público vea cada enfrentamiento de los culés como un examen, el técnico cántabro está implantando en tiempo récord sus ideas. Y por lo que parece, la plantilla las va asumiendo a medida que avanzan las jornadas.

Sea como fuere, el nuevo conjunto azulgrana ha cambiado en forma y fondo hasta generar expectación, diversión y curiosidad. Todo lo contrario que Valverde, puesto que el equipo parecía incapaz de remontar un duelo como el del Villamarín. En este sentido, cada partido de los azulgrana cuenta con novedades tácticas para un equipo que necesitaba un cambio de paradigma. El Barça necesita ajustar ciertos aspectos del juego y recuperar lesionados, pero el proyecto de Setién ya funciona.

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