Tarjetas de crédito para adolescentes que se acuestan con viejos.

Carme Chaparro
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Sugar daddy, quizá hayáis escuchado la expresión inglesa en esas canciones de moda que ahora escuchan nuestras hijas

Sugar daddy -papá dulce o azucarado- no es más que la expresión buenista que enmascara a un pedófilo que consigue mantener sexo con menores de edad o chicas muy jóvenes a cambio de regalos, dinero u otras prebendas. Una forma de prostitución, en definitiva. No sólo un viejo verde, sino un pederasta que prostituye a niñas. 

Ahora, una empresa de maquillaje parece querer normalizar esas situaciones de abuso sexual con esta paleta de sombras de ojos para niñas y adolescentes. 

Krash Kosmetics simula una tarjeta de crédito que un pederasta da a una adolescente para comprar cosas a cambio de sexo.
Krash Kosmetics simula una tarjeta de crédito que un pederasta da a una adolescente para comprar cosas a cambio de sexo.

La paleta simula una tarjeta de crédito que el Sugar Daddy da a la niña para que compre lo que desee -a cambio de sexo-, y la ha puesto a la venta Kredit Kosmetics en la cadena de perfumerías Primor. ¿La prostitución infantil como moda? 

¿Cómo ha podido llegar a las estanterías una barbaridad así? ¿Cómo nadie en la empresa de cosméticos primero, ni en la cadena de perfumerías después, se ha dado cuenta?

El caso lo ha destapado en Twitter Marina Marroqui (@marinamarroqui). 

¿Les estamos diciendo a nuestras hijas que es normal vender su cuerpo a cambio de regalos o dinero?