A First Dates se la dan con queso más de lo que desearían

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Hay una frase, ya bastante antigua y atribuida a Andy Warhol, que dice que todo el mundo se merece sus 15 minutos de fama. En la actual era de las redes sociales y de los múltiples consumos audiovisuales esto es relativamente sencillo; uno solo tiene que moverse un poco y encontrará un lugar en el que poder centrar todas las miradas. Como, por ejemplo, el programa de Cuatro First Dates, donde, en teoría, la gente va a buscar el amor, aunque a veces lo hacen envueltos en historias ficticias. Porque a First Dates se la meten doblada los comensales de vez en cuando, más de lo que al programa le gustaría, quizá con esa ansia de tener un rato de popularidad.

Este jueves, sin ir más lejos, el programa emitió un escaso comunicado en sus cuentas oficiales. “Desde First Dates queremos pedir disculpas a la familia de Juan Diego y a sus allegados de Bormujos, su pueblo, porque hemos comprobado que un dater que participó en el programa mintió al asegurar que era familiar suyo. In memoriam de Juan Diego, genio de la interpretación. D.E.P.”.

¿A qué se estaba refiriendo el programa con esas palabras? Para el que no sea un fiel espectador del formato pueden resultar un tanto confusas, pero todo tiene una explicación. El pasado mes de junio, First Dates recibió a un comensal llamado Manuel, de 74 años y natural de Sevilla. Un simpático abuelo que contó una dura historia familiar: según su relato, su mujer se metió en una secta, se llevó el dinero que tenía, y le dejó a su suerte con un niño pequeño de dos años. Con el tiempo, conoció a otra mujer, pero “fue peor la enfermedad que la cura”.

En el programa, Manuel tuvo una cita con Adela, con la que no terminó de haber química, y cada cual se fue por su lado. Pero, durante la velada, este comensal presumió de ser familia del actor Juan Diego, quien falleció el pasado abril. “Ha hecho muy buenas películas y en el teatro era el número 1”, aseguró el sevillano, algo que todo el mundo tomó como cierto. Al día siguiente, muchos medios se hacían eco de cómo un primo del actor había buscado el amor en el programa de Cuatro.

Sin embargo, ahora sabemos que todo era mentira; el programa desmintió anoche a Manuel y pidió disculpas a los familiares del célebre intérprete andaluz, quien ganó durante sus 79 años de vida tres premios Goya, cinco premios al mejor actor en el festival de Málaga y obtuvo la Concha de Plata al mejor Actor en el festival de San Sebastián, entre otros tantos galardones.

La disculpa del programa nos hace dudar no ya de la consanguinidad de Manuel, sino de toda su historia. Quizá su mujer de verdad le dejó porque ingresó en una secta, pero si mintió en algo tan baladí como el parentesco, ¿qué más no podría haberse inventado con tal de salir en el programa?

Imagen promocional de la celebración del Orgullo de 'First Dates' (Mediaset)
Imagen promocional de la celebración del Orgullo de 'First Dates' (Mediaset)

Porque, tirando de hemeroteca, podemos recordar cómo el programa ha cazado mentiras a sus comensales en otras ocasiones. El caso más célebre, sin duda, sucedió el pasado mes de febrero. Carlos Sobera recibió en el restaurante de Mediaset a David, un extravagante comensal que tenía la barba teñida de azul y de rojo, que llevaba el pelo largo y unas coloridas gafas, y que tenía la voz muy aguda. Decía no identificarse como bisexual, pero que podría enamorarse de un hombre o de una mujer.

El giro mágico vino cuando Carlos Sobera, el presentador, le enseñó en una tablet la imagen de otros comensales que fueron al programa en el pasado: un chico llamado Jesús, que tenía el pelo afro, un tal Abilio, que llevaba el pelo engominado y vestía traje de chaqueta, y un tercero llamado Pedro. Resultó que “David”, “Jesús”, “Abilio” y “Pedro” era la misma persona, un hombre que había cogido el gusto a eso de salir por televisión y se inventaba identidades para tener citas. Hasta falseaba la voz. “Lo único que has hecho es echarnos mierda encima con tu actitud. No tienes ninguna credibilidad”, le reprochó entonces Sobera, que le afeó que hubiese jugado con personas que de verdad querían encontrar el amor.

Tras este cuarteto de comensales resultó estar el actor, cantante y youtuber Jesús Crazy, quien quería aprovechar el tirón del programa para aumentar su popularidad. Curiosamente, en aquella ocasión el programa no pidió perdón de manera explícita, como sí lo ha hecho con el caso del falso primo de Juan Diego.

Y eso que decía Sobera de que a First Dates todo el mundo va a buscar el amor tampoco deja de ser una verdad absoluta. A lo largo de los 6 años que lleva en antena, el programa ha dejado claro que hay mucha gente que solo va al programa a llamar la atención y ganar ese cuarto de hora de fama del que hablábamos al principio. Porque nos hemos encontrado de todo: comensales que solo querían hablar de sus redes sociales, sus canciones o sus libros, auténticos personajes que casi buscaban la viralidad en redes por encima del amor, entre otros intereses. Recordemos que hasta en First Dates Crucero hubo una pareja que engañó al programa: se hicieron pasar por desconocidos para vivir la experiencia de estar juntos en el barco del amor a todo trapo, cuando en realidad llevaban años de relación.

Con la cantidad de comensales que pasan cada mes por el famoso restaurante de Cuatro es difícil que los redactores y demás miembros del equipo de First Dates comprueben cada dato que le dan los participantes. Pero eso no quita que al programa le metan buenos goles de tanto en cuando, incluso por donde menos se lo esperan.

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