7 señales de nuestro cuerpo para advertirnos de que padecemos estrés

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Photo credit: FG Trade - Getty Images
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Cuando la vida cambia de golpe un tiempo prolongado, puede aparecer o aumentar el estrés. Y la crisis de la pandemia la ha hecho cambiar una y otra vez: teletrabajo, confinamiento, alteraciones en la dieta y en los horarios, medidas de seguridad y falta de contacto físico con nuestros seres queridos... El miedo al contagio y el confinamiento han hecho que 9 de cada 10 españoles estuvieran estresados en algún momento en 2020, y 3 de cada 10 lo estaban de forma habitual.

Los expertos de nivea.es explican que el estrés no solo se nota a nivel psicológico y emocional, sino que también se refleja en la piel. Esto se debe a que la piel y el sistema nervioso están interrelacionados, de hecho ambos provienen de la misma capa embrionaria; cuando hay estados de ansiedad o sentimientos de agobio, el cuerpo produce ciertas hormonas, como el cortisol, que afectan directamente al estado de las células cutáneas

Las principales señales que envía el cuerpo para avisarnos de unos altos niveles de estrés

1. Aparición de problemas de la piel

El estrés daña directamente la piel produciendo desajustes hormonales y haciendo que se debilite nuestro sistema inmunitario, provocando problemas cutáneos. En momentos de ansiedad, el cuerpo produce más adrenalina y cortisol, que en exceso causa rojeces, dermatitis, urticarias y sequedad. Además, una persona estresada tiende a tocarse más la cara y eso puede producir irritaciones, heridas e infecciones. Al debilitarse nuestro sistema inmunitario, también pueden aparecer herpes, calenturas, dermatitis, psoriasis y otro tipo de infecciones.

2. Aparición de granitos o acné

Las alteraciones hormonales hacen que nuestra producción de grasa en la piel se descontrole, y empecemos a segregar una mayor cantidad de sebo, que acaba bloqueando los poros y facilita que se produzcan infecciones que causan inflamación y pequeños granitos o acné.

3. Piel apagada, fatigada y sin luminosidad

El estrés motiva la acción de los radicales libres, las moléculas las moléculas causantes del envejecimiento. Estas moléculas siempre están presentes en nuestro cuerpo, ya que se generan incluso con la respiración o la luz solar. Sin embargo, cuando hay un exceso de ellas, la piel se desequilibra y envejece de forma prematura, lo que se traduce en arrugas, flacidez, tono apagado o falta de elasticidad. Además, el estrés hace que la piel se vuelva más vulnerable a factores ambientales nocivos, como la radiación UV o la contaminación.

4. Deshidratación

Cuando hay estrés, la circulación sanguínea se vuelve más lenta, lo que dificulta que el agua y otros nutrientes lleguen a la piel para mantenerla joven, sana y jugosa. Es una de las primeras muestras del envejecimiento prematuro, ya que una piel más seca, con sensación de tirantez, es un signo de pérdida de elasticidad y también es más propensa a las arrugas y a la flacidez.

5. Caída del cabello

El cabello tiene su propio ciclo vital. Cuando este llega a su fin, el pelo se cae. Sin embargo, las alarmas saltan si se cae mucho al mismo tiempo. Las situaciones estresantes aceleran el ciclo de vida del cabello y hacen que se caiga antes de lo previsto.

6. Dificultades para dormir

Se traducen en dolores de cabeza y cansancio generalizado. Uno de los síntomas más evidentes de la falta de sueño se nota directamente en la piel: las ojeras. Estas se marcan cuando estamos cansados porque se produce una dilatación de los vasos sanguíneos, dando un aspecto más oscuro a la piel y haciendo que ésta vaya perdiendo vitalidad y que se vuelva más fina.

Asimismo, la falta de sueño es un factor clave para el envejecimiento prematuro. Se altera el ritmo habitual del organismo y la segregación de ciertas hormonas, como el cortisol, lo que puede acelerar el envejecimiento y empeorar algunas enfermedades.

7. Alteración de la respiración

Cuando estamos estresados nos cuesta respirar de forma estable y profunda. Esto no solo influye en el control de nuestros estados emocionales, sino que afecta inevitablemente al nivel de oxígeno necesario para nuestros procesos metabólicos, y por ende, a la regeneración celular de todos nuestros órganos, incluida la piel. El primer signo de la falta de oxígeno en nuestra piel es un aspecto apagado y poco luminoso, pero desencadena también todos los demás signos de falta de salud y de envejecimiento prematuro en nuestra piel. Si además añadimos el efecto que las mascarillas causan en nuestra respiración, los efectos se agravan aún más. Por tanto, es muy importante ser conscientes de este problema y tomar medidas para respirar correctamente cuando estemos nerviosos o estresados.

Como se ha visto, el estrés es una respuesta natural ante una situación de incertidumbre, desconocida o complicada. Además es también una forma que tiene el cuerpo de activarse en momentos negativos o de amenaza para salir de la situación estresante. Sin embargo, se convierte en un problema cuando se convierte en algo habitual en nuestra vida diaria. Por ello, si detectamos algunas de las señales físicas del estrés, lo más importante es actuar rápido y combatir la fuente del problema, es decir, tratar de recurrir a medidas para reducir el estrés en nuestro día a día.

Photo credit: Dmytro Sheremeta
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Para ello, los expertos proponen poner en práctica estos consejos:

Hacer ejercicio con regularidad

La actividad física ayuda a liberar la energía y la tensión emocional acumulada y a destensar los músculos. Y contribuye muy positivamente a la respiración, ya que aporta oxígeno a nuestro organismo. Los ejercicios aeróbicos de intensidad moderada, como caminar, bailar, nadar o montar en bicicleta son muy buenas opciones. Con 30-60 minutos al día entre tres y cinco veces a la semana es suficiente para ayudar a controlar los niveles de estrés o ansiedad.

Realizar actividades relajantes

Desde una ducha reconfortante o un baño de burbujas hasta ejercicios de respiración o relajación muscular, meditación o un momento de lectura. Cada persona es diferente y no a todo el mundo le relajan las mismas actividades; pero, en general, dedicarse tiempo a uno mismo y a las personas que queremos es necesario para recordarnos qué es lo que importa de verdad.

Salir al aire libre para recibir la vitamina D del sol

La piel produce esta vitamina cuando está en contacto directo con la luz solar. Estudios recientes han demostrado que una falta de vitamina D está relacionada directamente con el estado de ánimo. También influye en enfermedades cutáneas como el acné, la rosácea, la psoriasis o la dermatitis, o con la caída del cabello, que suelen agravarse en periodos de estrés.

Abrazarse más

La oxitocina es una hormona que posee numerosos beneficios para nuestra salud y que consigue contrarrestar el estrés, tanto psicológico como fisiológico. El último estudio científico de NIVEA confirmó que, sin oxitocina, las células cutáneas tienen más indicios de estrés. Pero además de esto, reveló que la oxitocina tiene efectos positivos sobre la piel sensible, ya que reduce su irritación e inflamación, e incluso hay ya evidencia sobre su incidencia en el proceso de envejecimiento cutáneo. Las caricias, los abrazos y el contacto físico con nuestros seres queridos están relacionados con un aumento del nivel de oxitocina en la sangre, porque los receptores de la oxitocina están presentes en las células de la piel de forma completamente funcional. En consecuencia, eso sugiere que la oxitocina se libera a través del tacto de nuestra piel, por lo que comúnmente se la suele llamar «la hormona de la felicidad» y también «la hormona del amor».

Aunque las medidas de seguridad frente al coronavirus aún no permiten recuperar todos los abrazos y los besos que se quedaron pendientes, hay que ser conscientes de la importancia que tienen en nuestra salud y aprovechar cada momento con aquellas personas con las que sí podamos estrechar nuestro contacto físico.

Dormir lo necesario

La edad determina en gran medida cuántas horas debemos dormir al día. Los adultos deberían descansar entre 7 y 9 horas e intentar que no sean menos de 6. No cenar tarde o tomar cafeína poco antes de la hora de acostarse, mantener un horario fijo de sueño y dormir en una habitación con buenas condiciones (temperatura, ruido y luz apropiadas) ayudarán a conseguir un sueño reparador y saludable.

Llevar una dieta equilibrada

Eliminar el alcohol y el tabaco es el primer paso, así como reducir la ingesta de cafeína. Una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, es imprescindible para tener cuerpo y mente sanos.

Mantener una buena hidratación

La deshidratación favorece la circulación del cortisol, la hormona encargada de mantener el cuerpo en tensión. Tener una botella de agua cerca ayudará a la concentración y a rebajar la sensación de cansancio, tristeza y fatiga.

Asimismo, la piel es una de las vías por las que más hidratación se pierde, junto con la respiración. Mantener la piel en un buen nivel de hidratación ayudará a conservarlo en el resto del cuerpo. Para ello, es suficiente con seguir una buena rutina de cuidados, tanto a nivel facial (limpieza, tónico, sérum y crema) como también hidratar la piel de nuestro cuerpo a diario (por ejemplo, después de la ducha).

Si persiste, acudir a un profesional

Estar constantemente estresado no es saludable y no debemos tomarlo como algo normal. Si el sentimiento de agobio perturba la vida diaria (por ejemplo, si nos impide hacer bien nuestro trabajo o relacionarnos con nuestra familia y amigos) o si dura un tiempo prolongado, lo mejor es tomar medidas o acudir a un especialista. Es importante ponerle remedio para que no perjudique gravemente la salud a largo plazo.

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La doctora María Agustina Segurado, experta asesora de NIVEA, señala: "El estrés puede tener una connotación positiva o negativa en función de la causa que lo provoque y del grado en el que altere nuestras relaciones o nuestra rutina diaria. Durante la pandemia el estrés ha afectado a muchísima gente que tenía miedo de contagiarse, de que sus seres queridos enfermaran, y eso, unido a los efectos del distanciamiento social, ha supuesto mucho agotamiento mental además de muchas secuelas en la piel. Por eso, creemos que es importante saber cuándo nuestro cuerpo nos está avisando de que necesitamos un descanso, y de que la ansiedad se ha vuelto demasiado pesada. El estrés desencadena muchas reacciones fisiológicas que dañan la piel, si no se aborda a tiempo. Por ello, es importante no asumir que el agobio continuado es algo normal, sino que hay que ponerle remedio para evitar daños físicos permanentes".

Más consejos contra el estrés y la ansiedad

Las prisas, el exceso de trabajo o, simplemente, la preocupación por la pandemia y la inestabilidad internacional pueden disparar tus niveles de estrés y ansiedad llegando a afectar a tu salud física o mental. Las noticias que nos llegan del exterior, la familia, el trabajo, los exámenes, la pandemia o, simplemente, la rutina diaria; si sientes que las preocupaciones están a la orden del día y la ansiedad se ha convertido en tu estado natural, también es importante saber acudir a un profesional. De hecho, a día de hoy el acceso a apoyo psicológico es más accesible gracias a plataformas online como, Mindgram. Esta plataforma de bienestar y salud mental permite a los usuarios acceder a apoyo psicológico y a talleres sobre el bienestar y el desarrollo personal. Está disponible 24 horas al día, todos los días del año.

Los expertos nutricionistas de Drink6 te dan las claves para terminar definitivamente y para siempre con la ansiedad.

1. Dedica unos minutos a la meditación y al agradecimiento

Está demostrado científicamente: dedicar unos minutos al día a meditar y a dar gracias por todo lo que tenemos es una vía muy simple y eficaz de reducir el estrés. En algunas culturas la meditación está considerada como una medicina complementaria para la mente y el cuerpo, y su práctica es muy útil para eliminar los pensamientos negativos y las preocupaciones, dejando paso a una sensación de alivio y felicidad muybeneficiosa para la salud. Empieza o termina el día con una breve meditación sanadora de agradecimiento y verás cómo notas los resultados desde el primer momento.

2. Elige suplementos naturales

Está demostrado científicamente: dedicar unos minutos al día a meditar y a dar gracias por todo lo que tenemos es una vía muy simple y eficaz de reducir el estrés. En algunas culturas la meditación está considerada como una medicina complementaria para la mente y el cuerpo, y su práctica es muy útil para eliminar los pensamientos negativos y las preocupaciones, dejando paso a una sensación de alivio y felicidad muybeneficiosa para la salud. Empieza o termina el día con una breve meditación sanadora de agradecimiento y verás cómo notas los resultados desde el primer momento. Un método natural y muy eficaz para reducir los niveles de estrés en el organismo es la suplementación alimenticia. Los llamados ‘adaptógenos’ son sustancias que se encuentran de manera natural en la naturaleza. Se trata de plantas, hierbas, frutas, raíces y hongos no tóxicos que ayudan a nuestro organismo a resistir los estresores físicos, químicos y biológicos. Las barritas de Drink6 aportan la energía que necesita el organismo convirtiéndose en el snack perfecto para reducir los síntomas de fatiga, estrés o ansiedad. Además, puedes elegir entre tres variedades de sabores, no tienen azúcares añadidos y son bajas en calorías.

3. Raciona las noticias que escuchas cada día

Estar al día de la actualidad nos ayuda a estar conectados con la sociedad, pero una sobrecarga de información puede llegar a ser perjudicial para el organismo, sobre todo si eres una persona empática. Engancharse a las noticias puede aumentar los niveles de cortisol, la conocida “hormona del estrés” , así que, recuerda: para cuidar tu salud mental, no dejes que la información se convierta en obsesión.

4. Mejora la calidad del sueño

Descansar al menos ocho horas diarias es fundamental para mantener los niveles de estrés a raya, pero conciliar el sueño es un asunto más complicado de lo que a muchos nos gustaría. Las preocupaciones, la falta de horas o la escasa calidad del sueño puede disparar los niveles de cortisol en sangre, aumentando proporcionalmente nuestra ansiedad. Para recuperar el descanso perdido, los nutricionistas de Drink6 han desarrollado las Sleep Gummies, unas gominolas con sabor a frambuesa, ricas en Melatonina. La conocida como “la hormona del sueño” tiene la función de regular el ciclo de sueño y del ritmo circadiano, logrando un descanso completo y reparador.

5. Reserva tiempo para ti

A veces estamos tan focalizados en nuestra rutina y responsabilidades, que nos olvidamos de regalarnos tiempo para relajarnos y estar a solas con nosotros mismos. Tomarnos un descanso no solo nos ayudará a reducir y combatir el estrés emocional y físico, sino que también nos servirá para afrontar nuestras responsabilidades con mucha más energía.

Los deportes más eficaces para enseñarnos a controlar el estrés y la ansiedad en el trabajo

A pesar de que el cuidado del bienestar se ha convertido en una de las prioridades tanto para empleados como para empresas de todo tipo, un ajetreado ritmo de vida a menudo repercute negativamente en nuestra salud física y nuestro estado anímico. Y es que es importante implementar tácticas y actividades que nos permitan aplacar el estrés, como el ejercicio físico, que para la mayoría tiene un valor casi terapéutico. ¿Pero cuáles son las actividades que más ayudan a liberar tensiones y relajarnos?

Gympass nos da cinco alternativas ideales para combatir ese estrés diario, impidiendo que haga mella en tu día a día y ayudándote a mantener una forma saludable al mismo tiempo.

•Un poco de cardio, para mejorar tu salud cardiaca

Correr es uno de los deportes más básicos a la hora de mantenerse en forma y dejar atrás las preocupaciones. Pero el cardio abarca mucho más que el running: hacer sentadillas, saltar a la comba o el ciclismo son alternativas igual de positivas. Y los beneficios del cardio son en cualquier caso los mismos: quema de calorías, mejora de la tonificación del cuerpo, entrenamiento del sistema cardiovascular y mejora de la respiración y del sistema inmune.

A nivel emocional, cualquier forma de cardio liberará endorfinas y serotonina en nuestro cuerpo, hormonas que contribuyen a nuestro bienestar. ¿Tienes un mal día y necesitas liberar la mente? Salir a correr o hacer un poco de bici estática te ayudará a relajarte.

•La natación, el mejor entrenamiento de cuerpo completo

La natación es uno de los deportes que mayores beneficios genera. No en vano, son cada vez más los gimnasios que cuentan con piscinas en sus instalaciones. Al sumergirnos en el agua, hacer uso de todas nuestras extremidades, articulaciones y grupos musculares, y concentrarnos al mismo tiempo en la regulación de nuestra respiración, lograremos fatigar y desestresar todo el cuerpo. La natación es un deporte muy completo, pero no produce impacto en los huesos o articulaciones, lo que lo hace idóneo para quienes tengan alguna lesión o no puedan realizar grandes esfuerzos.

Entre todos sus beneficios destacan: el aumento de flexibilidad y elasticidad, el fortalecimiento de todos los músculos, sobre todo de la espalda, el alivio de enfermedades crónicas como el asma o la diabetes, y la ayuda que presta al sistema respiratorio y al aumento de la capacidad pulmonar.

•El boxeo, la manera favorita de muchos de liberar las tensiones

El boxeo es un deporte muy completo porque, aparte de ser un deporte aeróbico, ayuda a ganar masa muscular y estar en forma, y se ha convertido en poco tiempo en una auténtica tendencia, con multitud de centros deportivos dedicados en exclusiva al boxeo y sus distintas modalidades, como el kickboxing.

Con el boxeo se combate el estrés y se mejora el sistema inmunológico. Es una buena opción también para fortalecer la coordinación, al implicar las manos y las vista, mejorando nuestros reflejos. El boxeo trabaja todo el cuerpo de los pies a la cabeza, mejora la velocidad mental y la toma de decisiones. Es la práctica perfecta para deshacerte de la tensión y el estrés del día a día.

•El yoga, para mejorar la respiración y flexibilidad

El yoga es una actividad al alza desde hace años y ya son muchas las personas que lo practican a menudo por todos los beneficios que aporta al cuerpo. El yoga, al ayudarnos a controlar nuestra propia respiración, nos ayudará a superar la ansiedad.

Existe cantidad de modalidades de yoga, como el Bikram yoga, que se realiza a 40 grados, o el Kundalini yoga, orientado en ayudarte despejar la mente, pero todas traen los mismos beneficios: mejorar la coordinación, la concentración e incluso la digestión, además de ayudar a dormir mejor y estar más relajado durante el día. Perfecto para desconectar de un día ajetreado.

•Bailar, una opción que mejora tu coordinación y además te alegrará el día

Aprender a bailar, en todas sus formas: zumba, baile moderno, baile clásico… es una opción ideal para olivarnos del estrés. Además, es una actividad social que podemos realizar en grupo y emplear para conocer nuevas personas. Sus beneficios son múltiples, y, al igual que el boxeo, ayuda a la salud cardiovascular, mejora el equilibrio y la fuerza y hasta aumenta el rendimiento cognitivo.

Hay científicos que han descubierto que las áreas del cerebro que controlan la memoria y las habilidades mejoran con el baile. También ayuda a mejorar el estado de ánimo, reduciendo el estrés y disminuyendo los síntomas de la ansiedad y la depresión, además de aumentar la autoestima. ¿Quién no cambia de ánimo cuando escucha sus canciones favoritas y comienza a bailar?

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