1 / 7

Ir con tacones y no morir en el intento

Glamour comparte estos cinco trucos que te pueden ayudar a cumplir uno de los sueños de toda mujer: caminar con tacones y sin dolor. Los zapatos de tacón alto modifican la postura corporal natural y eso conlleva problemas y dolores tanto en las piernas como en la espalda. ¡Ahora te enseñamos como aliviar toda esa tensión!


5 trucos para que no te duela ir con tacones

Ir con tacones altos es un suplicio para muchas mujeres. Aunque amamos que este calzado nos haga altas y esbeltas, también nos duelen mucho las piernas y los pies al andar con tacones pero, ¡ojo! Eso puede ser historia gracias a estos sencillos 5 ejercicios.



Como los tacones obligan a nuestros pies a mantener una postura forzada durante el tiempo que los llevamos puestos, ¡hay que compensar! ¿Cómo? Caminando descalza cuando podamos. Esto hace que la circulación se normalice y nuestros dedos se ejerciten. Tu casa, la playa o un parque son lugares ideales para caminar sin calzado.


Estirar el músculo de las pantorrillas alivia los dolores y las sobrecargas en el tobillo. Sube con los dos pies descalzos sobre un step y mantén las puntas dentro y los talones fuera. Baja los talones hacia el suelo y mantén esa postura dos segundos hasta que uses los dedos de los pies para levantar las pantorrillas hacia arriba.

Repite este ejercicio 15 veces en tres series.


Es un simple ejercicio que puedes hacer en casi todos los sitios sin llamar demasiado la atención. Se trata sencillamente de rotar tu pie flexionando y extendiendo los tobillos. Haz rotar el tobillo 10 veces hacia un lado, diez hacia el otro y lo mismo con el otro pie.

Esto descarga los tobillos tensos y también los pies puesto que es una rotación completa que también mueve el pie entero.


Es importante calcular bien el espacio y eso es fácil de hacer: si tocas con facilidad, estás demasiado pegada a la pared. Si no llegas a tocar flexionando con el pie plano, estás demasiado lejos.

Estando de pie, estira una pierna hacia delante y ve bajando el cuerpo hasta llegar a colocarte en cuclillas. Es un ejercicio difícil y de equilibrio pero ideal para seguir estirando los músculos de las piernas.

Luego levántate lentamente hasta recoger la pierna estirada de nuevo hacia el centro, junto a tu otro pie. Ve rotando la postura así cambias de ángulo al bajar y hacer la sentadilla. Repite 3 veces el ejercicio de subida y bajada en cada pierna.